Kirchnerismo. Juan Grabois adelantó que buscará reinstalar el impuesto a las grandes fortunas
El dirigente social es candidato a diputado nacional por la lista de Cristina Kirchner en Buenos Aires. Dice que la iniciativa se llama “Proyecto Karina”.
Juan Grabois anunció que trabaja en un proyecto para reinstalar un impuesto a las grandes fortunas, similar al que promovió el kirchnerismo durante la pandemia de Covid-19. Pero, a diferencia de aquel aporte “extraordinario”, esta vez la propuesta sería permanente.
Con ironía, lo bautizó “Proyecto Karina”, en alusión a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a quien apodó “el 3%” por la difusión de los audios donde supuestamente Leandro Spagnuolo habla de coimas en el Gobierno.
“Yo estoy armando un proyecto que se llama ‘Proyecto Karina’, porque es el 3%”, afirmó, en declaraciones a Radio con Vos, el candidato a diputado nacional por el kirchnerismo.
Según adelantó, la iniciativa contempla que quienes tengan patrimonios declarados superiores a los 10 millones de dólares —o unos 10.000 millones de pesos— tributen un 3% anual.
Para los patrimonios de hasta 5 millones de dólares, la tasa sería del 2%, y para los de hasta 2,5 millones, del 1%.
Grabois aclaró que el esquema alcanzaría únicamente a los patrimonios declarados, aunque advirtió que “después hay que poner sobre la mesa lo que no está declarado”. Y defendió que el 99,5% de los argentinos quedaría exento: “Todos los que están abajo de eso no lo tienen que pagar”.
Comisión
El candidato K también planteó que los alcanzados por el tributo integren una comisión de control sobre la trazabilidad de los fondos recaudados, que deberían destinarse a educación, salud infantil y urbanización de barrios populares.
“Ahora con el blockchain tenemos la posibilidad de una trazabilidad 100% inviolable de cómo funciona eso”, sostuvo.
La iniciativa remite directamente al impuesto a la riqueza sancionado en diciembre de 2020, durante el gobierno de Alberto Fernández, impulsado en el Congreso por Máximo Kirchner. En ese momento se lo presentó como un “aporte extraordinario y solidario” para afrontar la crisis derivada de la pandemia.
Abarcaba patrimonios superiores a los 200 millones de pesos, con alícuotas de entre el 2% y 3,5% para bienes en el país y de hasta 5,25% para los localizados en el exterior.
El tributo, que alcanzó a poco más de 10.000 contribuyentes, desató un intenso debate político y judicial. Figuras como el exfutbolista Carlos Tévez y Gabriel Batistuta recurrieron a la Justicia para intentar evitar su aplicación, mientras el oficialismo lo defendía como una medida redistributiva.

