Incentivo a la “bicicleta”, traba para la producción
Si los importadores tienen que recurrir a una cotización 70 por ciento más elevada para cubrir sus pagos, es evidente que este tema sí pega en la economía real.
Los múltiples valores del dólar no son ninguna novedad en Argentina. Desde hace ya más de dos años convivimos con el dólar "tarjeta", el "Bolsa" (o MEP, en la jerga técnica), el "contado con liquidación", el "blue", luego de sumó el "ahorro" y hay algunos otros menos difundidos. El problema es que este desdoblamiento –no ya en dos sino en varios valores– cada vez complica más a la economía real, pese a que el Gobierno nacional intenta negar esta relación. El dólar marginal "no puede constituir una referencia" para la economía, insistió ayer el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. Claro que, de todos los valores mencionados, sólo el blue es ilegal; los demás no lo son, pero lo siguen de cerca y estos sí se toman como referencia.En particular, el hecho que agrava el impacto de la brecha cambiaria (entre el tipo de cambio oficial y los alternativos) es la restricción a la venta de divisas por el mercado único y libre de cambios a los importadores. Según estimaciones privadas, el Central no vende entre cuatro mil y cinco mil millones de dólares de importaciones ya autorizadas por el Gobierno.Por esta razón, muchas empresas que tienen que pagar bienes o servicios al exterior están recurriendo al "contado con liquidación" para no frenar su producción.Ayer, el tema tomó temperatura luego de que la Cámara de Importadores (Cira) pidiera explicaciones al presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, porque "bancos privados" estarían "sugiriendo" este dólar, que ronda los 14,50 pesos. Los trascendidos señalaban, incluso, que habían existido instrucciones del Central al respecto, cosa que su titular descartó.Más allá de las sugerencias, inducidas o no, si los importadores tienen que recurrir a una cotización 70 por ciento más elevada para cubrir sus pagos (o bien, restringir las compras) es evidente que este tema sí pega en la economía real. Para el ciudadano común, implica una suba de precios, lisa y llana.Mientras el sector productivo enfrenta esta situación, la "bicicleta financiera" (tan famosa en otras épocas) volvió a andar a toda marcha al ampliarse la brecha cambiaria.Una situación común es la de las personas (más del 90 por ciento empleados en relación de dependencia) a las que la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) autoriza a comprar en dólares oficiales un porcentaje de sus ingresos "en blanco", con un recargo del 20 por ciento.En este caso, la cotización del dólar ronda los 10,20 pesos, pero la suba del blue incentivó la venta casi inmediata en el mercado paralelo. Ayer en Córdoba se pagaba alrededor de 15 pesos en esta operación, lo que representa una ganancia cercana al 50 por ciento.Aunque esta operación no es legal, también se puede canalizar la venta por el mercado formal a través de la compraventa de títulos públicos en la Bolsa (transacción similar al contado con liquidación, pero sin girar divisas fuera del país). Aquí la ganancia es algo menor, pero jugosa: el tipo de cambio oscila entre 14,30 y 14,50.O sea, mientras por un lado se intenta frenar la salida de dólares por importaciones, por otro se permite la compra en el mercado financiero.Es indudable que favorecer la especulación y perjudicar la producción es insostenible, además de muy negativo para la economía.Resolverlo no es sencillo. El Gobierno está en una encerrona complicada: para reducir esta perjudicial brecha cambiaria, o bien consigue dólares por las exportaciones (algo difícil, porque todos esperan una devaluación antes de vender al exterior, incluidos los sojeros), o devalúa (con un seguro impacto inmediato en los precios) o sube en forma importante la tasa de interés (con efecto negativo en la actividad económica).Podría haber algún alivio con el ingreso de divisas desde el exterior (el swap con China apuntaría en esa dirección) o mayores restricciones a la compra de dólares, al menos hasta que se arregle el tema de los fondos buitre y se pueda volver a los mercados internacionales.

