La Voz En Vivo. Pobreza infantil en Argentina: el 54% de los niños es pobre y alertan por deudas en salud y educación

En una entrevista con La Voz En Vivo, la especialista Ianina Tuñón analizó el último informe del Observatorio Social de la UCA sobre las persistentes desigualdades en la infancia.

23 de abril de 2026 a las 09:38 a. m.
Pobreza infantil en Argentina: el 54% de los niños es pobre y alertan por deudas en salud y educación
Ianina Tunón.

La pobreza monetaria infantil en Argentina alcanza al 54,1% de los niños, mientras que la indigencia se sitúa en un 10%, según los datos relevados por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA).

Durante su participación en el streaming La Voz En Vivo, la investigadora Ianina Tuñón destacó que, si bien se observan leves mejoras estadísticas por un "efecto rebote", la situación estructural sigue siendo crítica

El informe anual, que analiza una serie histórica de 15 años, revela que las desigualdades sociales persisten de manera profunda en aspectos clave como la alimentación, el acceso a la salud y la calidad educativa

En diálogo con La Voz En Vivo, la especialista explicó que si bien el índice de pobre infantil disminuyó en los últimos años, persisten dificultades notorias.

Baja de la pobreza y asistencia estatal

Según las estimaciones presentadas, la pobreza monetaria bajó seis puntos porcentuales y la indigencia siete puntos entre el segundo semestre de 2024 y el mismo periodo de 2025. Este fenómeno se atribuye principalmente a la desaceleración de la inflación y a la recomposición de los montos de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar.

Tuñón explicó que la ampliación de la Tarjeta Alimentar para adolescentes de 14 a 17 años a finales del año pasado también tuvo un impacto positivo en las cifras. No obstante, advirtió que las transferencias estatales son insuficientes para resolver el problema de fondo.

"No podemos esperar que las transferencias solucionen la problemática de una pobreza que es muy elevada en la infancia porque hay mayor concentración de los niños en los hogares donde los adultos tienen trabajos informales", señaló la especialista.

Inseguridad alimentaria y desigualdad

El estudio indica que un tercio de los niños en Argentina padece inseguridad alimentaria, aunque esta cifra se dispara al analizar los sectores más vulnerables. En el 25% de la población con menores recursos, la inseguridad alimentaria alcanza a casi el 48% de los menores.

Actualmente, el 60% de los niños recibe algún tipo de asistencia, ya sea a través de la Tarjeta Alimentar o mediante el servicio de comedor en los establecimientos escolares. La inseguridad alimentaria registró una baja modesta de tres puntos, ubicándose hoy en el 28%.

Respecto a la metodología, Tuñón aclaró que la inseguridad alimentaria severa ocurre cuando "los adultos reconocen que sus hijos han experimentado situaciones de hambre por no tener qué darles de comer".

Crisis educativa y falta de aprendizaje

En el ámbito educativo, los datos reflejan una problemática que va más allá de la escolarización. Cuatro de cada diez padres reconocen que sus hijos aprenden poco en la escuela, sumado a altos niveles de ausentismo y suspensión de clases.

La especialista alertó sobre la falta de pertenencia de los adolescentes hacia la institución escolar, lo que se manifiesta en conductas violentas o falta de identidad con el espacio de aprendizaje.

“En los sectores donde hay menos oportunidades, las ofertas que estamos dando desde el Estado para producir una reparación de esas desigualdades también son de mucha pobreza”, sentenció Tuñón durante la entrevista.

Salud mental y controles médicos

El informe también pone el foco en la salud integral. Un 35% de los niños no visitó a un odontólogo en el último año, y un 16% no tuvo acceso a un control con un médico pediatra. Estas carencias se profundizan significativamente en contextos de mayor pobreza.

En cuanto al bienestar emocional, el 20% de los padres reconoce que sus hijos experimentan situaciones de tristeza y ansiedad. Esta tendencia se incrementa en la adolescencia y afecta en mayor medida a las mujeres y a los jóvenes de niveles socioeconómicos bajos.

Finalmente, Tuñón destacó que la baja tasa de natalidad en el país representa una "ventana de oportunidad" para invertir mejor en la infancia. La extensión de la jornada escolar, que creció 10 puntos en los últimos cinco años, se presenta como una herramienta clave para mejorar la nutrición y la socialización.