Temas del día:

"Hay que ayudar a Cristina para que no siga cometiendo errores"

El ex ministro de Economía asegura que la gente valora la estabilidad de la década de 1990. Y que muchos de sus votantes son juecistas desencantados.

03 de agosto de 2013 a las 10:50 a. m.
"Hay que ayudar a Cristina para que no siga cometiendo errores"
Domingo Cavallo. Propone una reforma impositiva amplia (La Voz / Sergio Cejas).

El exministro de Economía Domingo Cavallo se muestra entusiasmado por la recepción que, según él, está teniendo entre los votantes. Asegura que valoran la estabilidad económica en los \'90, su experiencia en políticas y se ofrece a ayudar a la presidenta, Cristina Fernández, para evitar que "siga cometiendo errores".

- ¿Confía en superar el mínimo que imponen las primarias?

- Por supuesto. Lo vamos a cuadruplicar o quintuplicar al mínimo. Siento que me va muy bien en la campaña. Y le agradezco mucho al periodismo, me han recibido muy bien en la radio y la televisión, me han dado mucho espacio y me he podido comunicar con muchísima gente, al igual que por los medios gráficos. Siento que mi mensaje está llegando, mucha gente que no había pensado en votarme porque no era candidato, o porque estaba influida por la campaña mediática tan negativa que me lanzaron desde 2002 en adelante, sin embargo está decidiendo votarme.

- ¿Qué lo diferencia del resto de los candidatos?

- Hay mucha gente que recuerda los años que vivió en estabilidad gracias a las políticas que impulsé desde 1991 en adelante como ministro de Economía, y hoy puede constatar las diferencias entre vivir en estabilidad, que el ama de casa puede salir y ver que el precio de la leche y el pan era el mismo que el mes anterior o el año anterior, mientras que ahora todo aumenta. O los productores agropecuarios ven que los insumos, como el gasoil, aumentó 27 veces desde que dejé de ser ministro de Economía, mientras que el producto que ellos venden aumentó menos de 10 veces, con lo cual la relación entre costos e ingresos se deterioró de una manera mayúscula. Y todo eso tiene que ver con la inflación, con la forma de intervenir la economía de este Gobierno, que le pone impuestos al gasoil para incrementar los costos agropecuarios, o le pone impuestos a la exportación, para bajar el ingreso de los productores. La gente dice que Cavallo no sólo eliminó esos impuestos distorsivos y logró la estabilidad en el país, sino que tiene las agallas y la capacidad para ir al Congreso y defender esas ideas. Mientras que muchos otros son muy tímidos o no pueden defenderlas porque a su vez ellos aplicaron las mismas malas políticas. Por ejemplo en el gasoil, que tanto afecta al tema agropecuario, mi amigo (Juan) Schiaretti, le va a ser muy difícil de hacer que eliminen el impuesto porque no se les ocurrió mejor cosa en la provincia que ellos también poner una tasa vial y encarecerlo más. Yo puedo bregar porque bajen los impuestos, porque yo siempre trabajé por bajar los impuestos.

- Salvo el IVA, que aumentó en su gestión.

- No aumentó. Si bien la tasa apareció como aumentando, yo dispuse que muchos otros impuestos que se pagaban y no se descontaban del IVA, se descontaran, como los aportes patronales jubilatorios, como una política para aumentar la competitividad. Si hoy dijeran que las cargas patronales son deducibles del IVA, en la práctica usted está dejando de gravar la creación de puestos de trabajo productivo, que encarecen el costo laboral sin llegar al bolsillo del trabajador. Por eso, lo que se necesita es un buen sistema impositivo, que no desaliente la inversión, el ahorro y la creación de empleo productivo, todo lo contrario a lo que tenemos hoy. Por ejemplo, el impuesto a las Ganancias es un disparate total, porque no sólo no han aumentado el mínimo no imponible, sino porque no tiene un mecanismo de ajuste automático por inflación. No lo ajustan o lo hacen de manera insuficiente o arbitrariamente, no ajustan la base del impuesto, con lo cual a industriales, comerciantes y productores le cobran un impuesto sobre una ganancia ficticia, solamente fruto de la inflación y que no hayan ganado dinero. En materia de sistema impositivo, se requiere una reforma muy profunda que yo voy a poder defender, porque la apliqué cuando era ministro y porque tengo la experiencia y argumentos para convencer al resto de diputados.

- Si entra, le va a tocar pelearla en un bloque minoritario.

- Si uno tiene buenas ideas y propuestas, el grueso de la oposición las va a apoyar. Todo lo que hoy es oposición, aspiran a ser gobierno a partir del 10 de diciembre de 2015, y para poder gobernar bien cualquiera que sea elegido presidente va a necesitar marcos normativos en materia fiscal, monetaria y financiera, muy diferentes a los que han quedado establecidos con el manoseo de la economía que han impulsado los Kirchner. Creo que, aun cuando yo aparezca en un bloque chico, voy a tener una gran influencia y mi experiencia me lo dice: como un diputado solitario en 1987, estaba en el bloque peronista pero me miraban como bicho raro, y los convencí. En el gobierno de Menem implementó ideas económicas que yo había predicado, al inicio en soledad, pero que se transformaron en las ideas del Gobierno. Produje cambios que le devolvieron estabilidad al país, que permitieron la modernización de la agricultura, de la industria, que nos relacionaron con el mundo, que nos dio prestigio y bienestar.

- ¿Qué sectores cree que le van a aportar más votos?

- De acuerdo a una encuesta que hice antes de presentarme, que le pregunté a la gente si me votaría, un porcentaje de alrededor del 18 por ciento respondió que me votaría o consideraría votarme. Los que me dijeron que me votarían seguro fue el cinco por ciento. Pero a mí me alentó mucho que había un 18 por ciento que me podía votar. Y me fijé de dónde venía: el mayor porcentaje era gente que lo había votado a Luis Juez, porque hay una desilusión y están buscando a quién votar; segundo era gente que había votado al Justicialismo, y por supuesto la gente que tradicionalmente me había votado o a la Ucedé o al centro. Esa gente que me había votado a mí, o a la Ucedé, tiene como candidato a Héctor Baldassi, que es un hombre bueno, bien educado, un buen referí y con buenos amigos en el deporte. Allí se dirimirán los votos, habrá gente que pensará en mi experiencia y que podré hacer una buena gestión como diputado. El juecismo tiene un buen candidato con Ernesto Martínez, pero Juez desilucionó a mucha gente con su actuación en el Senado que le desdibujó su imagen. Y el radicalismo va a recuperar muchos votos. Creo que esta elección va a dar una muy buena representación en el Congreso, vamos a estar varios, incluidos Schiaretti y Blanquita Rossi, que van a ser buenos diputados. Si entro yo en lugar de Carlos Caserio, eso va a enriquecer la representación de Córdoba.

- Compartió gobierno con varios justicialistas y radicales.

- Por supuesto, yo siempre he querido ayudar a la dirigencia política para que haya buen gobierno en Argentina. Mi actitud nunca fue de partidismos ideológicos, sino de acompañar a la gente que tenía buenas intenciones con el país. Y esa va a ser mi actitud hacia el gobierno que elijamos en 2015. Sobre el gobierno de Cristina, si lo pudiera ayudar lo haría, lo mejor que se puede hacer es evitar que siga cometiendo graves errores y que desmejore aún más la situación. Lamentablemente no está en condiciones de resolver los problemas que ha creado, porque ha perdido toda credibilidad y margen de maniobra. Si quisieran frenar la inflación con una política monetaria provocarían una recesión, y si quisieran liberar el mercado cambiario provocarían un Rodrigazo. Lo mejor que se puede hacer con el gobierno de Cristina es ayudar a que no siga cometiendo los errores que ha cometido hasta ahora y que no siga empeorando en materia de inflación, en la economía, en la distorsión y el déficit.

- ¿Tenía algún tipo de temor sobre cómo lo podía recibir la gente?

- Nunca tuve temor. Pero hasta hace unos meses, me invitaban a algún programa y el periodista parecía que le pedía disculpas al público, como si se fuera a disgustar por invitarme. Ahora esa actitud de los periodistas, ocasionada por la demonización a la que me habían sometido, no la noté. Nadie se disculpa por hacerme una entrevista, al contrario, me hacen preguntas –a veces duras– pero no importa, porque me dan la oportunidad de conectarme con la gente.

- La pregunta fue por su responsabilidad sobre el corralito, y si se había encontrado con algún reclamo al respecto.

- En realidad lo del corralito es un invento. Lo que perjudicó a la gente fue el corralón de Eduardo Duhalde, y a través de una campaña publicitaria quisieron emparentar el robo a la gente de los ahorros en dólares a través de la pesificación, con el corralito que era una idea que cualquier ministro de Economía ante una crisis como la de ese momento, hubiera tenido que aplicar. Porque todos los sistemas bancarios del mundo, cuando todos quieren sacar en efectivo de los bancos, no hay dinero suficiente. Y algún método hay que aplicar. Ahí hicimos que todos los que pudieran retirar hasta mil dólares, y el resto se podía manejar en cheques o con tarjeta de débito. A nadie se le quitó los ahorros.

El origen de los votos

“De acuerdo con una encuesta que hice antes de presentarme, el mayor porcentaje de los que me votarían es gente que había votado a Luis Juez; segundo, gente que había votado al justicialismo; y, por supuesto, la que tradicionalmente me ha votado a mí, o a la Ucedé, o al centro”.