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Las últimas apuestas de la campaña

En el tramo final de la campaña provincial, cada fuerza tiene sus propias encuestas, siempre optimistas para sus intereses. Pero, en general, los movimientos de cada candidato desnudan cuál es la realidad que les marcan los sondeos que manejan. 

25 de junio de 2015 a las 12:51 a. m.
Las últimas apuestas de la campaña

En el tramo final de la campaña provincial, cada fuerza tiene sus propias encuestas, siempre optimistas para sus intereses. Pero, en general, los movimientos de cada candidato desnudan cuál es la realidad que les marcan los sondeos que manejan. El oficialista Juan Schiaretti (Unión por Córdoba) se siente ganador y evita cualquier discusión pública con sus rivales. Descartó debatir cara a cara desde el inicio de la campaña.Desde la otra vereda, los principales opositores Eduardo Accastello (Córdoba Podemos) y Oscar Aguad (Juntos por Córdoba) elevan el tono de sus discursos y afinan la puntería con sus propuestas, con el objetivo de llegar con chances de triunfo a las urnas, el domingo 5 de julio.Anoche Accastello hizo una fuerte apuesta. Encabezó un multitudinario acto en el complejo Forja y contó con el respaldo de la fórmula oficialista a nivel nacional, Daniel Scioli-Carlos Zannini. En ese marco, el intendente villamariense gastó sus últimos cartuchos en la campaña: prometió bajar a tres pesos el boleto urbano en todas las ciudades de la provincia y estatizar la empresa Aguas Cordobesas, tema polémico y de profunda discusión en otros tiempos.Accastello también acusó a Schiaretti de copiarle otras promesas sensibles que hizo en la campaña: derogar la ley de diferimiento de los aumentos a los jubilados y la eliminación de la tasa vial."No me importa tanto que nos roben propuestas. Sí me preocupa que se hayan quedado sin ideas", bramó Accastello, apuntando al candidato a gobernador de Unión por Córdoba.La presencia de la fórmula Scioli- Zannini habilitó una doble lectura. Accastello está convencido de que la integración de Zannini al binomio nacional produjo un efecto de unidad en el kirchnerismo local, que nunca se caracterizó por estar unido. Otros dirigentes admiten la duda sobre si un cristinista puro como Zannini no le restará votos independientes. Esa duda recién se develará cuando se abran las urnas.