Guelar: La jurisdicción está en Nueva York
El exembajador argentino en los Estados Unidos consideró “poco probable” la vía de la Corte de La Haya por la que optó el Gobierno contra Griesa.
En línea con lo anunciado por voceros del Departamento de Estado, el exembajador argentino ante los Estados Unidos Diego Guelar consideró “poco probable” que ese país acepte la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Esto, tras el pedido argentino para que Washington acepte dirimir allí la responsabilidad del gobierno de Barack Obama en la “violación de soberanía”, en la que habría incurrido el fallo del juez Thomas Griesa sobre los holdouts.
Cláusula
Al respecto, ante una pregunta sobre cómo funciona la división de poderes en los Estados Unidos, el actual secretario de Relaciones Internacionales del PRO señaló: “Funciona”. Y añadió que, además, “la cláusula que tiene valor de contrato contempla que los litigios sean dirimidos en la jurisdicción de Nueva York”.
Recordó, además, que el juicio de los holdouts contra la Argentina tuvo resolución en primera y segunda instancia y que, según las normas del derecho americano, la Corte no tenía competencia para alterar esa situación como cosa juzgada. “Ahora, no hay derecho al pataleo”, graficó.
Guelar señaló que no existen antecedentes respecto de un tema de esta naturaleza en La Haya y recordó que el pedido argentino no puede ser una “imposición unilateral”.
Por otra parte, lamentó que el Gobierno esté “dando vueltas” ante una situación “desgraciada”, lo que llamó una “encerrona” para el país, “ya que está en juego la inserción de la Argentina en el mercado financiero internacional. Hubo mucho tiempo para que esto se resolviera bien”, sostuvo, y consideró “equivocado” el manejo de las negociaciones por parte de las autoridades. El dirigente del PRO evaluó que el país transitará esta “encerrona” hasta que “el próximo gobierno pueda encuadrar al país en la legislación mundial. El mundo, con una actitud muy positiva, espera que la Argentina cumpla con esas normas”, opinó Guelar.

