La pulseada por los cargos marca las expectativas
En cada partido, se agudizó la pulseada interna por los lugares que se siente en condiciones de lograr. Así desnudan sus ambiciones electorales para octubre.
Con las listas aún sin completar, las pulseadas internas por los lugares son una señal concreta sobre las expectativas de cada partido acerca de las bancas que consideran podrán conseguir en las urnas, en los comicios legislativos del 27 de octubre.
En el peronismo, hubo tironeos internos por los tres primeros lugares. Si bien el gobernador José Manuel de la Sota es quien tiene la última palabra, hubo incertidumbre por las negociaciones sobre posibles alianzas con otras fuerzas.
En el Centro Cívico, analizaron ceder el tercer o cuarto lugar en la boleta de Unión por Córdoba si prosperaba un acuerdo nacional con el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. De la Sota niega esta negociación, pero otras fuentes la confirman.
Desde un primer momento, el presidente del partido, Carlos Caserio, sonó para ocupar el tercer escalón, sostenido por su trayectoria en el peronismo cordobés y la confianza que le dispensa el gobernador. Caserio es su principal operador político en el ámbito nacional.
Con base en encuestas, el oficialismo cree que logrará al menos tres bancas. Para llegar a la cuarta, le debería sacar más de 10 puntos al segundo, que hoy es el radicalismo.
Precisamente en la UCR, su interminable interna florece por los tres primeros lugares. Serían los que podría conseguir, con lo cual se posicionaría como segunda fuerza provincial, desplazando al juecismo.
El mestrismo se encolumnó detrás de la candidatura de Aguad, por la necesidad de Ramón Mestre de ganar en su territorio, la Capital. Pero aparecieron diferencias con el intendente de Río Cuarto, Juan Jure, que busca posicionarse para 2015.
El resto de las fuerzas pone sus energías en la discusión por el primer lugar. Así, desnudan su ambición de conseguir sólo una banca en el Congreso. El juecismo (FAP), el kirchnerismo (Frente para la Victoria); Olga Riutort (La Fuerza de la Gente) y la alianza Unión-PRO buscan al menos un lugar. Con ello sentirán que zafaron en el examen en las urnas.

