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La caída de un pez gordo

Se venía anunciando desde
hacía un tiempo, pero ante 
cada versión el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno salía fortalecido.

20 de noviembre de 2013 a las 01:50 p. m.
La caída de un pez gordo

Se venía anunciando desdehacía un tiempo, pero ante cada versión el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno salía fortalecido. Y parecía agigantarse el andar altanero y el gesto provocador del hombre que miraba a los ciudadanos de a pie por encima del hombro. Hace un tiempo, le presentaron a un dirigente político cordobés con un importante cargo ejecutivo. Según contó este, en el acto protocolar y formal el inefable Moreno le dijo: "Sé quién sos vos, 'garca'". El comprovinciano se quedó de una sola pieza ante semejante desplante. Eso pinta de cuerpo entero a Moreno, el hombre que les intentó poner el pecho a los reiterados fracasos que construyó. Su gestión debe haber sido una de las que más resultados negativos cosechó en la gestión kirchnerista.Llegó al Gobierno en 2005 y su misión central fue aniquilar el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Lo logró con los años y destartaló por completo el prestigio de la institución.Algunas miradas de ayer en la city porteña, tras el anuncio apurado de su renuncia (el Gobierno evitó que se hable de cesantía o destitución), indicaban que existían fuertes condicionamientos de organismos de crédito internacional para el financiamiento a causa de los irrisorios números que presenta el Indec.El derrumbe de la Bolsa de la ciudad de Buenos Aires tras el anuncio de la llegada de Axel Kicillof fue interpretado por otras voces no como un gesto de desconfianza al joven economista ascendido, sino como un cachetazo a la Casa Rosada por haber mantenido a Moreno en su cargo. Otro de los elementos que contribuyeron a su egreso del Poder Ejecutivo fue la situación judicial que afronta. Está denunciado por abuso de poder y ayer debió pasar por los Tribunales porteños a declarar en la audiencia de apelación por el procesamiento que le dictó el juez federal Claudio Bonadío. Allí está acusado por haber sancionado a un grupo de consultoras que medían la inflación. Hoy queda demostrado que ni en el Gobierno nacional les creyeron a los numeritos de Moreno, que de manera histriónica defendía su ladera "Pimpi" Colombo cuando hablaba en los medios de comunicación. Al duro, la inflación le hizo pito catalán. El golpe de gracia, tal vez, haya sido el urnazo de octubre. La ciudadanía seguramente recordó algunos de los estruendosos fracasos de Moreno, como el blanqueo de dólares fugados al exterior, el congelamiento de precios y la "Supercard" o "Morenocard". Por gentileza, la presidenta Cristina Fernández habría aceptado el pedido de salir del país hecho por Moreno. Y la jefa del Estado lo envió a Italia, en un cargo de tercera categoría.