Gils Carbó pide a la Corte que la Justicia Federal investigue el caso Alós
El dictamen de la procuradora General de la Nación cuestiona la investigación del fiscal provincial Drazile, para quien el policía se suicidó.
La procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, dictaminó ante la Corte Suprema que la muerte del policía Juan Alós sea investigada por la Justicia Federal.
Hasta el momento, el deceso fue investigado por el fiscal provincial de Alta Gracia, Emilio Drazile, quien archivó la causa al considerar que el oficial, integrante de Lucha contra el Narcotráfico de la Policía provincial, se suicidó.
Sin embargo, el fiscal federal Enrique Senestrari pidió ser él quien investigue al hecho al vincularlo con las irregularidades en el área antidrogas, pero la Justicia provincial se negó y el pleito llegó a la Corte.
El dictamen de la procuradora, jefa de los fiscales federales de todo el país, es el paso previo a que se expida la Corte.
En sintonía con Senestrari, para quien la investigación de Drazile está "contaminada" desde el comienzo, Gils Carbó cuestiona al fiscal provincial. Alós fue hallado muerto el 7 de septiembre del año pasado en el camino a Bosque Alegre, en un auto de Lucha contra el Narcotráfico, con una carta manuscrita, su arma reglamentaria y otros elementos.
Según dijo el fiscal provincial Drazile, fue él mismo quien apagó el motor del auto de Alós.
Desde el principio, tanto Senestrari como la viuda del policía, Roxana Luna -a través del abogado querellante Carlos Nayi-, insistió en que había sospechas de que no fuera un suicidio.
Argumentos

Gils Carbó opinió que la muerte de Alós “debe integrarse a las investigaciones llevadas a cabo por la Justicia federal por los delitos de narcotráfico, asociación ilícita, privación ilegítima de la libertad y exacciones ilegales por parte de un grupo de policías provinciales”.
La procuradora cuestiona la hipótesis del suicidio ya que Alós fue hallado “en un lugar descampado, en momentos previos a brindar explicaciones en el marco del proceso, sumado a que el vehículo en que se encontró el cuerpo fue higienizado el mismo día del hecho, no se detectó la presencia de plomo, bario y antimonio en las manos de la victima, y en el caso fue necesario solicitar una consigna policial para resguardo de los restos del oficial en el cementerio de la ciudad”.
Además, señaló que “varios indicios que surgen del expediente impiden descartar que la muerte de Juan Alós sea un eslabón más de los hechos de complicidad policial en el tráfico de estupefacientes que investiga la Justicia federal”.
La procuradora también señaló que Alós había anunciado a sus familiares que iba a declarar ante la Justicia federal sobre las irregularidades en el área antidrogas tras la emisión del programa ADN por Canal 10, en el que el informante y "agente encubierto ilegal" Juan Viarnes dio detalles y nombres.
“Esta declaración que Alós habría pensado en ofrecer a la justicia, se frustró con su desaparición física”, agregó Gils Carbó.
Sin embargo, el fiscal Drazile, para quien Alós se quitó la vida sin que medie ningún tercero, fue justamente ese programa y la revelación de las irregularidades lo que le llevó a tomar la fatal determinación.

