La Voz En Vivo. El desafío de la modernización laboral: “Los viejos puestos de trabajo desaparecieron”, advirtió De Diego

En una entrevista con La Voz En Vivo, el especialista Julián de Diego analizó el impacto de la modernización laboral y el desafío de actualizar normativas que rigen desde 1975.

12 de junio de 2026 a las 12:07 p. m.
El desafío de la modernización laboral: “Los viejos puestos de trabajo desaparecieron”, advirtió De Diego
Julián De Diego, en diálogo con La Voz En Vivo, sobre la convocatoria a discusión de convenios colectivos de trabajo.

El proceso de renovación integral de los convenios colectivos de trabajo en Argentina ha comenzado a transitar una etapa decisiva tras la sanción de la ley de modernización laboral.

Según las autoridades y especialistas, esta hoja de ruta ya estaba prevista en la normativa del 6 de marzo, aunque la celeridad de las convocatorias marca un nuevo ritmo en la agenda laboral del país.

Durante su participación en La Voz En Vivo, el abogado laboralista Julián de Diego brindó detalles sobre la magnitud de este proceso. El especialista precisó que la Secretaría de Trabajo ya está enviando los requerimientos a las distintas entidades para iniciar las discusiones paritarias y de condiciones de trabajo.

Esta convocatoria masiva no solo abarca a los 400 convenios mencionados inicialmente, sino que se sumarán otros 250, alcanzando un universo cercano a las 700 normativas. En total, están involucradas más de 500 entidades sindicales y unas 800 cámaras empresarias de todo el territorio nacional.

Plazos perentorios y riesgo de caducidad

Uno de los puntos más críticos señalados por De Diego es la vigencia de un plazo "aniversario" para llegar a acuerdos. Las partes cuentan con exactamente 365 días desde la fecha de la convocatoria oficial para sellar el nuevo texto del convenio colectivo.

“Los plazos son perentorios; el día 365, si el acuerdo nuevo no está conocido, los convenios caducan”, advirtió el especialista. En ese escenario, los trabajadores podrían quedar sin los beneficios específicos del convenio, lo que genera una presión directa sobre la mesa de negociación.

El objetivo central de esta reforma es actualizar un stock de convenios que, en su mayoría, han permanecido vigentes desde la década del 70. Muchos de estos acuerdos poseen categorías laborales de 1975 que ya no tienen correlato con las tareas y funciones del mercado laboral actual.

Convenios de 1975 frente a la Inteligencia Artificial

La brecha tecnológica es el principal motor de la discusión, ya que muchas normativas vigentes están quedando "inoperantes" ante el avance de la digitalización. El impacto de la robótica, la informática, la automatización y la inteligencia artificial ha modificado radicalmente los roles laborales.

De Diego ejemplificó esta situación con el sector bancario, donde los puestos de atención física han sido sustituidos por el home banking y las aplicaciones móviles. “El mundo del trabajo para un trabajador bancario no tiene nada que ver con el banco de hace solo cinco años”, puntualizó en **La Voz En Vivo**.

La reforma busca, entonces, que la negociación colectiva sea una herramienta para la reconversión de los trabajadores. El enfoque se centra en la capacitación y el entrenamiento para adaptar a quienes aún están ligados a viejas tecnologías a las nuevas competencias requeridas.

Salarios, canasta básica y nuevos beneficios

El contexto económico también juega un rol determinante en estas discusiones, especialmente ante un año electoral que se aproxima. De Diego señaló que actualmente solo un tercio de las actividades, como el petróleo, el gas, el agro y la industria farmacéutica, atraviesan un proceso de crecimiento real.

En contraste, existen dos tercios de los convenios cuyas categorías pactadas están por debajo de la canasta familiar integral del INDEC, estimada en 1.600.000 pesos. Esto plantea un desafío urgente para las actividades que hoy se encuentran en crisis o con salarios rezagados.

Como novedad, la reforma introduce mecanismos para mejorar el ingreso del trabajador sin elevar excesivamente los costos patronales. Un ejemplo es la posibilidad de pactar sumas no remunerativas para cubrir gastos de traslado en servicio público, lo que beneficia directamente el bolsillo del empleado.

Hacia un modelo de convenios por empresa

Otro de los pilares de este proceso es la promoción de la negociación en distintos niveles, permitiendo que el convenio de empresa prevalezca sobre el de actividad. Esto busca que las condiciones de trabajo se ajusten a las necesidades concretas de cada establecimiento y región.

“El trabajador quiere ser más protagonista de la negociación y las empresas quieren una articulación mejor con sus necesidades”, explicó De Diego. Según datos aportados por el experto, alrededor de 200 empresas, muchas de ellas pymes, ya han solicitado formalmente iniciar negociaciones por empresa.

Finalmente, el especialista reveló que el proceso está más avanzado de lo esperado en algunos sectores. De las 400 entidades convocadas inicialmente, unas 150 ya tendrían terminados sus modelos de convenio, anticipándose a la letra de la ley para agilizar la transición hacia las nuevas normativas.