En Córdoba. La Policía intimó al hermano de Santiago Maldonado, que se quejó en redes por una multa de la Caminera
Por orden del ministro Juan Pablo Quinteros, el jefe de la fuerza envió una carta documento a Sergio Maldonado, que por Instagram denunció el accionar de la Policía Caminera. Le exigen una rectificación pública en 48 horas bajo amenaza de acciones penales por calumnias e injurias.
Sergio Maldonado, el hermano de Santiago Maldonado –encontrado muerto en un río tras estar desaparecido 77 día en Chubut luego de un polémico operativo de la Gendarmería en agosto de 2017– fue intimado por la Policía de Córdoba a retractarse luego de haber posteado en las redes sociales un control de la Policía Caminera en el que acusó a la fuerza de intentar coimearlo luego de que le labraron una multa por la falta de uso del cinturón de seguridad.
Maldonado, que tiene domicilio en Bariloche, utilizó su perfil de Instagram, donde se identifica como “@vikingomaldo”, para criticar y denunciar un operativo de la Policía Caminera realizado el pasado 1 de abril.

“Nos detuvieron pasando Río Segundo, en Córdoba. Volviendo a Buenos Aires con Esteban Bayer y @brunonapoli_10. Nos inventaron una multa y me amenazó con llevarme preso. Sargento Esteban Ferreyra. Matrícula OT 1041/12”, escribió Maldonado en las redes y etiquetó, entre otros, al gobernador Martín Llaryora, además de una decena de dirigentes del kirchnerismo.
Al ser detenido en un control de rutina de la Caminera, sobre la ruta 9, Maldonado decidió transmitir la situación en vivo a través de Instagram. En ese posteo fue relatando la situación que estaba viviendo junto con otras tres personas que se conducían en el vehículo. Todo está filmado y subido a su perfil en Instagram. Maldonado iba en la parte trasera del auto, detrás del conductor.
La situación se tensó cuando los efectivos advirtieron que uno de los pasajeros (Esteban Bayer, hijo del escritor fallecido Osvaldo Bayer) que viajaba en el automóvil –el compañero de asiento de Maldonado– no llevaba puesto el cinturón de seguridad, una infracción que derivó en la confección de un acta de multa.

La reacción de Maldonado a la infracción fue instantánea: volcó su malestar en el mundo digital. Allí cuestionó el procedimiento y, según la visión de la Policía, lo dicho por Maldonado excedió la mera queja ciudadana. Las publicaciones, que se viralizaron de inmediato, contenían acusaciones directas contra el personal de la Caminera, a quien acusó de intentar coimearlo.
Carta documento
La repercusión de los dichos de “@vikingomaldo” llegó a las más altas esferas de la Jefatura de Policía. En una medida poco habitual, el jefe de la Policía, el comisario general Marcelo Marín, remitió una carta documento formal a Maldonado para exigirle que se retracte. Si bien la intimación lleva la firma de Marín, la orden de activar la medida partió del ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros.
En el texto, Marín sostiene que las manifestaciones difundidas contienen "afirmaciones inexactas y agraviantes" respecto del accionar de la Policía Caminera en el ejercicio de sus funciones. Para la institución, los posteos de Maldonado no solo lesionan el honor y la reputación del sargento Ferreyra, sino que además afectan el "decoro institucional" y comprometen la confianza de la sociedad en las tareas de prevención y control vial.
La carta documento es tajante al señalar que la libertad de expresión no ampara la difusión de falsedades o injurias. En este sentido, la Policía advirtió al automovilista que su conducta podría encuadrar en los delitos de calumnias e injurias, previstos en los artículos 109 y 110 del Código Penal, sin descartar futuras demandas por daños y perjuicios en el fuero civil.
La intimación policial impone a Maldonado tres condiciones estrictas que deben cumplirse en un plazo perentorio de 48 horas tras recibir la notificación: el cese inmediato de cualquier difusión de mensajes similares, la eliminación total de las publicaciones y contenidos referidos en Instagram y otros medios digitales y una rectificación pública acompañada de disculpas formales, utilizando los mismos canales de comunicación y con un alcance equivalente al de los posteos originales.
De no cumplirse estos puntos, la Jefatura de Policía aseguró que promoverá acciones legales de manera inmediata para "resguardar el honor del personal afectado y la integridad institucional".
La posición de Quinteros
Consultado por la situación, el ministro Quinteros expuso los motivos por los que decidió intimar a Maldonado.
“No confundamos las cosas, un control de rutina correctamente realizado y un acta firmada no pueden transformarse después en un relato falso para desprestigiar a nuestra Policía. Es inaceptable que ante una infracción concreta como no usar el cinturón de seguridad se intente instalar, sin una sola prueba, que hubo intento de coimas o malos tratos, dañando el honor de quienes trabajan con profesionalismo y compromiso todos los días”, planteó el funcionario provincial.

Y agregó: “Ya intimamos formalmente a quien difundió ese contenido para que se rectifique y no vamos a tolerar acusaciones infundadas ni campañas de desprestigio ni contra la fuerza policial ni contra nuestra provincia. Acá hay reglas claras que se hacen cumplir y a la Policía de Córdoba se la respeta”.

