Llaryora, con el apoyo de Schiaretti
Si el resultado es positivo, todo indica que se profundizará el mensaje desafiante hacia la Casa Rosada.
El gobernador Juan Schiaretti decidió como estrategia electoral ponerse al hombro la campaña de Unión por Córdoba. Fue el gran protagonista de la alianza provincial oficialista y, por lo tanto, será el responsable político del resultado que obtenga el PJ provincial.
Si bien se trata de las elecciones Paso, en las cuales sólo se elegirá a los candidatos de cada espacio político que competirán en octubre, no cabe duda de que habrá una pulseada marcada entre el peronismo y Cambiemos para demostrar qué fuerza cosecha más votos.
En medio de los intentos de ambos espacios por mostrarse como triunfalistas en la previa de los comicios, el resultado de hoy marcará cómo quedan posicionados de cara a octubre los dos frentes que polarizarán las elecciones legislativas, según coinciden todas las encuestas.
Schiaretti tuvo un rol tan protagónico en la campaña que eclipsó el discurso del vicegobernador, Martín Llaryora, primer candidato de Unión por Córdoba.
Luego de que el exgobernador José Manuel de la Sota declinara encabezar la boleta de la alianza oficialista, el gobernador eligió a Llaryora como un representante de la renovación del peronismo, que el 12 de julio cumplió 18 años en el poder provincial.
La estrategia del comando de campaña señalaba que Llaryora podría marcar diferencias con Héctor Baldassi, el cabeza de lista de Cambiemos.
Sin embargo, el eje principal de campaña fue el reclamo de fondos de la provincia al Gobierno nacional, con el gobernador como figura central.
El resultado de hoy puede marcar variantes en la estrategia electoral para las elecciones del 22 de octubre, cuando se decidirán las nueve bancas para la Cámara Baja del Congreso nacional.
Si el resultado es positivo, todo indica que se profundizará el mensaje desafiante hacia la Casa Rosada. En cambio, si el PJ queda relegado respecto de Cambiemos, seguramente habrá cambios en el discurso de campaña.
De lo que no hay dudas es de que al ser el protagonista de la campaña, a Schiaretti se le facturará el resultado en la pulseada con la alianza que lideran el macrismo y el radicalismo: si le gana, se podrá mostrar como vencedor; si pierde, quedará como el responsable político de la derrota.

