Políticos asumieron que el protagonismo era de la gente
El 18-F cordobés fue de la ciudadanía. De la Sota se excusó. Juez y Mestre estuvieron, aunque eligieron un segundo plano.
En Córdoba, casi todo el arco político opositor al kirchnerismo adhirió al 18-F, pero al protagonismo central lo asumió la gente común, que fue quien dio volumen y contenido a la convocatoria. La presencia de representantes del ámbito judicial fue mínima y quedó en evidencia la disparidad de criterios que hubo, sobre todo en el ámbito de la Justicia Federal, para plantarse frente a la marcha.A nivel provincial, la Asociación de Magistrados hizo pública una tibia adhesión, pero al menos en Córdoba esa expresión fue testimonial. Casi no se vio a jueces y fiscales.Si bien los principales dirigentes políticos locales simpatizaban con el llamado a evocar al fiscal Alberto Nisman, su dispersión geográfica y la dispar impronta que le imprimieron a su participación le quitó peso político a la marcha.El gobernador José Manuel de la Sota no asistió y dijo que su prioridad era atender la situación de los afectados por el temporal que se abatió en Sierras Chicas. "#LaMarchaDelSilencio. desde Cba acompañe ese espíritu, mientras recorría centros de evacuados", tuiteó ayer.La presencia del PJ se remitió a Buenos Aires –en Córdoba no se vio a sus dirigentes–, con los diputados Juan Schiaretti, Blanca Rossi y Carlos Caserio como referencia.Sí marcó presencia la UCR, con el intendente Ramón Mestre y el presidente del partido Jorge Font a la cabeza de un nutrido grupo. Todos ellos se quedaron en la vereda de la Casa Radical y priorizaron bajo perfil. En Buenos Aires marcharon, entre otros, los diputados Oscar Aguad y Mario Negri,Por el Frente Cívico, Luis Juez sorprendió quedándose en Córdoba (iba a marchar en Buenos Aires), aunque no se dejó ver. Al ponderar la marcha, al reclamo por "justicia" sumó críticas a los modos del kirchnerismo. "La gente marchó por justicia independiente, otros por mejores modos, o por fastidio por la corrupción. Se ha instalado una forma de hacer política que irrita", opinó.El PRO estuvo representado por su jefe partidario Javier Pretto, y por Felipe Lábaque.Desde el kirchnerismo, el diputado Martín Gill se despegó de las furibundas críticas que otros oficialistas lanzaron al 18-F. "Gran parte de quienes participaron y quienes no lo hicieron coinciden en la necesidad de conocer la verdad, tanto sobre la muerte de Nisman como sobre el atentado a la Amia. La impunidad nunca es un camino para consolidar instituciones", opinó.

