Plan de contingencia para lo que viene
El Cippec pidió acordar un manual de acción para minimizar riesgos de fraude el 25 de octubre. Son objetivos inmediatos, mientras madura una reforma electoral de fondo.
Con el recuerdo fresco de las irregularidades e incidentes registrados en las elecciones de Tucumán, el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) planteó que urge avanzar en reformas del sistema electoral para ponerlas en funcionamiento en 2017. No obstante, delineó también una serie de acciones a instrumentar en las presidenciales del 25 de octubre, para no dañar la representatividad y la equidad en los comicios. Apuntó que una agenda para los próximos 60 días debería contemplar:
Cuidar las boletas durante la jornada electoral, con rol activo de las juntas electorales y autorización a los frentes a inscribir fiscales generales por escuela y aumentar la cobertura de los delegados judiciales en los centros de votación.
Reclutar y capacitar a las autoridades de mesa. Esa tarea se facilitaría si los 24 distritos del país adoptaran un diseño uniforme para los documentos del escrutinio.
Difundir información clara y sobre la oferta electoral en cada municipio, especialmente en los 11 distritos que eligen cargos nacionales, provinciales y locales. Que se conozcan los candidatos y cómo están pegados los distintos tramos de las boletas.
Garantizar la equidad en la competencia, asumiendo el control sobre el uso de recursos del Estado y los límites y restricciones a los gastos de campaña.
Otra agenda para 2017
Cippec planteó la necesidad de “asegurar la representatividad”, con opciones electorales “claras para el votante”, porque las colectoras y la profusión de partidos y listas “trasladan al votante las disputas partidarias” y deterioran el sistema.

