Ideologías. Macri advirtió sobre la "mala calidad" del equilibrio fiscal y reclamó una política exterior

Si bien reconoció la importancia de haber alcanzado el superávit, advirtió que el equilibrio fiscal logrado es "de mala calidad".

10 de junio de 2026 a las 12:00 a. m.
Macri advirtió sobre la "mala calidad" del equilibrio fiscal y reclamó una política exterior
Macri advirtió sobre la "mala calidad" del equilibrio fiscal y reclamó una política exterior

El expresidente Mauricio Macri volvió a marcar distancia de la gestión actual al analizar la situación económica y la inserción de la Argentina en el mundo. Si bien reconoció la importancia de haber alcanzado el superávit, advirtió que el equilibrio fiscal logrado es "de mala calidad".

Durante su intervención, Macri puso el foco en la fragilidad institucional del país, asegurando que la falta de un marco sólido afecta directamente la planificación económica. "La mala institucionalidad hace que los presupuestos dependan de la inversión", subrayó el exmandatario.

Un modelo de apertura económica

Para Macri, el camino hacia el crecimiento requiere una transformación profunda en la política comercial. En este sentido, instó a "abrir la economía" y la región, poniendo como ejemplo el camino recorrido por Chile.

Macri advirtió sobre la "mala calidad" del equilibrio fiscal y reclamó una política exterior
Macri advirtió sobre la "mala calidad" del equilibrio fiscal y reclamó una política exterior (Camarco)

Según su visión, el aislamiento actual juega en contra de los intereses nacionales: "Mientras más nos cerremos, más afuera estamos de todas las conversaciones para que lleguen inversiones", destacó.

La falta de confianza y el rol de la diplomacia

Uno de los puntos más críticos de su discurso fue la explicación de por qué no se concreta el desembarco de capitales extranjeros. Macri afirmó que "las inversiones grandes no terminan de llegar porque no hay confianza".

Finalmente, cerró con un mensaje directo sobre el manejo de las relaciones internacionales, pidiendo que se priorice el pragmatismo por sobre las afinidades políticas. “La política exterior tiene que estar al servicio del desarrollo del país, no de debates ideológicos”, sentenció.