Gobierno y SEP, con números cruzados
Hubo roces por el modo en que se comunicó el acuerdo. El Ejecutivo ratificó una pauta anual de 31,6%. El gremio dijo que ese es sólo el punto de partida.
La pauta salarial que el Gobierno provincial selló el lunes con la mayoría de los gremios estatales dejó lecturas confusas. El texto enviado para ser homologado por el Ministerio de Trabajo plantea "un aumento promedio en los salarios de bolsillo" de 31,61 por ciento a completar en julio, variación que ayer fue ratificada por el ministro de Gestión Pública, Manuel Calvo.Pero el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) emitió un nuevo documento, firmado por su titular, José Pihen, en el que insiste con sus cálculos.Con el título "Que nadie tenga dudas. Las cosas claras", el gremio ratificó que el acumulado mostrará en el año aumentos "de entre 36 y 43 por ciento según el escalafón, categoría, adicionales percibidos por el agente, etc.". El texto señala que el acuerdo del 31,6 por ciento "es la pauta general, a la que hay que agregar todos los ítems particulares incluidos".Allí incluye el "blanqueo" del adicional por escalafonamiento, la aplicación de los coeficientes de apertura entre categorías, la suba del porcentaje de antigüedad y la bonificación por permanencia en categorías máximas, entre otros puntos. "En concreto, en el bolsillo los compañeros recibirán en febrero entre 22 y 26 por ciento; en julio entre 10 y 15 por ciento; y en noviembre, entre tres y seis por ciento", agrega el comunicado.El secretario de Hacienda del SEP, Sergio Castro, indicó que ese 31,6 por ciento "es el piso del que se parte" y reconoció que el entendimiento "es medio confuso", por los numerosos puntos de abarca.Esa situación obligó ayer a los delegados a mantener reuniones y asambleas en varias reparticiones donde los empleados manifestaron sus dudas. Corrección El lunes por la noche, el ministro Calvo se encargó en forma personal de "corregir" ante los medios las cifras que emanaron de las usinas sindicales. Aclaró que no pretendía polemizar con ningún dirigente, pero dio a entender que esa fue la manera en la que los gremios presentaron el acuerdo puertas adentro.Las versiones indican que Calvo y Pihen se cruzaron el lunes por la noche por un adicional bonificable en el sector Salud, cuyo anuncio se reservó el Gobierno.En las planillas que se manejaban en el SEP, había 40 cargos con diferentes rangos de antigüedad, entre los cuales la suba al salario líquido va entre 30,9 y 39,4 por ciento. También muestra aumentos al básico de 25,3 por ciento en febrero y 38,55 por ciento en julio.En el Centro Cívico, hubo funcionarios que criticaron a Pihen al considerar que, al momento de explicar el acuerdo, tomó ejemplos de puntas (de piso y de techo) de situaciones particulares que no son representativas.En el caso de la Unión del Personal Superior (UPS), el simulador exhibe subas en franjas de 34 a 37,7 por ciento. Y el incremento al básico trepa a 42 por ciento en el acumulado de julio.Pero el titular de ese gremio, Domingo Ovando, aclaró que el básico es una parte del salario. "Es, importante, pero no es todo. Hay adicionales, bonificaciones y otros elementos que definen el salario de bolsillo y por eso se habló de un promedio del 31,6 por ciento", dijo.Ayer, en el Centro Cívico primaba el esfuerzo por mostrar el entendimiento salarial como una "buena noticia". La intención era exhibir en el mapa nacional a la administración delasotista como una de las primeras en cerrar paritarias y asegurar el inicio normal del ciclo lectivo.Pero también apuntaban a evitar una lectura de "gasto recalentado". Es que el antecedente del año pasado, cuando la erogación en personal se disparó casi 40 por ciento, pesa demasiado.

