Macri quiere apurar el juicio oral por las escuchas ilegales
La Legislatura porteña formaría hoy una comisión investigadora. El líder de PRO también cuestionó a la Cámara que ratificó el procesamiento ordenado por Oyarbide.
Buenos Aires. La intención de acelerar su juicio oral y público surgió ayer como novedad en la estrategia del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, ante la confirmación de su procesamiento por la Cámara Federal capitalina en la causa judicial por las supuestas escuchas telefónicas ilegales.
En su reaparición pública a cuatro días de la ratificación del procesamiento, Macri se encerró en su estrategia: considerarse "víctima" de "mecanismos extorsivos y violentos" de los que acusó al ex presidente Néstor Kirchner y al juez federal Norberto Oyarbide, y de los que hizo "cómplice" a la Cámara.
El jueves pasado, la Cámara, integrada por Jorge Ballestero, Eduardo Farah y Eduardo Freiler, confirmó por unanimidad la decisión que en mayo había tomado el controvertido Oyarbide. Sostuvo que Macri fue presunto miembro de una asociación ilícita dedicada al espionaje ilegal que integraban, además, los detenidos ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge "Fino" Palacios y el espía Ciro James. También señaló que Macri "conoció y prestó su consentimiento" para instalar en el Gobierno porteño "un aparato de inteligencia prohibido, del cual se habría servido".
El fallo de los camaristas sorprendió a Macri en una reunión de alcaldes en República Dominicana. Pero ayer, después de una reunión con su gabinete, salió a responder con el anuncio del pedido que les hizo a sus abogados para que analicen la posibilidad de que, "en el plazo más breve posible", el caso desemboque en un juicio oral y público "por ser la manera más transparente" de resolver la situación.
La hipótesis supondría desistir de apelar a la Cámara de Casación Penal, tercera instancia judicial. Con la elusión de esa apelación, su objetivo es evitar que el caso se prolongue en la atención pública. Esto afectaría sus pretensiones de ser candidato a presidente en 2011 por su Pro (Propuesta Republicana) e incluso como aspirante por el disidente Peronismo Federal.
Pero fuentes judiciales recordaron a este diario que es el juez de una causa -en este caso, Oyarbide- quien decide su cierre al tener a su cargo la instrucción. Además, el cierre no será en breve porque faltan medidas de prueba e imputados como Palacios pueden demorarlo con apelaciones.
Macri insistió en sus declaraciones en responsabilizar a Kirchner por su "forma de ejercer el poder, para agredir, descalificar y destruir opositores, dentro de un Estado policial", y dijo que "no hay una sola prueba" de los camaristas "cómplices" en el fallo que tildó de "mamarracho jurídico". También prefirió no hacer comentarios sobre la afirmación de su padre, Franco Macri, quien desvinculó totalmente al Gobierno nacional del caso. Macri padre tiene fuertes negocios con el Gobierno nacional.
Pero también comentó la crítica situación político-institucional derivada del caso, que provocó una toma de distancia de dirigentes del Peronismo Federal y hoy será motivo de definición en la Legislatura.
Macri sostuvo que no tomará licencia en su cargo y entendió que no hay razones para que se constituya una comisión especial investigadora, como todo indica que decidirán hoy los legisladores. "Seguiremos enviando toda la información que necesiten y el PRO colaborará en todo lo necesario", dijo.
Además, le reclamó a Elisa Carrió "coherencia". La diputada y jefa de la Coalición Cívica (CC) había calificado de "impecable" el fallo de la Cámara, pese a sus cuestionamientos y hasta pedidos de juicio político al juez Oyarbide, entre otras razones por haber desestimado una denuncia sobre supuesto enriquecimiento ilícito del matrimonio Kirchner.
Pero el presidente de la CC porteña, Adrián Pérez, recordó que el pronunciamiento unánime de los camaristas amerita una investigación. Hoy, los numerosos bloques de oposición aprobarían formar la comisión investigadora.

