El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, es el dirigente del oficialismo cordobés más crítico de las ideas políticas del presidente Javier Milei y de las consecuencias del ajuste que aplica el Gobierno nacional. No obstante, también anunció meses atrás un recorte de gastos que hizo que el presupuesto municipal 2026 prevea resultado financiero equilibrado por primera vez en muchos años.
La ejecución presupuestaria del primer cuatrimestre indica que el municipio tuvo un superávit financiero de 1,84% pese a la caída de ingresos y el aumento del gasto social. En este último punto, desde el Palacio 6 de Julio recalcan que el sistema municipal de salud atiende 37% más de pacientes que en 2023, que la población en situación de calle que es asistida se incrementa sin pausa y que se incorporaron nuevos servicios, por ejemplo, tratamientos de salud mental y mayor asistencia en el tratamiento de adicciones. En cambio, se redujo el gasto en obras y mantenimiento del espacio urbano.
Según los datos publicados el viernes pasado, la Municipalidad de Córdoba cerró el primer cuatrimestre de 2026 con un superávit operativo de 15,1%, que tras el pago de la abultada deuda en dólares y de los vencimientos de letras y bonos en pesos, se achicó a un resultado financiero de poco más de $ 9.300 millones. Desde el oficialismo exhiben los números como una señal de ordenamiento fiscal y antesala del objetivo político anunciado para este año: alcanzar el déficit 0.
El dato marca un contraste con los déficits financieros que la administración municipal arrastró durante los últimos años y en el equipo de Passerini recalcan que ese resultado se logró en un escenario económico restrictivo, en el que los ingresos totales de la ciudad cayeron 4,32% en el primer cuatrimestre y la demanda sobre el sistema de salud y gasto social se incrementó.
También sostienen que el municipio no paralizó la obra pública, aunque está claro que hay tareas de mantenimiento urbano que se resintieron fuertemente, y que en parte están siendo suplidas por planes de bacheo y alumbrado que solventa la Provincia.
Según los datos oficiales, entre enero y abril el municipio registró ingresos totales por $ 517.038 millones y gastos totales por $ 507.685 millones. El resultado positivo se mantuvo tras el pago de erogaciones de capital por $ 61.587 millones. El pago de la deuda externa de la ciudad –serán este año unos U$S 43 millones de capital, en dos cuotas– y la cancelación de emisiones de deuda en el mercado interno para evitar el default internacional agravan la restricción que impone la caída de ingresos.
Qué se ajustó
Según los datos del municipio, la partida de personal, que es la más relevante y rígida del gasto corriente, tuvo una caída real del 7,19% en el primer cuatrimestre. En valores nominales, el gasto en sueldos creció 22,9% respecto de igual período del año anterior, una cifra relativamente baja, que se condice con la firma de la paritaria a fines marzo último (esa reducción del gasto difícilmente se mantenga el resto del año) Desde el municipio recalcan que, además, esa cifra refleja la disminución de la cantidad de funcionarios y el diferimiento de incrementos salariales en la planta política.
En el rubro servicios, la baja real fue de 12,18%. El gasto más relevante de ese ítem es la partida de higiene urbana, pero también se incluye el mantenimiento de espacios verdes y otras tareas operativas.
Las transferencias corrientes bajaron 4,8% real: esto comprende subsidios al transporte y gastos de funcionamiento de los entes municipales, además de transferencias a comedores, pagos con Tarjeta Activa, becas y subsidios en general.
Passerini planeaba eliminar los subsidios al transporte en 2026, pero eso no ocurrió. El costo de la contingencia por la intempestiva salida de la empresa FAM en marzo pasado supuso transferencias por $ 8.614 millones ese mes. En términos reales se trata de un 18% menos que en marzo de 2025, pero ese gasto está lejos de desaparecer: la Secretaría de Administración Pública y Capital Humano estima que durante los próximos meses se girarán unos $ 7.000 millones mensuales al transporte.
En el rubro gastos, la partida de intereses en lugar de bajar, tuvo un crecimiento extraordinario: subió 88,5% en términos reales, impactada tanto por el ritmo de las emisiones de letras y bonos en el mercado interno –para pagar deuda en dólares y refinanciar pasivos– como por el explosivo nivel que en 2025 alcanzaron las tasas de interés.
El comportamiento de los ingresos
En materia de recursos, la masa total cayó en $ 23.972 millones en términos reales respecto de 2025 (4,46% en términos reales). La caída es llamativa, dado que los recursos propios del municipio sólo cayeron 1,32% y los ingresos de otras jurisdicciones subieron 2,53%.
En realidad, la merma de recursos corrientes se debe al derrumbe de la partida "transferencias corrientes", que se redujo un 54,29% en términos reales: se trata de unos $ 23.457 millones los que no ingresaron en ese concepto, que mayormente se constituye de envíos de la Provincia a la Capital. Esos envíos están demorados en el Tribunal de Cuentas por objeciones de la oposición juecista al Gobierno de Martín Llaryora.
Según explicaron desde el Palacio 6 de Julio, los recursos provienen del Convenio de Equidad firmado entre la Capital y la Provincia años atrás, para el reconocimiento del gasto de salud y educación en que incurre la ciudad a través de las escuelas municipales y los hospitales de Urgencias y Príncipe de Asturias.
Ese convenio tiene una actualización anual y la administración Passerini sostiene que el trámite se encuentra frenado en el Tribunal de Cuentas Provincial desde el 6 de febrero, por lo que el municipio aún no dispone de esos fondos.
En cambio, sí avanzan las obras que Provincia y municipio ejecutan en conjunto, como la pavimentación de 800 cuadras, la mejora del alumbrado que ejecuta Epec o la iluminación de plazas.

