Entrevista. Sergio Lorenzatti: La presión fiscal de los municipios no ahuyenta inversiones

El responsable del manejo económico y financiero de la Municipalidad de Córdoba rechaza los cuestionamientos de la Nación por la presión fiscal. Además, reconoce que la recaudación cayó. Cómo es el acuerdo con el Suoem.

05 de abril de 2026 a las 04:53 p. m.
Redacción La Voz
Sergio Lorenzatti: La presión fiscal de los municipios no ahuyenta inversiones
Sergio Lorenzatti, secretario de Administración Pública y Capital Humano de al Municipalidad, en el programa Voz y Voto.

Sergio Lorenzatti es es el responsable de manejar la economía de la Municipalidad de Córdoba. En medio de un contexto difícil - "desafiante", lo define, el secretario de Administración de Daniel Passerini reconoce la caída de los ingresos propios y una crisis que golpe fuerte a la ciudad.

En ese contexto, la Nación los apunta por el nivel de tasas que se cobran. "La presión fiscal de los municipios no es para ahuyentar inversiones", aseguró en Voz y Voto.

–¿Cómo está hoy la municipalidad en cuestiones financieras y económicas?

–La situación es compleja y desafiante al mismo tiempo, porque la intendencia de Daniel Passerini debió afrontar, desde el minuto uno, un cambio sustancial. Básicamente, el efecto más dañino desde el punto de vista económico y financiero fue el retiro directo de lo que se venía aportando (desde Nación), cuando la expectativa era mejorar eso, sobre todo lo referido al transporte, donde se esperaba que haya mayor equidad en cuanto al AMBA. En realidad fue todo lo contrario, fue cero para los municipios del interior. Ahí está una de las dificultades del inicio. No obstante, es responsabilidad de la Municipalidad sostener el servicio público, y lo hicimos; y se fue trabajando de la manera pensada desde aquel momento. Se trabajó y se cambió, por ejemplo, el sistema el transporte para mejorarlo: de un subsidio a la oferta a uno a la demanda y pagar por kilómetro recorrido. Eso requiere una inversión y responsabilidad muy grande de los empresarios privados y un control estricto del Estado. Cuando se dan estas dos acciones paralelamente, va a mejorar, y de hecho ha mejorado el sistema, sobre todo desde el punto de vista económico. Nosotros no podíamos seguir sosteniendo un sistema que demanda hoy $ 18.000 millones por mes, si seguíamos con otro sistema, cuando ahora estamos en un nivel de 4, 5 o 6 mil dependiendo del momento.

–El Gobierno nacional señala a las municipalidades por el costo fiscal y dice que no bajan la presión. ¿No pueden bajarla? ¿Se ajustó en la municipalidad a tono con lo que viene pasando?

–Se bajó sustancialmente el gasto. Pero además, la presión fiscal de los municipios no es para ahuyentar inversiones. Muy por el contrario. El intendente, entre las medidas que ha ido tomando con los presupuestos, y en el último en especial, incorporó bajas sustanciales. Por ejemplo, Comercio e Industria, para los contribuyentes del régimen general que representan un 85% de los que tributan, tuvo una reducción del 30%. Esto es voluntad política de acompañar al comercio. Al mismo tiempo, se hizo una ordenanza de promociones de actividades productivas que reduce e invita a invertir para que sean beneficiados con esas inversiones al no cobrarles tributos ni tasas. Y también ha dado resultado. Vemos inversiones en la ciudad. Y en lo que se refiere a los patrimoniales, Automotores como Inmuebles, las tasas no han tenido aumento y se van a ir actualizando por inflación. Es decir, que de ninguna forma es una carga para el contribuyente. Es lo normal, racional y diría que lo máximo que ha podido hacer el municipio en este sentido. Una empresa o una industria no van a cerrar porque se le cobren estas tasas. No pasa por ahí.

–¿Cómo viene la recaudación de este año a partir de los nuevos valores?

–En caída. Si tomamos un parámetro 5 años atrás, estamos más o menos un 10 o un 11% abajo, y no repunta. Marzo ha sido muy duro, tanto en lo que es ingreso por otras jurisdicciones, la coparticipación, como los propios. En el municipio de Córdoba los tributos propios son mucho más importantes que los de otras jurisdicciones, y están relacionados con la actividad económica. Comercio e Industria tiene una directa relación con la actividad económica. Hay que tener en cuenta que la economía que mueve la ciudad tiene sectores que no han podido crecer. Tanto el comercio como la industria están sufriendo una situación muy difícil. No tienen beneficios con este modelo económico.

–Y hoy, del total de los ingresos por los tributos, ¿cuánto se cobró hasta ahora?

–Estamos con una caída de un 5% estimativamente respecto a lo que fue el año pasado. Si la economía no repunta y no hay un crecimiento de estos sectores que abarcan la ciudad, no se va a poder mejorar. Lo que se hace, desde el punto de vista económico y financiero, es ir adecuándonos a estas nuevas realidades. Tenés que saber que si los ingresos caen y el municipio tiene servicios a su cargo, ese gasto no puede bajar... Y al tener ingresos en caída y gasto que se ajusta por inflación, hay una dificultad que lo hace más desafiante aún.

Acuerdo con el Suoem

–La otra gran partida de la municipalidad son los salarios. Acaban de cerrar un acuerdo con el Suoem "sotto voce". ¿En qué consiste? ¿Cuánto van a cobrar los empleados?

–Fue una negociación con mucha discusión. Nos llevó mucho tiempo, pero logramos que la madurez y la racionalidad superen a aquello de que "uno pretende todo"; a veces hay que ir avanzando para negociar porque el conflicto y la paz social son importantes; y sobre todo lo es la gobernabilidad. Tenemos un esquema donde sí o sí tenemos que resguardar que la masa salarial no supere el 40% del total del presupuesto. En eso somos inflexibles. Pudimos lograr un acuerdo de un 26,5% para todo el año, incluyendo diciembre. Es decir, que nos vamos a volver a ver recién en enero del 2027.

–¿Quedaría por encima de la inflación? ¿Cuál es la expectativa?

–Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado, se habla de una inflación del 26%. Estaríamos en línea con eso, empatando. El gremio solicitaba una reparación de lo que había quedado pendiente de la última paritaria y fuimos conversando y logramos que este porcentaje se distribuya en seis cuotas que van del 4,5 al 3%, con algunos meses que no se paga y otros sí. Se logró un entendimiento racional y maduro que despeja el panorama de gobernabilidad.

–Dentro de estas dificultades, la municipalidad acaba de emitir una letra por 50.000 millones de pesos a cortísimo plazo. Esperaban un plazo más largo. ¿Para qué van a usar esos 50.000 millones?

–No es que esperamos; lo que se hace normalmente es un esquema de financiamiento. La Municipalidad ya viene trabajando desde la época del intendente Martín Llaryora con estos programas, que son muy buenos, y los viene cumpliendo. Para que intervengan los bancos necesitas autorización del Ministerio de Economía de Nación. Nosotros presentamos todo técnicamente, pero venía un poco demorado, y como venía la obligación del pago del bono internacional en su quinta cuota, utilizamos la misma herramienta pero con inversores privados. Lo hicimos a corto plazo, teniendo la expectativa de la autorización que va a salir de Nación para seguir con este esquema financiero de ir juntando fondos para cumplir las obligaciones financieras. El municipio de Córdoba está muy bien calificado por Moody's y viene cumpliendo estrictamente.

–Para ustedes, es una prioridad pagar la deuda en dólares. .

–Es una prioridad cumplir las obligaciones financieras.

–Pagaron 25 millones de dólares de la primera cuota del año.

–Exacto, son dos por año. Llevamos pagados 125 millones de dólares. Lo notable es que se paga en una época con recesión económica, con dificultades de recaudación y con retiro de aporte nacional. Pero hay que afrontarlo, es nuestra responsabilidad y hay que mantener bien en alto el cumplimiento de las obligaciones porque eso deja plantado al municipio en un lugar donde puede seguir pidiendo créditos para hacer obras y prestar mejores servicios. El intendente tiene claras instrucciones de cumplir estrictamente con eso, y por eso utilizamos esos 50.000 millones para cumplir con estas obligacione: pagar los 25 millones de dólares y levantar bonos que se habían emitido para cuotas anteriores.

–A fines del año pasado, habían lanzado, con un bono, un plan de pagos con los proveedores. ¿Cómo está eso? ¿Se aceptó en forma masiva?

–Se aceptó. Hay proveedores que aceptan y otros que no. Está vigente como una herramienta financiera más para tener a mano en función de las necesidades del proveedor y del financiamiento. Son herramientas que nos permiten gobernabilidad en un contexto de descalce. No hay que olvidar que Passerini ha planteado, desde el primer día, una gestión humana integrada y conectada. No solo hay que ver que los números cierren, sino que en el medio hay personas.

Pasividad

–Lanzaron un régimen de pasividad anticipada y la expectativa es que lleguen a 1.000 empleados de planta. Aunque con 200 el ahorro sería importante. ¿Cómo viene?

–Se ha firmado y estará publicado. Es una herramienta voluntaria que depende de las necesidades del municipio, y permite a los agentes a los que le falten 10 años para jubilarse, o menos, cobrar un porcentaje de su salario. No el total.

–¿Cobrar cuánto?

–Va desde un 70%, y mientras más cerca esté jubilarse, es menos. Con salarios, los aportes y demás, y si aceptan 200 empleados, son $ 2.500 millones al año de ahorro. La expectativa no son 1.000 personas, porque seguramente no vamos a llegar a eso. Aunque en condiciones hay más de 1.000.

–¿Hay más de 1.000 personas que a la municipalidad no le hacen falta y que da lo mismo que vayan a trabajar?

–Por ejemplo, el sector de Salud y el de Educación no pueden incorporarse porque son esenciales y ahí no se puede disminuir. Pero hay otros donde las nuevas tecnologías y la incorporación de gente joven permite una mayor dinámica. Pero todo está en evaluación porque es voluntario; depende de que cada secretaría diga: "Puedo desprenderme del servicio de esta persona y resolverlo vía incorporación de tecnología". El intendente anunció, en la inauguración de sesiones, el sistema "Mi Docta", donde se unificarán todos los trámites con una base de datos única y eso va a favorecer al vecino a resolver trámites mediante Inteligencia Artificial. Eso permite mejorar el perfil de personas que incluso pueden trabajar home office si no quieren sumarse a la pasividad anticipada.

–¿Habrá pase a planta permanente?

–Hemos cumplido un acuerdo para aquellas personas que hayan prestando servicios con una antigüedad de 4 años o más, y que han estado como monotributistas o becarios. La secretaría en la que trabajan los toma para una primera incorporación mediante el Artículo 8, que es un contrato. La idea es que el pase a planta sea muy secuenciado porque es la última instancia. Hoy tenés que buscar mecanismos que resuelvan el problema del empleado, pero el pase a planta es el final del proceso.

–¿Tiene un número de cuánta gente va a pasar a ser contratada?

–Estamos trabajándolo con las secretarías y con el sindicato. Pueden ser 200 o 300, vamos a ir viéndolo según las necesidades y los requisitos, como el de no tener antecedentes penales. Porque a veces se incorporó gente con antecedentes y después se sufren las consecuencias. Tienen que tener condiciones de idoneidad y también es una cuestión moral y ética.