Indec. La inflación fue 2,6% en abril y el Gobierno celebra un freno tras casi un año

Es la más baja en lo que va de 2026. En la comparación interanual, el aumento de precios llegó a 32,4%, mientras que el acumulado del primer cuatrimestre del año alcanzó 12,3%.

14 de mayo de 2026 a las 03:59 p. m.
La inflación fue 2,6% en abril y el Gobierno celebra un freno tras casi un año
La inflación fue 2,6% en abril y el Gobierno celebra un freno tras casi un año

El índice de precios al consumidor (IPC) de abril marcó la primera desaceleración mensual en 10 meses, un dato que fue celebrado por el oficialismo completo. En efecto, para la Casa Rosada, el 2,6% de aumento del nivel general del mes pasado fue la mejor noticia de las últimas semanas, atravesadas por el escándalo que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

La tasa de abril, además, es la más baja en cinco meses y casi un punto porcentual menos que el pico de 3,4% registrado en el mes previo.

Asimismo, la inflación interanual descendió levemente por segundo mes seguido: 33,1% en febrero, 32,6% en marzo y 32,4% en abril.

La duda que se plantea ahora es saber si la desinflación pregonada por el ministro de Economía Luis Caputo se podrá sostener en los meses que siguen, como ocurrió en 2025, cuando a un abril “caliente” en materia de aumentos, le sucedieron cuatro meses con números por debajo del 2%.

La información publicada este jueves por el Indec dice que el IPC nacional nivel general subió 12,3% en los primeros cuatro meses del año, con un fuerte impacto de los precios regulados (17,5%). Entre enero y abril, la inflación núcleo subió en línea con el promedio (11,7%) y los estacionales traccionaron hacia abajo: 5,4%.

En Córdoba, en tanto, la Dirección de Estadística y Censos comunicó una suba del 2,9% en los precios del mes pasado, con una interanual “viajando” al 33%. En 2026, 11,6%.

“Retornando a la normalidad”, dijo Milei a los minutos de conocerse el dato de abril. “A pesar de los intentos golpistas de la política (y de sus socios del círculo rojo) y el shock externo, la inflación retoma el sendero decreciente”, agregó.

Caputo, por su parte, destacó que “la inflación núcleo fue la menor desde octubre” y que “si se excluye el 2020, la suba en el nivel general fue la menor para un mes de abril de toda la serie que comienza en 2017”.

Adorni también se expresó en las redes: “La inflación retoma su sendero a la baja; Dios bendiga a la República Argentina”.

La inflación acumulada de 2026 ya superó la proyección oficial para todo el año, que en el Presupuesto nacional había sido fijada en 10,1%. De todos modos, no se trata de una novedad: históricamente, los gobiernos suelen calcular una inflación menor a la que finalmente ocurre.

La división que más aumentó en abril fue Transporte, con un alza de 4,4%, impulsada principalmente por la suba de los combustibles. Le siguió Educación, con un incremento de 4,2%. En el otro extremo, las menores variaciones del mes se registraron en Alimentos y bebidas no alcohólicas (1,5%) y Recreación y cultura (1%).

Por regiones, el Gran Buenos Aires volvió a mostrar la inflación más alta del país, con 2,8%, por encima del promedio nacional. Además, los precios estacionales colaboraron en la desaceleración del índice general, ya que no registraron aumentos durante el mes.

Inflación de mayo

Las primeras mediciones privadas de mayo muestran una dinámica dispar en alimentos y bebidas, con algunos rubros que volvieron a acelerar aumentos después de la moderación observada en abril.

En Córdoba, el Centro de Almaceneros advirtió subas en productos de consumo masivo como aceites, harinas, yerba y lácteos, aunque la carne, la mayor responsable de los incrementos en este rubro en lo que va del año, se mantuvo prácticamente sin cambios.

“Ahora se muestra un poquito más acelerado que lo que fue abril en alimentos”, señaló a La Voz Germán Romero, gerente de la entidad. Según detalló, en los últimos días se registraron aumentos de hasta 5% en aceites y yerba en algunas marcas líderes, mientras que las galletas dulces y saladas tuvieron incrementos de entre 7% y 11%. También mencionó subas de 4% en harinas y de entre 6% y 7% en productos lácteos como yogures, quesos, manteca y leche.

Los relevamientos de la consultora EcoGo muestran una primera semana de mayo con aumentos moderados en alimentos consumidos dentro del hogar. La firma estima una inflación de 1,8% para el rubro alimentos, contemplando también las comidas fuera del hogar, y proyecta una inflación general cercana al 2,2% mensual para mayo.

La consultora advierte además que mayo arranca con un “piso inflacionario” más elevado por el impacto de los aumentos en transporte y combustibles. En ese sentido, estima una suba cercana al 7% en naftas y gasoil tras 45 días de congelamiento. A eso se suman las actualizaciones automáticas en servicios regulados como medicina prepaga, alquileres y telecomunicaciones, que ajustan según la inflación registrada en marzo.

Indec

Uno de los datos más relevantes del informe del Indec es el comportamiento de "alimentos y bebidas no alcohólicas". El rubro subió apenas 1,5% en abril y fue una de las divisiones con menor variación del mes. El dato tiene peso político y económico porque alimentos explica buena parte de la percepción cotidiana de la inflación.

Además, "alimentos" fue decisivo para evitar que el índice general quedara más alto. En regiones como el Noreste, el Noroeste y la zona Pampeana, el rubro tuvo la mayor incidencia sobre el resultado mensual, aunque con aumentos mucho más contenidos que en meses anteriores.

Dentro de la canasta alimentaria hubo movimientos muy distintos. Algunas carnes incluso retrocedieron en el Gran Buenos Aires. El asado bajó 1,5%, la nalga cayó 0,7% y el pollo descendió 0,9%. También hubo bajas fuertes en frutas y verduras estacionales, como el tomate, que retrocedió 16,5%, o el limón, con una caída de 15,1%.

Pero esa moderación no fue uniforme. Algunos productos básicos siguieron aumentando por encima del promedio. La leche fresca subió 4,8%, el queso cremoso 5,3%, el jabón de tocador 5,7% y el desodorante 4,9%. En verduras aparecieron incrementos importantes en cebolla, lechuga y batata. Es decir, la desaceleración existe, pero todavía convive con aumentos relevantes en segmentos sensibles del consumo diario.

El informe también muestra que la presión inflacionaria se desplazó desde los alimentos hacia los servicios y los precios regulados. La división que más aumentó en abril fue "transporte", con 4,4%, impulsada por combustibles. El funcionamiento de equipos de transporte personal registró subas cercanas al 10% en varias regiones y los combustibles avanzaron hasta 12,5% en Patagonia.

La segunda división con mayor aumento fue "educación", con 4,2%, en línea con ajustes de cuotas y servicios educativos propios del inicio del ciclo lectivo. También crecieron "comunicación", con 4,1%, y "vivienda, agua, electricidad y gas", con 3,5%.

Servicios y bienes

Ese comportamiento explica otra tendencia que aparece consolidada en el informe: los servicios siguen aumentando más que los bienes. En términos interanuales, los bienes acumulan 27,4%, mientras que los servicios avanzan 43,1%. La diferencia refleja el proceso de recomposición tarifaria y de actualización de precios que habían quedado rezagados durante los años de controles más intensos.

También es relevante la dinámica de los llamados “precios regulados”, que tuvieron un aumento mensual de 4,7%, muy por encima del índice general. Allí impactaron electricidad, transporte y otros servicios administrados. En cambio, los precios estacionales quedaron prácticamente sin variación mensual.

La lectura política del dato es inevitable. El Gobierno necesitaba mostrar que la flexibilización cambiaria no derivaría en una aceleración inmediata de la inflación. Abril funcionaba como una prueba crítica porque era el primer mes completo bajo el nuevo esquema. El resultado fortalece, al menos en el corto plazo, el discurso oficial de estabilización.

Sin embargo, el informe también deja señales de alerta. La inflación núcleo, que excluye regulados y estacionales y suele ser observada como una medida más persistente de la dinámica inflacionaria, todavía marcó 2,3%.

Inflación 2026 en Argentina, mes a mes

  • Enero 2026: 2,9%
  • Febrero: 2,9%
  • Marzo: 3,4%
  • Abril: 2,6%

La inflación en Córdoba: mes a mes de 2025

  • Enero 2026: 2,4%
  • Febrero 2026: 2,6%
  • Marzo 2026: 3,2%
  • Abril 2026:

Canasta básica 2026: datos relevados por La Voz

La Voz del Interior realiza mes a mes un relevamiento de la canasta básica de alimentos en supermercados de Córdoba capital.

La suba de precios en alimentos, bebidas y elementos de limpieza fue del 8,69% en enero de 2026, uno de los aumentos más altos de los últimos meses y el mayor desde el primer semestre de 2024. En febrero fue de 2,6% también impulsado por los precios de las carnes rojas. En marzo la suba fue del 2,7%. En abril fue del 2,44%.

Inflación mes a mes en Córdoba y Argentina. (Archivo / AP)
Inflación mes a mes en Córdoba y Argentina. (Archivo / AP)
  • Enero de 2026: 8,69%
  • Febrero: 2,6%
  • Marzo: 2,7%
  • Abril: 2,44%

Inflación de 2023, 2024 y 2025

Qué es la inflación

La inflación es un concepto económico que se refiere al aumento generalizado y sostenido en el tiempo de los precios de bienes y servicios en una economía. En otras palabras, cuando la inflación ocurre, cada unidad de la moneda de un país (como el dólar, o el peso) tiene menos poder adquisitivo para poder comprar bienes y servicios.

La inflación se mide mediante un indicador llamado “Índice de Precios al Consumidor” (IPC), que sigue de cerca el precio de una canasta de bienes y servicios representativa que las personas comúnmente compran. Cuando el IPC aumenta con el tiempo, se considera que hay inflación.

La inflación puede ser causada por diversas razones, incluyendo:

  • Política monetaria: Las decisiones de los bancos centrales sobre la oferta de dinero y las tasas de interés pueden influir en la inflación. Una política monetaria expansiva (aumento de la oferta de dinero y tasas de interés bajas) a menudo puede contribuir a un aumento de la inflación.
  • Demanda excesiva: Cuando la demanda de bienes y servicios supera la capacidad de producción de una economía, los precios tienden a subir.
  • Costos de producción: Si los costos de producción para las empresas aumentan (como los salarios, la energía o las materias primas), es probable que trasladen estos costos adicionales a los precios de sus productos.
  • Expectativas inflacionarias: Si las personas y las empresas esperan que los precios suban en el futuro, pueden ajustar sus comportamientos y decisiones de gasto en consecuencia, lo que a su vez puede alimentar la inflación.

La inflación puede tener efectos negativos en una economía. Un nivel moderado de inflación se considera normal y puede ser indicativo de una economía en crecimiento. Sin embargo, una inflación muy alta o muy baja puede ser perjudicial para la estabilidad económica.

Una inflación excesiva puede erosionar el poder adquisitivo de la moneda, mientras que una inflación muy baja o deflación (caída de los precios) puede desencadenar una disminución en el gasto y la inversión, lo que puede llevar a la recesión económica. Por lo tanto, los gobiernos y los bancos centrales suelen monitorear y tratar de controlar la inflación para mantenerla en niveles moderados y estables.