La esposa que dice lo que el gobernador no
Cada vez que habla la senadora nacional Beatriz Rojkés de Alperovich, tiembla el poder tucumano. La esposa del gobernador, José Alperovich, no tiene filtro.
Cada vez que habla la senadora nacional Beatriz Rojkés de Alperovich, tiembla el poder tucumano. La esposa del gobernador, José Alperovich, no tiene filtro. Algunos están convencidos de que la mujer dice siempre lo que el mandatario no quiere decir. Otros que conocen más de cerca los vericuetos del oficialismo provincial, aseguran que no tiene frenos y habitualmente termina complicando a su esposo, el dueño absoluto del poder en esta provincia.Ayer al mediodía, mientras un poco habitual mesurado Alperovich prometía abrir "todas las urnas" y trataba de llevar tranquilidad a la consternada capital tucumana, la esposa del gobernador se despachaba con resonantes definiciones políticas en una radio porteña."Nosotros no dimos la orden de reprimir y ahora tendrán que renunciar, todos lo que tienen que renunciar", dijo la senadora, apuntando al jefe de Policía Dante Bustamante. El gobernador reiteró que no dio la orden de reprimir y que se iba a investigar "profundamente" cómo se iniciaron los incidentes del lunes.No hay que investigar mucho. Las imágenes son contundentes. Los desmanes comenzaron cuando la Policía ingresó a la plaza a garrotazos. El primer fusible seguramente será el procesado jefe de Policía.

