Marcha contra De la Sota y contra la Policía que se acuarteló
Los manifestantes se movilizaron desde Colón y Cañada hasta el Centro Cívico.
"¡Cobardes, nos abandonaron!", "¡Narcos!", "¡Traidores!", "¡Policía cagona, donaste al pueblo!". Así gritaban hombres y mujeres ayer, agarrados a las vallas que rodeaban al Centro Cívico, en la Capital. Detrás del vallado, un centenar de policías que custodiaban la Casa de Gobierno recibían, inmóviles, los insultos. Los manifestantes se habían congregado a las seis de la tarde en dos puntos: la intersección de avenida Colón y la Cañada, donde se concentraron sobre todo militantes universitarios y de izquierda; y en la esquina de Colón y General Paz, en donde confluyeron vecinos autoconvocados a través de las redes sociales."Vinimos para reclamar por la ausencia de la policía y la inacción del Gobierno", contó Sonia Monteschiari, de barrio General Paz. "Sentimos mucho miedo, angustia e impotencia", expresó la mujer al relatar cómo había vivido los últimos días de huelga policial y violentos saqueos.José Gutiérrez, de Alta Córdoba, era la primera vez que participaba en una marcha. "Nos enteramos por Facebook", contó. "Vinimos a reclamar a De la Sota y también a (el intendente Ramón) Mestre, porque los dos estuvieron ausentes", sostuvo. Al relatar cómo vivieron el martes y el miércoles último, contó: "Sentimos mucha inseguridad en mi familia. Tuve que ir a dormir a la casa de mis viejos, que son mayores y tenían miedo. Tengo amigos a los que los saquearon, compañeros que perdieron todo".La columna estaba encabezada por militantes que llevaban una bandera que decía "De la Sota nunca más". Había numerosos carteles en contra del Gobernador, y también algunos con repudios a Mestre. Pasadas las 18.30, partieron desde Colón y la Cañada. Caminaron hasta General Paz, donde se les unió el otro grupo de manifestantes y todos marcharon por Colón.Entre los que iban al final de la columna, había cuatro mujeres. "Somos docentes", dijo una de ellas, que prefirió no decir su nombre. "Venimos a repudiar los hechos de violencia y la ausencia de previsión y acción del Gobierno. Ahora hay más policías y gendarmes. Con esto, De la Sota justifica su política de represión", sostuvo. Los manifestantes caminaron hasta el bulevar Perón y al llegar allí, se dirigieron al Centro Cívico. Cuando vieron el enorme vallado policial, comenzaron a hacer una sonora silbatina y segundos después, cara a cara con los policías –vallas de por medio– empezaron a insultarlos. "¡No les importó nada, nos dejaron solos y ahora que les dio lo que quieren lo cuidan (al gobernador)!", gritaba una mujer a los efectivos. La multitud cantó contra De la Sota durante más de 40 minutos. Pasadas las 20.30, empezaron a desconcentrarse.

