Temas del día:

Nunca es fácil salir del corredor de la muerte

La deuda en divisas extranjeras también viene subiendo sube: en tres meses 6.000 millones de dólares para Repsol y 9.700 millones al Club de París. Ahora tal vez se agreguen nuevos bonos para los “holdouts”.

19 de junio de 2014 a las 12:02 a. m.
Redacción La Voz
Nunca es fácil salir del corredor de la muerte

La mano con el dedo aleccionador en el atril se transformó. Ayer golpeó la puerta del juez estadounidense Thomas Griesa para decir que quiere negociar con los “fondos buitre”. Los encargados fueron los abogados del estudio Cleary Gottlieb.

La tarea más importante estuvo a cargo de Carmine Boccuzzi, socio de Cleary Gottlieb, el estudio que representa a la Argentina. Boccuzzi es una estrella del foro neoyorquino que ha litigado con éxito a favor de empresas como Petrobras o en contra de estados como el de Chile y que, en sus ratos libres (trabajo voluntario), sacó del corredor de la muerte de Tennessee al condenado Erskine Johnson. Boccuzzi le aseguró a Griesa que Cristina Fernández y Axel Kicillof no habían querido decir lo que dijeron esta semana, cuando le aseguraron a la tribuna interna que ya estaban "dando instrucciones" para, llegado el caso, impulsar un nuevo canje que permita pagar a los bonistas "normales" bajo ley argentina y evitar el embargo ordenado por el juez."Ella no estaba diciendo 'el 30 de junio, abramos una caja en algún lugar fuera de la jurisdicción de la Corte y paguémosles a estos muchachos'", dijo Boccuzzi, según la traducción literal de reportes de agencias internacionales.El 30 de junio, como todos sabemos, Argentina debe pagar intereses de su deuda "normal" y ya reestructurada por 900 millones de dólares, 228 de los cuales deben liquidarse a través de su agente financiero, el Bank of New York. Ese banco ha quedado obligado por Griesa y la Corte Suprema de Estados Unidos a desviar esos 228 millones para pagarles a los holdouts que ganaron el juicio, en lugar de pagarles a los bonistas reestructurados en 2005 y 2010. Argentina incumple el embargo o incumple con los demás bonistas, o ambas cosas. A menos que negocie.Tal vez por eso, anoche a última hora Kicillof advirtió que, así, el 30 de junio no se podrá pagar "en Nueva York". Tal vez sea un gesto de fuerza en la negociación. Tal vez no.Negociar es difícil de asimilar para Cristina Fernández. En marzo de 2013 había rechazado la sentencia y firmado la teoría conspirativa: "Lo que quieren es que nos sigamos endeudando. Hemos ido a contramano de todo lo que nos decían que teníamos que hacer y nos fue bien. Eso es lo que no nos perdonan". Ser o no ser Galtieri En verdad, no nos fue muy bien. Por empezar, el desendeudamiento se infló con cifras amañadas, porque el Gobierno resalta la deuda en dólares en situación irregular. No cuenta su endeudamiento en pesos con el BCRA o con la Anses, o la creciente del BCRA con el sistema financiero. Ni las obligaciones reasumidas con una generación de jubilados cuando estatizó las AFJP: los haberes que en parte deberían pagar esas empresas ahora están a cargo por completo del Estado. Y no están anotados en ninguna libreta. Todo eso hay que pagarlo, aunque esté en pesos. A menos que los políticos argentinos piensen seguir licuando esas deudas con el cotidiano y silencioso default de la inflación. Como hicieron por décadas. Griesa no atiende a jubilados. Pero también sube la deuda en divisas extranjeras. En tres meses se emitieron bonos por 6.000 millones de dólares para pagar a Repsol y se asumieron deudas por 9.700 millones con el Club de París. Ahora tal vez se agreguen nuevos bonos para los "fondos buitre".Cristina Fernández está ante la disyuntiva. Puede dejarse tentar por "la gran Galtieri": salvar el último párrafo de su relato a costa de un nuevo default . Quien recuerde el año 2002 sabe qué significaría.Si la Presidenta lo elude habrá hecho una contribución patriótica. Podrá entregar a otro presidente un país capaz de dejar de ser un paria fugador de capitales propios y sin acceso al capital ajeno. Abogados no le faltan: Boccuzzi sabe cómo sacarte del corredor de la muerte.