La polarización dejó muy lejos a Accastello
Quedó tercero, a 16,5 puntos de Aguad y a 22 de Schiaretti. Obtendría ocho legisladores. Anticipó apoyo para Schiaretti.
El candidato kirchnerista Eduardo Accastello (Córdoba Podemos), quedó fuera de la chance de poder terciar en la disputa real por el poder provincial, que en los hechos se polarizó entre las dos primeras fuerzas. De este modo, debió conformarse con un lejano tercer lugar, que le permitirá al menos poner un puñado de legisladores propios en la Unicameral. Concretamente, serían ocho bancas: siete por lista sábana y una por el Departamento San Martín.Con el 89,3 por ciento de mesas escrutadas, anoche Accastello obtenía el 17,32 por ciento de los sufragios, nada menos que 16,56 puntos debajo de Oscar Aguad (Juntos por Córdoba) y a 22,11 puntos del ganador Juan Schiaretti (Unión por Córdoba).El escenario que había imaginado, de tres competidores parejos y él mismo como segundo, no se concretó para nada a la hora del conteo final de votos.
ELECCIONES. Todos los resultadosFrente a esa realidad, el actual intendente de Villa María interpretó que, contrariamente a lo que esperaba, no lo favoreció el reparto final de indecisos y tampoco que Juntos por Córdoba terminara fidelizando voto radical, que presumiblemente no digería el giro hacia el PRO.Vistos desde otra perspectiva, los 17 puntos de Accastello mejoran levemente los 15,4 que en 2013 redondeó Carolina Scotto –también con sello K– en las legislativas de ese año.Sin embargo, no llegan a los 20 puntos que el kirchnerismo nacional se había planteado como piso antes de las Paso, para los distritos de Córdoba y Santa Fe. En la vecina provincia treparon incluso a 30 puntos. Con demora Por la lentitud del escrutinio, recién a las 22 Accastello salió a reconocer la derrota, pese a que sus referentes nacionales, la presidenta Cristina Fernández y el postulante a sucederla, Daniel Scioli, se habían apurado mucho antes a saludar y felicitar al ganador Schiaretti. Según sus propios dichos, anoche Accastello esperaba redondear un 22 o 23 por ciento final de sufragios y entre 10 y 11 legisladores. Esa chance se caía a medida que avanzaba el escrutinio.En sus primeras definiciones ante dirigentes y militantes reunidos en el búnker montado en el hotel Interplaza, el candidato kirchnerista anticipó dos datos sobre lo que viene.Ratificó que trabajará en las paso "para que Scioli sea el próximo presidente" y le agradeció "las 12 veces que vino a Córdoba en campaña" a apoyar a su lista; pero particularmente sorprendió al asegurar que acompañará a Schiaretti en la gestión de gobierno que iniciará el próximo 10 de diciembre."Será el gobernador y lo vamos a apoyar. Es la voluntad del pueblo. Lo vamos a acompañar con buenas ideas y no vamos a tener una actitud opositora, pero sí seremos custodios de las promesas que han formulado a los cordobeses", señaló.En ese punto, recordó que en Villa María, aún siendo concejal opositor, en su momento impulsó la creación de una universidad nacional en esa ciudad."Ahora que vamos a ser la segunda minoría de Córdoba, vamos a trabajar por todas las ideas que llevamos adelante y que nos votó la gente, como la eliminación del Código de Faltas, la eliminación de la ley 10.078 (prórroga de aumentos a jubilados), y la eliminación de la tasa vial", mencionó.Del mismo modo, en el plano político, consideró a Córdoba Podemos como "una fuerza emergente, plural y progresista" y anticipó que en su grupo han tomado "la decisión de seguir con esto" y "trabajar para los próximos cuatro años"."Todos los que componemos Córdoba Podemos hemos juramentado trabajar muy fuerte estos cuatro años para que el próximo período nos encuentre con esta fuerza organizada, siendo una alternativa progresista y plural para Córdoba", analizó.Si bien es cierto que esta será efectivamente la primera vez en que el kirchnerismo tendrá un bloque propio y conformado como tal en la Unicameral, una incógnita a mediano plazo es cómo se plantará esa representación política y cómo será su relación con el oficialismo, que estará en manos de Schiaretti.Dicho de otro modo: cómo y dónde pondrá a jugar Accastello los votos que consiguió ayer. En duda La actividad en el búnker kirchnerista fue bastante desconcertante desde muy temprano. Mientras las demás fuerzas se posicionaban para marcar la cancha mediática sobre los resultados, en Córdoba Podemos optaron por el silencio total.Recién alrededor de las 21, vale decir tres horas después de cerrados los comicios, salió el jefe de campaña, Martín Gill, a relativizar los datos disponibles a esa hora y pedir paciencia antes de emitir un pronunciamiento final. Recién una hora más tarde apareció Accastello, acompañado por su vice "Cacho Buenaventura", para bajar el telón a la expectativa.Las pocas opiniones previas que se pudieron recoger en el lugar mostraban "desazón" por la diferencia que hubo entre las encuestas y números previos de Córdoba Podemos y los guarismo finales.

