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Paso: Lousteau, con Sanz y contra Macri

El candidato que forzó un ajustado triunfo del PRO en el balotaje porteño anticipó que apoyará al candidato radical. Si pierde, irá con Stolbizer contra Macri.

21 de julio de 2015 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Paso: Lousteau, con Sanz y contra Macri
“Guga”. Lousteau tiene ese apodo por los rulos del tenista brasileño Gustavo Kuerten. Ahora está en el centro de la escena.

Ni un día duró el suspenso. Luego de poner en riesgo el reinado del PRO en la Ciudad de Buenos Aires el pasado domingo en el balotaje porteño, Martín Lousteau ayer le puso nombre y apellido a quien votará en las Paso del próximo 9 de agosto.

Se trata de Ernesto Sanz, el precandidato del radicalismo.

“Como soy independiente y defiendo las Paso como herramienta, elijo jugar donde hay disputa interna y voy a votar a Ernesto”, manifestó Lousteau en una conferencia de prensa que ayer por la tarde brindó en un edificio anexo del Congreso Nacional.

No fue este el único mensaje contrario a la ambición presidencial de Mauricio Macri.

Lousteau dejó en claro que no tiene pensando darle su apoyo al PRO –espacio que definió como “conservador”– desde ningún punto de vista. Negó que se pueda sumar al gabinete de Horacio Rodríguez Larreta e hizo saber que, en caso de que Sanz o Elisa Carrió pierdan en la elección primaria contra Macri por el espacio Cambiemos, terminará inclinándose en octubre por Margarita Stolbizer, la candidata del Frente Progresistas.

La justificación es que el socialismo, el radicalismo y la Coalición Cívica son las principales patas de Energía Ciudadana Organizada (ECO), el frente con el que Lousteau acudió a las elecciones porteñas y enfrentó al macrismo, y estas fuerzas tienen a Stolbizer, Sanz y Carrió como presidenciales. "Si Sanz le gana a Macri, voy a votar a Sanz; si Carrió le gana a Sanz y a Macri, la voy a votar a Carrió; si Sanz y Carrió pierden con Macri, voy a votar a Margarita, ­porque es la persona de nuestro espacio", adelantó Lousteau y se mostró permeable a hacer campaña tanto con Sanz como con Carrió o Stolbizer. Consciente de que Sanz esperaba su "bendición" a menos de tres semanas de las Paso que dirimirá con Carrió y Macri, Lousteau accedió a blanquear su apoyo electoral. Pero para que esto no im­pacte en el frente porteño ECO, el exministro de Economía de Cristina Kirchner sentó a su lado en la conferencia de prensa a los "lilitos" Fernando Sánchez y Maximiliano Ferraro y al socialista Roy Cortina, a quienes les hizo decir que apoyarán a Carrió y Stolbizer, respecti­vamente. "ECO es un espacio socialdemócrata, el PRO en cambio es un partido conservador, y no lo decimos despectivamente. Es lógico que entonces apoye a los candidatos presidenciales que tienen bases en ECO", añadió. Lousteau tuvo críticas también para el kirchnerismo, que ayer salió a golpear a Macri por la sufrida victoria en su­ ­territorio. "Es curioso cómo todos niegan lo que ha logrado ECO, que es llevarle propuestas muy claras a los porteños para los problemas que tienen todos los días. El candidato del Frente para la Victoria (Mariano Recalde) dijo que fue una derrota y un triunfo del PRO lo de ayer (por el domingo). Daniel Scioli marcó que fue una victoria agridulce. En el PRO, dicen que todos ganamos y hasta Sergio Massa habló de que la gente ­votó por la avenida del medio. En todos estos análisis ECO no tiene ningún papel", se quejó Lousteau. Cimbronazo amarillo En el PRO, en tanto, se buscó preservar a Macri del difícil día después del balotaje porteño. Por eso, ayer Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno electo, realizó su primera aparición tras la apretada victoria, sin el líder del PRO, a diferencia de lo que sucedieron los lunes posteriores a la Paso y a la primera vuelta. "Teníamos que ganar y ­ganamos", dijo Rodríguez Larreta y justificó la ausencia del alcalde porteño: "La idea (por ayer) es hablar de los temas de la ciudad y Mauricio está enfocadísimo en la elección nacional", sostuvo. Por la tarde, el PRO tuvo una reunión a puertas cerradas en la nueva sede del Gobierno porteño, en Parque Patricios, en la que según trascendió hubo duros cuestionamientos a los conductores de la campaña nacional de Macri, su secretario de gobierno, Marcos Peña, y el consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba. En paralelo a este cónclave, Macri y su candidata bonaerense, María Eugenia Vidal, recorrieron barrios de San Fernando, cerca de Tigre. Desde allí, el líder del PRO admitió ante la prensa: "Me hubiera gustado que sacáramos dos puntos más el domingo". Y vaticinó que quien gane la interna de Cambiemos (él, Carrió o Sanz) "obtendrá más del 50 por ciento de los votos en la Capital Federal en octubre". Según Macri, "no se debe pensar que Cambiemos tendrá el 95 por ciento de los votos ­como cosecharon el domingo ­Rodríguez Larreta y Lousteau, ya que el kirchnerismo sigue en carrera". Dureza oficialista En el kirchnerismo, conscientes del mal momento político que atraviesa Macri, todos salieron a sacar partido pese a que el Frente para la Victoria quedó tercero en la elección general porteña, hace 15 días. Aníbal Fernández fue el más duro: "El PRO puede haber puesto al jefe de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para los próximos cuatro años, pero perdió la elección, lisa y llanamente", sostuvo. En tanto, el hijo de la Presidenta, Máximo Kirchner, y el candidato presidencial Daniel Scioli prefirieron cargar las tintas sobre "el giro" discursivo de Macri, quien el domingo elogió políticas clave del kirchnerismo, como la Asignación Universal por Hijo y las estatizaciones de las AFJP, Aerolíneas Argentinas e YPF. "Ante una elección ajustada que vivió el PRO en el balotaje porteño, (Macri) entró en contradicciones", dijo Scioli. "Cuando los adversarios empiezan a usar nuestros argumentos, es la señal más clara de que estamos camino a la victoria", agregó el gobernador bonaerense. "Ahora quieren dejar todo lo que hace un año y medio querían derogar", se quejó Máximo Kirchner, quien pidió "estar atentos ante las muestras de ­hipocresía". "Pensé que era Mariano Recalde", chicaneó el hijo de la Presidenta cuando lo consultaron sobre los dichos de Macri.Pero el referente del PRO no se quedó atrás y le replicó que "el Estado no es para dar laburo a La Cámpora". Lo hizo en declaraciones radiales en las que defendió el giro en sus posiciones respecto de las po­líticas referidas a Aerolíneas Argentinas y la empresa petrolera estatal YPF.