Llaryora, ¿la novedad del nuevo gabinete?
El intendente de San Francisco suena para ocupar el Ministerio de Industria y Comercio en lugar de Lawson, quien pasaría al área de Comunicación. El gobernador De la Sota maneja personalmente los cambios, que se concretarán a mediados del mes próximo.
Los cambios en el gabinete provincial recién se concretarán a mediados del mes próximo, pero el posible ingreso del intendente de San Francisco, Martín Llaryora, sería la novedad más importante de la renovación de equipo gubernamental que introducirá el gobernador José Manuel de la Sota.
El dirigente de San Francisco ocuparía el Ministerio de Industria y Comercio, hoy a cargo de Jorge Lawson, quien pasaría a la Secretaría de Comunicación Pública, vacante desde que se alejó Alejandro Mosquera, hace más de un año.
En San Francisco, ya se habla de que Llaryora dejará la Intendencia luego del 10 de diciembre para ocupar un sillón en el gabinete provincial.
La fecha tiene un sentido: el 10 de diciembre, Llaryora cumplirá la mitad de su mandato y si deja el cargo después de ese día, no estará obligado a convocar a elecciones para elegir a un sucesor.
Más allá de las insistentes versiones, en los últimos días Llaryora evitó cualquier contacto con los periodistas.
Las fuentes oficiales consultadas por este diario señalaron que todo se resolverá esta semana, cuando De la Sota retorne a sus funciones, luego del viaje oficial a China.
Tras la buena elección que Llaryora realizó en las primarias de agosto pasado, cuando obtuvo con holgura la minoría en el PJ cordobés, se comenzó a mencionar que De la Sota quería al intendente en su equipo de colaboradores.
El sanfrancisqueño fue tentado para ocupar el Ministerio de Agua, Energía y Ambiente que el gobernador creó al comienzo de su tercer mandato.
En aquel momento, Llaryora prefirió seguir en la Intendencia de San Francisco, luego de ser reelegido por una abrumadora diferencia de votos.
Las versiones indican que al Ministerio de Comercio e Industria se le agregarían otras áreas, como Producción, por ejemplo. De este modo, Llaryora también tendría una tarea política, teniendo en cuenta su aspiración de ser candidato a gobernador.
La posible incorporación al gobierno de Llaryora tiene un objetivo político para De la Sota: evitar que el intendente de San Francisco se convierta en un referente en Córdoba de Sergio Massa, con quien tiene una buena relación.
Nuevo organigrama
De la Sota regresó ayer de China y ya tendría resuelto el organigrama del nuevo gabinete. Habrá menos ministerios (entre 10 y 12, a diferencia de los 15 actuales) y no habrá jefatura de Gabinete, que hasta ahora conduce Oscar González.
La decisión de eliminar la jefatura de Gabinete tendría una connotación política: De la Sota pretende manejar de manera personal la relación con sus ministros.
Hasta ahora, González era el encargado de discutir con los ministros los planes de gestión, que en líneas generales marcaba el gobernador.
Si bien nunca hubo dudas sobre quién tomaba las decisiones en el Centro Cívico, la instancia de una jefatura de Gabinete evitaba que De la Sota tuviera un trato más directo con sus ministros.
No fueron pocos los funcionarios que en algunas oportunidades se quejaron –por lo bajo– de que no podían hablar con el gobernador cuando debían tomar decisiones importantes o urgentes.
González quedaría a cargo del Ministerio de Gobierno, el cual seguirá manejando la relación con los intendentes.
Otro cambio que suena para ser concretado en diciembre es el de Francisco Fortuna en Salud, en lugar de Carlos Simon.
No obstante, en las últimas horas se mencionaron otras opciones para esa cartera. El gobernador habría sondeado desde China a un destacado médico de Córdoba para ofrecerle ese ministerio. Por ahora, lo único seguro es que Simon dejará el cargo.
Además, el extenista Agustín Calleri reemplazaría a Emeterio Farías en el cargo de la Agencia Córdoba Deportes. Algunos ministerios, como Administración, Transporte, Trabajo y Planificación, se convertirían en secretarías.

