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Paritarias, el desafío que viene para Macri y Schiaretti

El Gobierno necesita poner en marcha un plan contra la inflación. La Rosada piensa en un techo del 25% a las subas salariales. Gremios reclamarán cerca del 40%. Schiaretti analiza aumento de emergencia.

09 de enero de 2016 a las 12:01 a. m.
Paritarias, el desafío que viene para Macri y Schiaretti

Las paritarias que vienen son un gran desafío para los gobernantes, empezando por el presidente Mauricio Macri y el gobernador Juan Schiaretti. La discusión salarial se dará en un contexto no deseado por los nuevos habitantes de los distintos poderes: el recalentamiento de la inflación y la devaluación que impulsó el Gobierno nacional para eliminar el cepo financiero generaron una situación de tensión con los gremios.Luego de desarmar el cepo –sin la crisis que pronosticaron muchos–, el macrismo tiene una segunda apuesta de gestión pura: poner en marcha un plan para bajar la inflación.En la campaña electoral, Macri prometió que al final de su mandato de cuatro años, la inflación iba a estar en un dígito. Es decir que los precios deben comenzar a ceder este año, si quiere alcanzar ese objetivo a largo plazo.Las metas de la gestión macrista chocan contra una realidad dura como una roca. Debe diseñar un plan antiinflacionario junto al arranque de las discusiones paritarias, que se pronostican ásperas.Los sindicalistas pusieron el grito en el cielo por la escalada de los precios de los alimentos en los últimos dos meses del año pasado: entre el 12 y el 15 por ciento, según cualquier consultora seria. A eso hay que sumarle el impacto por la suba del dólar oficial.Aunque no lo dicen de manera abierta, los macristas están convencidos de que antes de dejar el poder, los K liberaron los controles en noviembre y los primeros días de diciembre, para que los precios treparan sin límites. "Es parte de la herencia que nos dejaron los K, con forma de bomba", describió un funcionario nacional de primera línea ante un legislador nacional cordobés por el radicalismo.Hugo Moyano, el sindicalista más cercano a Macri, ya le pidió una "prueba de amor" al nuevo presidente: "Le dio mucho a los empresarios; ahora debe mostrar una señal a los trabajadores, que están pagando los platos rotos del aumento de la inflación y la devaluación", presionó el titular de la CGT que fue opositora al kirchnerismo.La discusión paritaria es una cuestión nacional, pero con repercusión provincial y municipal.En Córdoba, Schiaretti espera abrir la negociación con los gremios en la última semana de este mes. A nivel local, hay otros elementos que se suman a los agrios ingredientes nacionales, para hacer más caliente la discusión.El nuevo gobernador impulsó una reforma previsional que sorprendió a los gremios y golpeó a los jubilados. Con el argumento de que el año pasado recibieron un incremento del 37 por ciento, mayor al aumento de la recaudación, que fue del 34 por ciento, Schiare­tti cerró cualquier posibilidad de entregar un bono de fin de año para compensar el salto inflacionario.Esto recalentó el clima en Córdoba. Hubo una ruidosa manifestación y los gremios amenazan con un paro general para febrero.Pese al contexto desfavorable, los funcionarios schiare­ttistas no pierden la calma. Se animan a pronosticar que habrá un rápido acuerdo y que los empleados públicos cobrarán con aumento los salarios de enero.¿Cuál es la estrategia de Schiaretti en la negociación? Acordar un aumento de emergencia que se cobraría en los primeros días de febrero y luego esperar 90 días para sentarse a discutir con un piso más firme, cuando haya datos concretos sobre la inflación.La discusión se concentrará sobre cuánto será ese primer tramo de aumento "de emergencia". El Gobierno ofrecerá un 16 o 18 por ciento. Los gremios pedirán un 22 o 24 por ciento. El sentido común indica que un 20 por ciento puede ser el punto de encuentro entre dos posiciones que hoy parecen lejanas. Teléfono Nadie lo dirá con todas las letras, pero el plan del Gobierno nacional es intentar ponerle un techo a las subas salariales, en el marco de un posible pacto social que hoy parece poco probable. En este marco, los funcionarios schiarettistas están convencidos de que en los próximos días seguramente llegará algún llamado desde la Rosada para advertir que un eventual acuerdo con los estatales cordobeses no supere el piso en el que piensa el macrismo.El ministro de Hacienda y Finanzas de la Nación, Alfonso Prat Gay, tiró una cifra y una definición que puso en alerta a los gremios: "La inflación para este año debería rondar el 25 por ciento. Los sindicatos deben entender que hoy la prioridad es cuidar los puestos de trabajo, más que un gran aumento salarial".Los gremios nacionales y cordobeses hacen otras cuentas. Pedirán entre un 35 y un 40 por ciento. Los docentes fueron más allá: adelantaron que exigirán un 50 por ciento. Una cifra tan poco realista como el 25 por ciento que pronosticó Prat Gay.Desde el entorno de Schiaretti, descartan que vaya a aceptar interferencias de la Casa Rosada en la negociación provincial. "Nadie nos impondrá nada. El aumento salarial estará atado a los ingresos. No vamos a firmar lo que luego no podamos pagar", evaluó un funcionario que, si bien no participará de la reunión con los gremios, conoce el pensamiento del gobernador.Para la gestión schiarettista, las paritarias con los municipales también son una preocupación. Hay casi un centenar de intendentes que recibió ayuda de la Provincia para pagar sueldos y aguinaldo. El gobernador no quiere que esta situación se prolongue en el resto del año. Desde el Centro Cívico, bajarán una línea dura de austeridad a los gobernantes locales.Antes de arrancar, la discusión paritaria abre un abanico de estrategias y presiones cruzadas.