La cuenta regresiva ya empezó en Marcos Juárez. Este lunes vence el plazo para inscribir las alianzas que competirán en la elección municipal del 6 de septiembre y las negociaciones entraron en su etapa decisiva.
Libertarios, juecistas y exmacristas intentan convencer a Pedro Dellarossa de encabezar un frente opositor con chances de ganar esos comicios. Sin embargo, desde Buenos Aires bajaron una condición innegociable: si el exintendente quiere el respaldo de la Casa Rosada, la alianza deberá llevar el sello de La Libertad Avanza.
El problema es que Dellarossa, según quienes participan de las conversaciones, se resiste a ponerse el traje violeta. Esa actitud empezó a generar desconfianza entre sus potenciales aliados.
Entre libertarios y juecistas, sospechan que el exministro de Producción provincial recibe llamados desde el Centro Cívico para que no cierre un acuerdo con la oposición.
“Estamos convencidos de que Llaryora está metiendo la cuchara para evitar que gane un candidato identificado con La Libertad Avanza. Dellarossa piensa muy parecido a Milei en términos económicos e ideológicos. Por eso creemos que las presiones existen”, aseguró un operador político cercano al diputado Gabriel Bornoroni.
Por ahora son sólo sospechas. Pero en Marcos Juárez la desconfianza parece crecer al mismo ritmo que se acerca el cierre de alianzas.
Tensión entre llaryoristas y schiarettistas
Las tensiones entre llaryoristas y schiarettistas vienen en aumento en las últimas semanas. La crisis desatada por la vinculación de Claudio Barrelier a Ricardo Moreno alimentó desconfianzas entre las segundas y terceras líneas. Con “el proyecto en riesgo”, se encendieron alertas y surgió la necesidad de “ordenar” los dos peronismos.
En ese marco, emergió la figura de Manuel Calvo, el experimentado ministro de Gobierno de Llaryora y exvicegobernador de Juan Schiaretti. Calvo venía negociando con Diego Santilli temas vitales para el “proyecto”: desde una posible ingeniería electoral en 2027 hasta fondos extra para Córdoba. El ascenso de Santilli dejó mejor parado a Calvo. La suma de estos factores lo ponen en el centro de la escena para recrear el entendimiento entre dos mundos que él conoce a la perfección: llaryoristas y schiarettistas.
“Hay necesidad de redefinir las estrategias internas para pararse ante el Gobierno nacional. La descoordinación no puede seguir. Lo que pasa en Diputados es una muestra de ese desorden”, se queja un dirigente al referirse a lo que ocurre en el bloque PJ Córdoba en las votaciones de la Cámara Baja. En ese sentido, Calvo —como coordinador de hecho— derrama tranquilidad. “Hay que volver a hablar entre nosotros; el Gobierno está en riesgo”, señala la misma fuente que avala el nuevo rol de Calvo.
Capital: Prunotto acelera y con “Pichi” Campana
La vicegobernadora Myrian Prunotto empezó a hacer más visible su desembarco político en la ciudad de Córdoba, un distrito clave para la disputa electoral de 2027.
En los últimos días, multiplicó recorridas, encuentros con vecinos y publicaciones en redes sociales junto al secretario de Fortalecimiento Vecinal, Cultura y Deportes del municipio, Héctor "Pichi" Campana. Las apariciones compartidas no pasaron inadvertidas dentro del oficialismo provincial.

En el entorno de la exintendenta de Estación Juárez Celman, aseguran que trabaja en la construcción de un espacio propio con vistas a 2027. En el PJ cordobés, en tanto, admiten que existe un acuerdo con Campana para empezar a caminar la Capital, ganar visibilidad y, como dicen puertas adentro, “hacer ruido”, una estrategia que ya despliegan otros funcionarios provinciales.
Ninguno de los dos habla todavía de candidaturas. Pero las recorridas alimentan las especulaciones sobre una eventual postulación a la intendencia de Córdoba y dejan en claro que la carrera por 2027 ya empezó, al menos en el oficialismo.
"Ni mileístas ni cordobesistas", el bloque opositor de la UCR
"Ni mileístas ni cordobesistas". Con esa definición, los legisladores Dante Rossi, Sebastián Peralta y Carlos Briner comenzaron a mostrarse cada vez con mayor frecuencia en actividades políticas compartidas.
Aunque integran bloques distintos en la Legislatura y conservan identidades propias, los tres dirigentes buscan consolidar un espacio opositor con perfil propio y presencia territorial.
El próximo paso llegará después del congreso partidario que la UCR realizó el sábado último. El sector que conduce Rossi, aún sin reconocimiento formal como núcleo interno, anticipó que reclamará elecciones internas, luego de que el Congreso votara en contra de la prórroga de los mandatos.
Rossi mantiene su principal base política en la ciudad de Córdoba y una fuerte disputa con el espacio que lidera Rodrigo de Loredo. La incorporación a las recorridas de Peralta y Briner, exintendente de Bell Ville, aporta volumen a una construcción que busca diferenciarse por igual del oficialismo provincial y del gobierno de Javier Milei. Habrá que ver si ese punto de equilibrio alcanza para transformarse en una tercera referencia dentro del radicalismo cordobés.

