Habían prometido no devaluar
Hoy es necesario atacar el flagelo más grande, que es la inflación, que nos afecta a todos.
La realidad del país es inquietante. Hoy es necesario atacar el flagelo más grande, que es la inflación, que nos afecta a todos. El dinero está perdiendo su valor ante la devaluación del peso y el Gobierno siempre busca excusas y reparte culpas a los demás y no toma las riendas de los mecanismos para controlar la inflación. Sin duda los perjudicados son los trabajadores, la gente que tiene un sueldo fijo. Nunca reconocieron el cepo. Decían que no existía y sin embargo ahora están tomando medidas para sacar el cepo cambiario. Son sólo parches, dentro de una estrategia de victimización, y las decisiones que están tomando no parecen tener un rumbo definido. Aplican recetas que ya han fracasado y los ciudadanos ya no les creemos, por las mentiras a las que nos acostumbró el Indec. Hay una correlación con lo que sucede con el Gobierno provincial, que también atraviesa una fuerte crisis, muy parecida a la de la Nación. Antes de las elecciones, estaba todo bien, todos eran felices. Y después de las elecciones todo estalló. En el mundo son cuatro o cinco países los que padecen tan alta inflación. ¿Cómo se puede explicar que no haya habido nadie del Gobierno nacional en el Foro de Davos? ¿Cómo se pretende que Argentina sea creíble para las inversiones? No nos olvidemos: siempre prometieron que no iban a devaluar, siempre dijeron que los que devaluaban eran la antipatria. Y después hicieron la devaluación más grande de los últimos tiempos.Ahora, habrá que ser austeros para poder encaminar el país. Nadie puede gastar más de lo que entra, en una economía familiar: es sentido común. El más perjudicado por todo lo que está ocurriendo en la Argentina es el trabajador. Tenemos que ser creíbles para que vuelvan las inversiones al país.
Silencio de Scotto y Schiaretti
La intención de este diario fue lograr una opinión de los diputados que encabezaron las listas más votadas en las últimas elecciones legislativas nacionales, sobre la difícil situación económica y social tras la devaluación de la semana pasada, la mayor en la última década. Pero no pudo ser.Mientras el radical Oscar Aguad y el macrista Héctor Baldassi accedieron a brindar su opinión, sus colegas, el exgobernador Juan Schiaretti (Unión por Córdoba) y la kirchnerista Carolina Scotto, exrectora de la Universidad Nacional de Córdoba, no respondieron a la consulta, pese a reiterados intentos.
*Diputado nacional PRO

