Oposición. De Loredo puso primera y pidió una interna a Bornoroni y a Juez para definir el candidato a gobernador
Propuso que “el pueblo de Córdoba” defina quién debe ser el candidato de un eventual "frente no peronista". Críticas a Llaryora, cero radicalismo y propuestas.
“Vengo a proponer un proceso de participación social, corto y barato; que sea el pueblo de Córdoba el que ordene la oferta política”. Así, Rodrigo de Loredo reclamó a los otros referentes de la oposición, Gabriel Bornoroni y Luis Juez, una definición por iinterna abierta de la candidatura a gobernador del llamado “frente no peronista”, una entelequia que aún no existe.
Esa fue la principal novedad política de la “De Loredo session”, donde el radical avisó que está “listo” para competir contra los respectivos líderes de La Libertad Avanza y del Frente Cívico. “Estamos listos para competir, porque el que gane esa competencia tendrá asegurado el triunfo frente al peronismo”.
Así, De Loredo ratificó su candidatura, por ahora la única lanzada desde el espacio opositor. Bornoroni repite que este no es el momento de las candidaturas y Juez guarda un estratégico silencio sobre este punto. Pudo mostrar una red de intendentes, un plus ante los otros opositores.
La “De Loredo session” escondió los símbolos del partido radical. Siguiendo su propio manual de campaña, el acto comenzó con una DJ (incluso el propio De Loredo “pinchó” discos durante unos minutos), mientras un “gorila” regalaba bananas a los asistentes. Es un viraje a la estética libertaria, justo cuando Martín Llaryora “peroniza” su gestión.
Críticas a Llaryora
El candidato a gobernador realizó un crítico diagnóstico de los 26 años de peronismo, que, dijo De Loredo, "comenzaron con el 20 por ciento de pobreza en Córdoba y hoy alcanza el 35 por ciento".
“Lo que antes se hacía entre gallos y medianoche, de manera vergonzante, en la cochera de una casa, hoy se expresa públicamente: compran dirigentes de otros partidos, inventan sellos partidarios de ocasión, engañan al electorado, compran jueces, cambian las reglas de juego, y montan campañas sucias y negativas desde el poder, de la forma más brutal y pornográfica, a la vista de todos”, agregó.
Recordó que “el día de la elección, las colas de feriantes y de instituciones esperando cobrar un cheque”. “¿Hasta cuándo va a soportar esto Córdoba?”, se preguntó de manera retórica.
“Tuvieron un plan: empobrecernos para usarnos como clientela electoral. Pero hoy el miedo cambió de bando. Somos los únicos que garantizamos un proceso concreto y estudiado de transportación. Una nueva Córdoba”, concluyó.
Sus propuestas
El radical anunció una “nueva Córdoba” que arrancaría en 2027, con él en El Panal. Su plan incluye la eliminación de las agencias, la reducción de los ministerios a cinco, la baja sostenida de impuestos y la privatización de Caminos de las Sierras.
Avanzó contra los empleados públicos en dos puntos sensibles. Dijo que “hay que animarse a discutir la edad de retiro de los policías porque la de Córdoba es una de las más bajas del país” y prometió “un sistema de control de la asistencia docente para reducir las carpetas médicas y así mejorar el ingreso de los docentes”.
En paralelo, dijo que construirá una nueva cárcel de máxima seguridad, un instituto para menores y que creará una escuela profesional de formación policial. Respecto de políticas educativas, aseguró que limitará el uso de los celulares en las aulas.
Prometió “revisar” el Fondo Único de Consorcios Camineros, dijo que relicitará el transporte interurbano y que extenderá el uso Uber a toda la provincia.

