Luego del discurso de Máximo, los K niegan que busquen la re-re
Candidatos presidenciales coincidieron en que el hijo de la Presidenta intentó fortalecer el poder de su madre. Los camporistas, más desafiantes.
Buenos Aires. El kirchnerismo en su conjunto, desde precandidatos para 2015 hasta referentes de La Cámpora, descartaron que las afirmaciones de Máximo Kirchner encubran la intención de la presidenta Cristina Fernández de ir por un tercer mandato que la Constitución Nacional no prevé.
Aunque también hubo legisladores ultrakirchneristas que, más como un desafío a la oposición que en plan político cierto, alentaron la posibilidad de una reforma constitucional para habilitar una tercera presidencia de Cristina Fernández.
El sábado, en la cancha de Argentinos Juniors, ante unos 40 mil militantes de la agrupación La Cámpora, de la que es su líder, el hijo del matrimonio Kirchner irrumpió por primera vez con un discurso político en el que lanzó el desafío a la oposición: “Si quieren acabar con el kirchnerismo, ¿por qué no dejan y compiten con Cristina, le ganan y sanseacabó’”.
La afirmación dio pie a especulaciones acerca de que la jefa del Estado estaría dispuesta a ir por un tercer mandato para lo que requeriría contar con un lejanísimo consenso de dos tercios de las cámaras del Congreso a fin de declarar la necesidad de una reforma constitucional. Pero ayer los precandidatos presidenciales oficialistas Daniel Scioli y Julián Domínguez, al igual que los dirigentes de La Cámpora Andrés Larroque y Mariano Recalde, y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, desecharon que la definición del hijo presidencial promueva la re-re. Coincidieron también en que apuntó a sentar una posición política, a reforzar el poder de la Presidenta a 15 meses del final del mandato y a postergar una definición suya sobre alguno de los siete precandidatos oficialistas.
“No ha planteado (la re-reelección) sino que hizo un planteamiento político”, dijo Scioli, quien sostuvo que tiene un “gran respaldo y acompañamiento” de La Cámpora a su precandidatura, pese a la resistencia que genera dentro del ultrakirchnerismo.
Domínguez, titular de Diputados, quien al igual que el entrerriano Sergio Urribarri estuvo en el acto del sábado, también entendió que “no habló” de la re-re sino que advirtió que “el liderazgo mayor lo tiene la Presidenta” por lo que será ella “la gran electora” entre los K.
Capitanich, por su parte, interpretó que “lo que dijo es que todos fustigan al Gobierno, pero nadie puede imponérsele”.
Larroque se pronunció en el mismo sentido, pero le dio una vuelta de tuerca a los dichos de Máximo, al preguntarse “¿qué legitimidad puede tener un próximo gobierno que no compite con quien concita la mayor adhesión de nuestro pueblo?”, e insistir en el desafío: “Si es tan malo este gobierno, lo mejor para la oposición sería competir contra Cristina”.
“La única manera de ganarle al kirchnerismo es ganarle a Cristina”, retó a su vez Recalde, titular de Aerolíneas. “Si no, es como ganarle a la selección argentina sin (Lionel) Messi: no le ganaste a la selección”.
Pero desde el kirchnerismo hubo otras voces favorables a una re-re, como la del diputado nacional ultraoficialista Carlos Kunkel.

