Moyano acumula poder y es funcional a Kirchner
Con el guiño del ex presidente, el jefe de la CGT desafía con reunir a 100 mil personas en River el 18 de octubre. Garantiza su supervivencia aun ante un final de la era K en 2011.
Buenos Aires. Antes de asumir la presidencia del PJ bonaerense, encabezó el lanzamiento de la Juventud Sindical Peronista de su hijo Facundo, mientras su otro hijo, Pablo, le peleaba a cara de perro y con métodos non sanctos la afiliación de trabajadores a sindicatos fuertes, como los metalúrgicos y los mercantiles. Nunca antes como durante la última quincena, Hugo Moyano dio pruebas de su sostenida acumulación de poder. A punto tal que quienes vaticinan el fin del kirchnerismo, sostienen que esa acumulación ya es una garantía de su supervivencia política para después de 2011.El jefe de la CGT organiza ahora una gran demostración de poder. Pretende reunir 100 mil personas en el acto convocado por su Corriente Sindical Peronista en el estadio de River Plate para el 18 de octubre, pero que aspira a convertir en una gran movilización del PJ bonaerense que preside desde el 30 de agosto ante la postración de Alberto Balestrini.Todavía sin confirmación, el cierre estaría a cargo de Néstor Kirchner. Será el primer acto con el que Moyano demostrará que está dispuesto a poner al PJ bonaerense en movimiento ante las presidenciales de octubre de 2011. Tanto de cara al jefe nacional del PJ como ante los intendentes justicialistas del conurbano bonaerenses que recelan de su acumulación de poder.Pero no será el único acto. Antes de que finalice septiembre y como parte del mes del 80º aniversario de la CGT, la Corriente hará otro en Santa Fe, confirmó a este diario el sindicalista de dragado y balizamiento, Juan Carlos Schmidt, del círculo íntimo de Moyano.Cada una de sus recientes jugadas ha estado acompañada con coqueteos de su candidatura a gobernador de Buenos Aires y hasta a la presidencia. "Creemos que ha llegado la hora de los trabajadores", dijo el jueves. "Así como hubo militares, empresarios, profesionales, deportistas... hasta cómicos han sido presidentes de la Nación, ¿por qué no puede surgir (un jefe de Estado) de las filas de los trabajadores? Este es el desafío que tenemos", desafió. Factor de poder. Pero un conocedor como pocos del jefe de la CGT, su histórico asesor, el diputado Héctor Recalde, asegura que Moyano se autoexcluye de la posibilidad de ocupar cargos electivos. Dijo a este diario Recalde que Moyano le ha dicho que la posibilidad de un sindicalista presidente es "una idea que posiblemente mi generación no verá, pero por qué no". Según Recalde, Moyano está empeñado, en cambio, en hacer realidad la afirmación de Perón: "Los trabajadores tienen que dejar de ser un grupo de presión para convertirse en un factor de poder", recuerda. Dentro de esta estrategia está entonces la intención de Moyano de aumentar la representación sindical cuando se discutan las listas de candidatos a legisladores para 2011. Hoy suman una docena, pero el objetivo de máxima sería "recuperar" la representación (35) de 1983. Sobre la base de una permanente movilización del PJ bonaerense Moyano confía en aplacar los ánimos de los "caciques" granbonaerenses. Pero no le será fácil. Acostumbrados desde hace 27 años a hacer valer su poder territorial, los intendentes peronistas recelan del primer "sin tierra" que llega a la jefatura del poderoso PJ provincial. Además, porque les disputa cuotas de poder derivadas del negocio de la recolección de basura, como también la conducción sindical de los trabajadores municipales. Kirchner le deja hacer. El desafío que encarna Moyano al poder de los intendentes del conurbano le es funcional a su estrategia: actúa como contrapeso. Funciona, además, como un reaseguro, después que en las legislativas de 2009 le mezquinaron respaldo electoral a la lista de candidatos a diputados nacionales que él encabezaba. La garantía de que el PJ bonaerense conserve esta frágil unidad es que si bien Moyano tiene la presidencia partidaria, el ejercicio real de la misma la tiene Kirchner. "Los intendentes siguen yendo a Olivos, no al sindicato de camioneros", sintetizó un dirigente del PJ bonaerense. Es, en definitiva, un juego similar al que Kirchner somete al gobernador Daniel Scioli, seguramente su candidato, pero al que le lanza al ruedo a posibles precandidatos desde todos los sectores.

