Mejor no comparar mucho
Hoy la prioridad de Mestre es “detener la caída” de su propia imagen, que pone en riesgo su liderazgo en la UCR.
"Mejor no es poco", reitera el intendente Ramón Mestre en un spot destinado a defender su gestión en la Municipalidad de Córdoba, pero sobre todo orientado a "detener la caída" de su propia imagen en las encuestas. Hoy por hoy –en el frenesí de inimaginadas alianzas e increíbles candidaturas que domina a la política local–, es el segundo objetivo el que más desvela a los mestristas: para pelear el voto de los cordobeses, habrá tiempo; lo que urge es defender el liderazgo de Mestre en el radicalismo, partido que está más pendiente de las señales que le hace Mauricio Macri desde el PRO que de la suerte de la gestión municipal. En un minuto y medio, el intendente repasa obras de cloacas, desagües pluviales (12), gas (10 en marcha) y pavimento (600 cuadras). Asegura que el alumbrado, los semáforos y el tránsito están mejor que en 2011. Defiende, en especial, los concursos abiertos para aspirantes a ingresar a la planta permanente del municipio y –"digan lo que digan"– la incorporación de 655 colectivos flamantes al transporte urbano.Sin dudas, son las acciones más meritorias de la gestión y Mestre acierta al enumerar obras que no se ven –puesto que quedan bajo tierra– y que en algunos casos tampoco se notan, dada la magnitud que alcanzan los desbordes cloacales en las calles de Córdoba y la acumulación de agua cuando llueve. La cuidada pieza publicitaria se desarrolla en un living amplio y luminoso, y sólo incluye unos pocos cuadros exteriores en los que la ciudad parece de cuento, con obras avanzando, colectivos flamantes y tránsito fluido en pleno centro. El relato mestrista ya no hace referencia al orden, pero todo luce ordenado e impecable en el spot , que avanza hasta lo impensado a la hora de atribuir a las gestiones anteriores los problemas que hoy complican a los habitantes de la ciudad: ya no es una década ni 12 años de desaciertos. Ahora el intendente dice que fueron 20 años sin obras, incluyendo también en el "debe" a la segunda gestión del radical Rubén Martí. En una ciudad sin estadísticas y con un registro errático de obras y mejoras, las comparaciones son difíciles y están condenadas a la manipulación política. Germán Kammerath bien podría recordar que iluminó las grandes avenidas e hizo el Cineclub Municipal y el hoy decaído Jardín Botánico. Luis Juez recordará que fue el primero en desarrollar planes integrales de cloacas y de desagües, y que hizo varias obras, incluyendo algunas importantes como el nudo vial de Cardeñosa. Y Daniel Giacomino –como seguramente hará cuando lance su candidatura a intendente– dirá que Crese fue un éxito, que incorporó colectivos en Tamse y hasta enumerará algunas obras. Aunque ninguno dirá cuánto pagó ni cuánto quedó debiendo, nada de todo eso es mentira. Sin embargo, el resultado global de esos 12 años fue deficitario para la calidad de vida de los cordobeses y para el estado de la administración municipal. La enumeración que propone Mestre también incluye obras verdaderas y acciones positivas. Y excluye muchas otras, que el spot no tiene en cuenta pero las encuestas de imagen sí. Además, hay otra diferencia. En 2011, el presupuesto municipal era de menos de 2.800 millones de pesos y la proyección oficial indica que este año el municipio gastará unos siete mil millones de pesos: nada mejoró tanto como los ingresos del municipio en Córdoba.

