El aumento en las tarifas de los peajes de la Red de Accesos a Córdoba (RAC) pasó a ser mensual, como lo permite la normativa aprobada hace más de un año por el Ente Regulador de Servicios Públicos (Ersep). La decisión apunta a evitar los fuertes escalones de incremento que se producían cada semestre o cada año y que solían generar impacto en la opinión pública, ya que implicaban ajustes del 20%, 30% o incluso 40% de una sola vez.
El esquema se apoya en el coeficiente de variación de costos (CVC) que publica cada mes la Dirección de Estadística y Censos de Córdoba. Esa fórmula combina distintos indicadores –entre ellos el índice de obra pública, el índice de precios al consumidor Córdoba y el tipo de cambio oficial– y determina en qué porcentaje puede actualizarse la tarifa. Según lo aprobado, esas variaciones pueden aplicarse cuatro días después de la publicación de la resolución del Ersep.
“¿El peaje va a aumentar todos los meses? ¿Están seguros?”, razonó en voz alta un funcionario que no está vinculado al área que supervisa la concesión, pero sí a la comunicación del gobierno de Martín Llaryora. “En lugar de tener una noticia negativa cada seis meses, vamos a tenerla cada 30 días. Aunque los porcentajes sean pequeños, el título impacta igual”, analizó, con algo de razón.
La estrategia sería ir ajustando ahora todos los meses, con subas del uno, dos o tres por ciento, y frenar los incrementos más cerca del final de la campaña.
Un cambio llamativo es que los aumentos ahora se publican de manera más discreta en una sección del sitio donde el Ersep difunde algunas novedades regulatorias. En la suba de febrero, por caso, la empresa no anunció en las redes el cambio, como sí lo hacía antes.
Bornoroni, entusiasmado con una encuesta
Gabriel Bornoroni todavía no admitió en público que aspira a ser candidato a gobernador para enfrentar a Martín Llaryora con el respaldo del presidente Javier Milei. A diferencia suya, Luis Juez sí lo dijo sin rodeos. En enero de 2025, el senador fue directo: “Aspiro a ser en 2027 el candidato a gobernador de Milei en Córdoba”.

Que Bornoroni no lo haya dicho abiertamente no significa que no esté trabajando para convertirse en el candidato libertario en la provincia. En los últimos días, desde su entorno difundieron una encuesta pagada por la Casa Rosada que alimenta el entusiasmo de su equipo.
Según esos números, el diputado nacional ya estaría por encima de Llaryora en las mediciones, incluso en un escenario en el que Rodrigo de Loredo compite como candidato radical por fuera de la alianza que los libertarios ya mantienen con el juecismo.
Cada vez que le preguntan por esos datos, Bornoroni responde con la misma cautela. “No es momento para hablar de candidaturas. Las definiciones vendrán cuando se conozca la fecha de las elecciones provinciales”, repite el diputado nacional, que el jueves pasado volvió a compartir una cena con Luis Juez.
Según testigos de ambos espacios, en ese encuentro no se habló de candidaturas. Pero avanzaron en otra cuestión clave: la estrategia territorial. El diputado y el senador acordaron dividirse el trabajo político en toda la provincia, buscando mostrar una alianza plena. El juecismo concentrará su esfuerzo en la Capital, mientras que los libertarios seguirán tejiendo vínculos con intendentes del interior, especialmente radicales y dirigentes del PRO.
En ese recorrido, la diputada radical Soledad Carrizo tendrá un papel central. De hecho, en el entorno de Bornoroni cuentan que cuando algún dirigente radical pide hablar con él, el diputado suele responder con una frase que refleja esa delegación política: “Hablá con Sole”.
La vice Prunotto “porotea” en la Capital
Aunque el “partido cordobés” se repliega en el esquema de poder del Gobierno provincial, la vicegobernadora Myrian Prunotto, de origen radical, da señales de que está lista para competir por la intendencia de Córdoba.
Aunque es oriunda de la vecina ciudad de Estación Juárez Celman, pegada al barrio capitalino Guiñazú, tiene domicilio laboral en la capital provincial, una hendija que le permitiría, eventualmente, cumplir con el artículo 81 de la Carta Orgánica Municipal.

Más allá de este “detalle”, en el equipo de Prunotto creen que la vicegobernadora debe ser sumada al lote de otros precandidatos para la ciudad. “Es la única mujer que suena para ser candidata del Gobierno provincial”, operan desde su equipo.
Se refieren a que el listado es 100% varonil: por ahora, el peronismo anota las precandidaturas del ministro de Vinculación, Miguel Siciliano; del responsable de Seguridad, Juan Pablo Quinteros; del secretario municipal Héctor “Pichi” Campana, y de Marcelo Rodio, titular de la Agencia Córdoba Cultura.
La vicegobernadora ya dio dos pasos en ese sentido: está en formación su propio partido político, Integración para el Desarrollo Argentino Sostenible (Ideas) y activó en redes sociales la cuenta “Myrian Prunotto 2027”. En el primer posteo, la tropa digital pide al Gobierno provincial que “no busquen más” candidatos para competir por la intendencia de Córdoba, y reseña su CV: tres veces intendenta de Estación Juárez Celman, presidenta del Ente Metropolitano y actual vicegobernadora.
Capitani se diferencia del resto de los socios no peronistas del llaryorismo
En momentos en que los socios no peronistas del llaryorismo observan con inquietud movimientos que realiza el gobernador en la reconfiguración del esquema de poder de cara al objetivo reeleccionista de 2027, hay un aliado estratégico que logró pasar la prueba de exigencia que se marcó desde el Panal.
El fin de semana, la Agencia Córdoba Turismo, conducida por el expresidente del PRO provincial Darío Capitani, informó oficialmente los números de afluencia turística de la temporada de verano.

Según datos de la Agencia, fueron alrededor de 6.750.000 turistas los que se movilizaron por toda la provincia, y el movimiento turístico - siempre según número oficiales- dejó un impacto económico acumulado superior a los 1.733 millones de pesos.
Capitani se había propuesto superar la marca de la temporada anterior, pero a finales de 2025 esa previsión entró en riesgo por la compleja situación económica. Finalmente, lo cuantitativo terminó pesando más que lo cualitativo: hubo más gente, aunque con un gasto más moderado.
Como sea, cerca de Capitani creen haber cumplido con el desafío de acompañar a uno de los sectores económicos de mayor impacto en Córdoba, como lo es el turismo, junto a los servicios ligados a la actividad.
Si bien el mayor poder que tiene Capitani es articular en la Unicameral con la legisladora Karina Bruno –vital para votar junto al oficialismo–, el apartado de la gestión lo deja bien posicionado en momentos en que Llaryora mueve su equipo de colaboradores.

