Gobierno convocó a la oposición a construir “consensos” pero María Eugenia Vidal volvió a plantear condiciones
El jefe de Gabinete Santiago Cafiero aprovechó su participación en el Consejo de las Américas para convocar a la oposición a definir, tras las legislativas, un camino común que garantice el desarrollo de largo plazo. Sergio Massa habló de “10 acuerdos básicos” pero Vidal recordó cuáles son los límites de Juntos por el Cambio.
Ante la atenta mirada de los inversores estadounidenses agrupados en el Consejo de las Américas, el Gobierno nacional salió a convocar a la oposición para construir los “consensos” necesarios para apuntalar la recuperación y encaminar a la Argentina hacia un proceso de desarrollo sostenido en el tiempo. Y rápida de reflejos, María Eugenia Vidal aprovechó su exposición en el evento para reiterar que “hay límites a los acuerdos, y uno de esos límites es la República y la independencia de poderes”.
Fue el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el que puso el tema sobre la mesa. “La Argentina empieza a transitar un sendero de reactivación económica, que es sostenido, y esto se debe volcar también con los consensos políticos necesarios”, planteó el funcionario nacional.
El jefe de ministros reconoció que esas deliberaciones deberán esperar hasta después de las elecciones legislativas para evitar que la campaña condicione los términos o frustre las conversaciones. Pero adelantó los criterios que la administración del presidente Alberto Fernández pretende establecer en el diseño del camino común para el futuro del país.
“Nosotros debemos construir consensos políticos porque debemos definir la Argentina que viene. Nosotros tenemos muy en claro que queremos una Argentina productiva, que genere empleo y que la generación de empleo permita reducir la pobreza. Ahora, eso lo tenemos que hacer con una triple sostenibilidad: tiene que ser sostenible en el tiempo económicamente, tiene que haber sostenibilidad económica; tiene que haber sostenibilidad social para que haya proyectos de vida en todo el territorio; y después tiene que haber sostenibilidad ambiental, que para nosotros es central”, enumeró Cafiero.
El funcionario también indicó que en la Casa Rosada ya trabajan en los fundamentos para sostener la recuperación económica, que según blanqueó el ministro de Economía Martín Guzmán es más fuerte de lo previsto y que este año podría materializarse en un crecimiento acumulado del Producto Bruto Interno (PBI) del 8% y no del 7%, como se calculó meses atrás.
“En el Presupuesto 2022 se debe consolidar la recuperación económica. Ese presupuesto debe tener los fundamentos necesarios para consolidar la reactivación económica. ¿Y dónde van a estar esos fundamentos? En la inversión en la obra pública, en la inversión para modificar los programas de asistencia que tuvimos el año pasado. Esos programas hoy están funcionando como programas de reactivación”, prometió Cafiero.
La invitación del ladero de Alberto Fernández sorprendió favorablemente a muchos de los otros expositores del evento anual del Consejo de las Américas, que este año contó con la participación del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; del presidente del Banco Central, Miguel Pesce; y de varios de los principales precandidatos para las próximas elecciones , como Vidal, el radical Facundo Manes, la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti, entre otros.
Las palabras de Cafiero incluso estuvieron en línea con la advertencia que lanzó la titular del Consejo de las Américas, Susan Segal, quien habló sobre los desafíos que habrá que superar tras la pandemia del coronavirus. “Para lograr la recuperación económica y un crecimiento sostenible e inclusivo, es fundamental reforzar la colaboración entre el sector público y el sector privado, trabajando juntos con el mismo objetivo de lograr reactivar la economía e impulsar un crecimiento a largo plazo”, dijo la dirigente estadounidense que conoce en detalle los vaivenes de la Argentina.
Rodríguez Larreta fue el único que perdió la oportunidad de manifestarse sobre el llamado del gobierno nacional, porque disertó antes que Cafiero. Pero en su presentación, en la que se mostró como un presidenciable en la carrera hacia 2023, también apeló a superar la grieta política para resolver los problemas de los argentinos y coincidió en el diagnóstico de la Casa Rosada: “Para salir adelante, Argentina necesita un plan de largo plazo serio y consensuado por las fuerzas políticas”.
El mandatario porteño se ocupó de indicar que ese rumbo debe sustentarse en tres pilares, el de la educación, el de la promoción del trabajo, y el de la construcción de “un Estado inteligente y facilitador que genere incentivos y facilite oportunidades”. Además, dijo que todo ello debe hacerse con “transparencia y respeto a la ley”.
Massa redobló la apuesta de Cafiero al subrayar que “a esos acuerdos hay que ponerles nombre y apellido”. “Es fundamental que a partir del 10 de diciembre establezcamos por lo menos diez acuerdos básicos para construir la Argentina de los próximos veinte años”, expresó.
Y claro que inmediatamente después se encargó de proponer esa hoja de ruta: habló de “construir un sistema educativo del siglo XXI”, asumir compromisos políticos para limitar el acceso a la deuda, darle un salto de calidad al sector agroindustrial, establecer presupuestos mínimos ambientales, de la “autoregulacion y autocontrol de la política” mediante una calificación y un seguimiento del cumplimiento de metas, y de diseñar “un nuevo acuerdo federal no solo desde el punto de vista fiscal, sino también un régimen que defina responsabilidades y recursos del Estado nacional, los Estados provinciales y locales”.
Pero sobre el final, Vidal se ocupó de recordar que entre el Frente de Todos y la coalición opositora Juntos por el Cambio existen diferencias de base, que se traducen en condiciones para sentarse a definir consensos de largo plazo. “Escuché hablar mucho de la necesidad de acuerdos y yo también creo en los acuerdos. Argentina necesita acuerdos para crecer diez años seguidos, para salir de este estancamiento, del hámster en la rueda que siempre se encuentra con los mismos problemas, de esta inflación crónica. Pero esos acuerdos tienen algunos no negociables para nosotros”, dijo la precandidata a diputada nacional por el macrismo en la Capital Federal.
En ese sentido, sostuvo que “no es negociable la reforma institucional para beneficiar al poder”, ya que “no va a haber inversión ni crecimiento posible sin instituciones sólidas, fuertes e independientes”. Rememoró los argumentos que esgrimió en anteriores llamados del kirchnerismo para acercarse a la oposición.
“Hay límites a los acuerdos, y uno de esos límites es la República y la independencia de poderes, porque sin República y sin independencia de poderes no hay crecimiento sostenido”, insistió la ex gobernadora bonaerense.

