Entrevista. Marcos Ferrer: Un frente opositor depende de la generosidad que tengamos todos
El presidente de la UCR dice que podría haber alianza con La Libertad Avanza, pero que no será Karina Milei la que tome las decisiones. Además, fue mesurado en el análisis del caso Agostina y las responsabilidades del peronismo cordobés.
Para Marcos Ferrer, el futuro de la oposición en Córdoba depende de la "generosidad" de los diferentes actores que buscan ganarle al peronismo. Y marcó distancia con La Libertad Avanza y el peso de Karina Milei.
En medio de la polémica por el caso Agostina, el presidente de la UCR e intendente de Río Tercero, en una nota con Voz y Voto fue mesurado en el análisis del costado político. Pero entiende que la sociedad exige respuestas.
–En el oficialismo dicen que la oposición usó el caso de Agostina para atacar al Gobierno y, en muchos casos, cruzó límites. ¿Qué mirada tiene y qué le parece el planteo?
–Primero, desde un lugar de responsabilidad, como intendente y como un dirigente político de la provincia, digo que el abordaje del tema es mucho más profundo que la cuestión política que surge de ahí. Hay una problemática clara con respecto a los feminicidios, y hay que abordarla con responsabilidad. Vemos que se repite en muchas mujeres el relato de que tienen miedo; miedo, de las adolescentes, de salir a la calle y de ir a un boliche, o si ven un grupo de hombres en la calle, de ser asaltadas o violadas. Escuchaba un ejemplo de una influencer: "Si tenés una hija mujer de 10, 12 años, ¿se la dejarías al cuidado a un hombre de 38?". La primera reacción es que no. ¿Y por qué no, si somos iguales los hombres y las mujeres? Está claro que hay un problema y que la política lo tiene que discutir. Es un tema sumamente delicado. Con Agostina, se trata de una niña brutalmente asesinada con un entramado complejo atrás de su historia. A veces, tenemos que tener cuidado desde la política, porque la gente toma una mirada sobre un tema hacia un lugar, y muchos salen a montarse sobre esa opinión generalizada. No creo en ese rol del dirigente. Debemos tener equilibrio y una mirada concreta. Está bien que se planteen diferentes cuestiones respecto del funcionamiento del gobierno. Por ejemplo, si alguien le pide la renuncia de un ministro, tiene que ser en tanto su función, independientemente de un caso puntual. Es decir, si no nos gusta Quinteros, el planteo es en general sobre su trabajo. Pero además, el caso estuvo mal trabajado desde lo comunicacional. La salida del fiscal (Garzón) fue equivocada. No hablo de su investigación y no me meto ahí, sino de su rol como comunicador. No lo voy a juzgar en su función porque no me compete, pero sí como ciudadano
–Usted es el presidente de la UCR en Córdoba y sus legisladores pidieron el juri a los dos fiscales. ¿Qué posición tiene?
–Se pide a los dos fiscales, sobre todo al anterior (por Rodríguez), porque esta persona (Barrelier) estaba en libertad con los antecedentes que tenía. Me parece lógico el pedido. Pero el juri no necesariamente implica una sanción. Esto es lo que hay que saber explicar. Es decir, lo que se plantea es ver cómo fue el procedimiento. Y es también para cuidar a los fiscales, porque si lo hicieron bien no tendrán problemas en decirlo. El problema que atraviesa esto es que todo está mezclado con la política y lo electoral. En este caso, el jurado deja de ser una herramienta técnica dentro de los procedimientos políticos que tiene el Poder Legislativo y se vuelve político. ¿Hay una persecución, los quieren echar, los quieren sancionar? No... Al menos, no es mi postura. Lo que hay que valorar objetivamente es la situación, sobre todo en función del cuidado y la protección de la sociedad cordobesa. ¿Por qué Barrelier estaba suelto si tenía una denuncia penal, e incluso tenía antecedentes? ¿Cómo hizo para juntar la plata para pagar la fianza? ¿Por qué una fianza puede dejar a un femicida en la calle? Eso es lo que tiene que discutir la política de Córdoba: cómo mejoramos. Tal vez el fiscal pueda explicar por qué lo dejó libre, si es que no tenía alternativa, o si cumplió tal o cual precepto establecido. Y nuestros legisladores tendrán que trabajar en las leyes para que eso no vuelva a ocurrir o para que no sea una cuestión habitual. Porque está repitiéndose mucho, en los casos de femicidios, o de violencia de género, que los que cometen esos delitos tenían antecedentes. Claramente hay un problema y me gustaría que como políticos lo discutamos.
–Pero el jurado es político. Como presidente del partido, ¿avala esa decisión de los legisladores?
–Sí, claramente. Pero no hay que caer en la trampa de la política y la discusión banal. Hay que trabajarlo en serio y hay que mirar el expediente y ver si se hicieron bien las cosas. Porque dejó de ser un tema de la Justicia, y ahora es de toda la sociedad. Hay muchos casos que, lamentablemente, no se conocen y que pasan desapercibidos. Este no. Porque fue una niña, y porque después aparecieron un montón de cuestiones vinculadas al Estado. Tenemos que dar respuesta. No es un problema de la municipalidad de Córdoba, de esta gestión; es un problema de la política.
–De Loredo dice que es el caso es una cuestión sistémica, constituido a lo largo de años por el peronismo y con llegada a la Justicia. ¿Ve eso?
–Es que lo desnudaron ellos mismos cuando lo dijo (Ricardo) Moreno. Demostró que había un sistema. Quiero ser prudente, pero la política tiene estos comportamientos desde hace años y hay que desterrarlos: Entrar a la administración pública tiene que ser por concurso y hay que eliminar los favoritismos. La sociedad sabe que eso existe. Esa es una parte de la historia. Pero la otra es que metan al Estado a barrabravas porque tienen alguna vinculación política... Porque el problema no solo es que era empleado, sino para qué otro tipo de tarea se lo utilizaba por su militancia política. Y si fue un caso aislado o si hay muchos Barreliers en la administración. Digo Barrelier en tanto que reviste una característica, no que todos sean femicidas. El tema es si tenemos muchos barras trabajando en el Estado, si todos responden a un ecosistema o a un grupo de dirigentes políticos, algo que Moreno reconoció. Por eso, cuando Rodrigo dice que es una cuestión sistémica, no lo dice porque la descubrió; sino porque ellos lo desnudaron.
El futuro del radicalismo
Ferrer ha pedido extender el plazo de su presidencia en la UCR, con el objetivo de tener decisión dentro del partido a la hora de definir una posible alianza electoral en 2027.
–¿Qué querría que pase con la UCR? ¿Que se conforme una alianza? De Loredo quiere ser candidato gobernador, pero no parece haber un lugar para él ahí. ¿Qué posición tiene?
–Yo quiero que haya un candidato radical...

–¿En una alianza con La Libertad Avanza?
–La alianza que sea. No es un impedimento que sea con La Libertad Avanza, pero que el candidato sea del radicalismo. Trabajo para eso como presidente del partido y porque soy amigo de Rodrigo, y porque es el mejor candidato. Nuestro objetivo es ese. Hace tiempo venimos recorriendo la provincia. Somos, algunos, personas de gestión que conocemos y lo hemos demostrado frente a nuestras sociedades. Somos muchos intendentes. Venimos construyendo un proceso, aprendiendo y conociendo Córdoba. El rol de presidente del partido me lleva a recorrer el interior, conocer distintas realidades del sur y del norte. La provincia es muy grande y diversa, y no funciona igual en todos los lugares. Lo mismo la situación socioeconómica. Rodrigo es el que reviste esa característica y estamos trabajando para que sea candidato. Me preguntan si se puede elaborar un gran frente electoral que agrupe todos los espacios de la oposición y... depende de la generosidad que tengamos todos. Como sea, nosotros no vamos a dejar en la puerta toda la construcción que hemos hecho por una encuesta o un eventual escenario nacional tenga impacto en Córdoba. Somos cordobeses y venimos trabajando hace un montón de tiempo. Pero no vamos a dejar el caballo atado afuera. Tenemos derecho a hacerlo.
–¿El camino es Bornoroni o ustedes tienen llegada directa a los Menen? El otro día, De Loredo estuvo en Casa Rosada con Lule Menen.
–Ellos mismos reconocen que la que toma las decisiones es Karina (Milei), y no nos vamos a meter a discutir cómo se toman las decisiones La Libertad Avanza. Si las decisiones las toma ella, las tomará en su partido, pero no en el nuestro; las vamos a tomar nosotros en función de lo que analicemos, de lo que nos pide la sociedad, de cómo vemos que Córdoba nos ve, y si nos ve como alternativa. No nos podemos sujetar a la realidad de otro partido; una realidad que entendemos y respetamos, y con la cual tenemos diálogo con todos. Pero nosotros tenemos construcción propia.
–¿Y Juez, qué rol tiene? Hubo un café entre él y De Loredo. ¿Hubo acercamiento?
–Luis... Yo lo respeto mucho, es un gran dirigente, ha tenido muchas oportunidades de ser candidato, y entiendo que quiere tenerla una vez más... O no sé si la ha resignado ya. Pareciera que quiere ir una vez más, intentar otra vez y tiene derecho a plantearlo. Lo que va a acomodar el tablero finalmente es la sociedad cordobesa. Ojalá que podamos estar todos juntos para ganarle al peronismo. Y si no, le ofreceremos a Córdoba opciones distintas para que elijan cuál es la mejor.

