Massa busca impedir el plan K para designar a Carlés
El líder del Frente Renovador lanzó una campaña de firmas y tiene influencia sobre peronistas disidentes que están en la mira del oficialismo.
Buenos Aires. El kirchnerismo tiene un desafío difícil: lograr que dos tercios del Senado aprueben el pliego del penalista Roberto Carlés, impulsado por la Casa Rosada para ocupar la vacante que dejó Raúl Zaffaroni en la Corte Suprema de Justicia. El Frente para la Victoria pateó para el miércoles 15 la sesión de acuerdos, de modo de tener más tiempo para reunir la masa crítica necesaria. Ante ello, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, lanzó una campaña contra Carlés con el objetivo de devolverle protagonismo a su campaña presidencial. Se propone reunir un millón de firmas en contra del joven discípulo de Zaffaroni. "Convoquemos a los argentinos para darles un mensaje a los senadores de que no queremos más jueces sacapresos", apuntó ayer Massa y advirtió que Carlés es "el mismo redactor del Código Penal que la mayoría de la sociedad argentina con su firma dijo que 'no' y por eso lo tuvieron que esconder". El accionar de Massa atenta contra el objetivo kirchnerista de conseguir entre los senadores del PJ disidente los votos que le faltan al candidato de Cristina Kirchner. Massa tiene gran ascendencia sobre algunos de los legisladores que integran ese espacio. El "Interbloque Federal" está compuesto por Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre; la chubutense Graciela Di Perna; Carlos Reutemann; el sanjuanino Roberto Basualdo; el salteño Juan Carlos Romero; el fueguino José Garramuño y el neuquino Guillermo Pereyra. De todos ellos, algunos son claramente "massistas" como Basualdo y Di Perna (la senadora es cuñada de Mario Das Neves, socio político de Massa en la Cámara Baja). Tampoco el neuquino Pereyra duda en apoyar la candidatura nacional de Massa.

