Horacio Rodríguez Larreta: Para la elección nacional, Cambiemos será uno en Córdoba
Por la división local, el jefe de Gobierno porteño considera “prudente” que Macri no venga a Córdoba. Fuerte respaldo a Negri.
La caída de la imagen del Presidente y la fractura provincial de Cambiemos confluyeron para que, por primera vez desde 2015, en una campaña cordobesa no haya presencia en Córdoba de Mauricio Macri. Tras la estela que dejó el paso de Elisa Carrió por la provincia, Mario Negri, el candidato a gobernador de Córdoba Cambia, sumó el viernes el respaldo de Horacio Rodríguez Larreta, una de las figuras centrales del PRO y de Cambiemos.
En una charla mano a mano con La Voz, el jefe de Gobierno porteño destacó el rol de Negri dentro de Cambiemos. Dijo que es el mejor posicionado del espacio para competir contra Juan Schiaretti, aunque evitó confrontar con Ramón Mestre, el postulante radical. El objetivo es clarísimo: lograr reconstruir el espacio para los comicios presidenciales en los que Macri se juega la continuidad del proyecto político.
–Se lo ha considerado como uno de los principales hacedores de la candidatura de Mario Negri. ¿Es así?
–No sé si de los que más, pero sí trabajé para eso porque confío mucho en Mario. Es una de las personas más importantes que tenemos dentro de Cambiemos. Ha cumplido un rol central en Diputados. Ha demostrado mucho interés por los temas de gestión, está muy involucrado con (la ministra de Seguridad) Patricia (Bullrich) en los temas de narcotráfico, que son de los principales pilares del Gobierno nacional.
–¿El apoyo suyo es también del Gobierno?
–La mayoría de Cambiemos apoya a Mario. Mi presencia en Córdoba no es un hecho aislado. Es un apoyo de equipo.
–¿Qué valoración hace de la ruptura local de Cambiemos?
–Se dio así. No voy a negar que se trabajó para que la realidad fuera otra. Pero hoy estamos parados acá. Mi apoyo es para Mario sin ninguna duda. Tengo buena relación con Ramón Mestre, pero mi apoyo es para Mario.
–Córdoba representa un símbolo para el macrismo. ¿Cómo impacta esa ruptura para los comicios presidenciales?
–Hay que tener claro que una cosa es la elección provincial, pero eso no quita que el apoyo que pueda tener Mauricio en Córdoba para la elección nacional haya cambiado. Eso está intacto. Una situación es la realidad provincial, pero para la elección nacional va haber un solo Cambiemos en Córdoba, vamos a estar todos juntos. Yo pasé por una interna muy intensa en Buenos Aires y eso no dañó a Mauricio. El problema que tiene Córdoba es que no tiene Paso, que es un sistema más transparente. Nuestra expectativa es que en Córdoba todos trabajen juntos para la elección de Macri.
–¿Cuáles fueron los motivos por los que la mesa nacional de Cambiemos optó por Negri?
–El posicionamiento en las encuestas es un factor importante y ahí Mario estaba –al momento de decidir y lo está hoy– bien posicionado. Y después hay una trayectoria de él como uno de los pilares en el Congreso, donde Cambiemos se mantuvo muy unido y cohesionado. Mario tiene mucha lealtad a Cambiemos.
–¿Por qué Macri no vino a Córdoba para la campaña?
–Habiendo dos candidatos en el marco de Cambiemos, es prudente que no lo hiciera.
–Hay que pensar en octubre...
–Sí, hay que pensar en octubre. Y hay que pensar en seguir trabajando todos juntos en Cambiemos.
–El gobernador Juan Schiaretti defendió la política económica en el primer tramo del gobierno de Macri, pero ahora es mucho más crítico de la situación.
–En algunas cosas ha apoyado y en otras ha tenido diferencias. El Presidente ha mantenido muy buena relación institucional con todos los gobernadores. En ese marco, hubo una buena relación con Córdoba. El Gobierno nacional hizo proyectos y obras en Córdoba. Se manejó como tiene que ser. Hoy, no sorprende esa buena relación; así debió ser siempre. Tenemos un país más federal. La distribución de recursos ha crecido en las provincias. Macri ha vuelto a federalizar.
–Internamente, se cuestiona en Cambiemos haber sido ingenuos con las provincias gobernadas por peronistas, que entregó mucho a cambio de apoyo parlamentario. ¿Coincide?
–El Gobierno no hizo ni hay que hacer especulaciones políticas con los fondos que se distribuyen a las provincias. El Gobierno considera que tenemos que ir hacia un país más federal y sobre eso no se especula. Ahora, sí creo que hay una discusión que nos debemos en la Argentina, que es la distribución de responsabilidades entre el Gobierno nacional y las provincias. Así como se traspasaron recursos, hay funciones que son provinciales o municipales, como programas, regulaciones y controles que todavía los hace Nación. Nos debemos una discusión como país sin especulaciones políticas.
–¿Este es el momento más difícil de la gestión de Macri?
–Este es un momento delicado. No hay dudas. Pero sobre todo de la gente, y esa es la principal preocupación. Esperamos que las últimas decisiones del FMI, que le dieron más autonomía y flexibilidad al Banco Central, ayuden en la estabilización del dólar. Queramos o no, el dólar en la Argentina es un termómetro como en casi ningún otro país. Son 70 años de altibajos. 70 años de inflación récord en el mundo nos llevan a estar muy pendientes del dólar.
–Con la indefinición política que hay, ¿se podrá contener el dólar el resto del año?
–Confío en que sí. Obviamente que la perspectiva –que yo creo que no tiene chances o una chance muy remota– de que la Argentina vuelva para atrás, que vaya hacia Venezuela, a algunos los asusta.
–¿Cristina Fernández será candidata?
–Es una decisión de ella, pero es seguro que alguien va a representar a ese espacio. Hoy, todas las encuestas muestran que ella tiene la misma cantidad de votos que sacó en la provincia de Buenos Aires en 2017, prácticamente lo mismo que sacó Daniel Scioli en la primera vuelta. Ellos mantienen un rango de 35 puntos, la misma base, que obviamente es un porcentaje muy importante de la sociedad, pero de ninguna manera es mayoritario. No veo que Argentina vaya a decidir volver atrás.
–¿Ni siquiera si no se recupera el control sobre la economía?
–Va mucho más allá de lo económico, y entendiendo la preocupación genuina de la pelea de las familias para llegar a fin de mes, con la angustia que eso significa, estoy convencido de que la Argentina no va a volver al pasado.
–¿Qué significa este acuerdo entre el peronismo no K y el Gobierno?
–No lo llamaría acuerdo. Es buscar que un sector de la sociedad y de la política argentina se exprese en que vamos a defender algunos valores gane quien gane. Después, electoralmente cada uno va por su carril. Es un consenso respecto de pilares que tenemos que sostener gane quien gane la próxima elección y eso nos da credibilidad.
–¿Schiaretti forma parte de ese entendimiento?
–No sé si se habló con él o no. Cuantos más argentinos con responsabilidades políticas adhieran, más nos ayuda como imagen hacia el mundo de que gobierne quien gobierne tenemos una línea trazada y compartida sobre temas centrales. Acá, cada presidente que asume quiere refundar la Argentina, y en el mundo no es así. Hay proyectos de país que no se cuestionan, más allá de la ideología de quien gobierna.

