Energía. Gas: la industria cordobesa, sin una fecha para que se normalice el suministro
Mientras se prolongue el frío intenso, se extenderán los cortes a las empresas con contratos interrumpibles y a gran parte del resto. Las estaciones de GNC con una situación variada.
La crisis por el abastecimiento de gas natural continúa afectando a Córdoba y las restricciones sobre el sector productivo seguirán mientras persista la ola de frío. Actualmente está interrumpido el 100% del suministro correspondiente a contratos interrumpibles y también permanece restringido el 75% de los contratos firmes alcanzados por el esquema de emergencia.
La situación derivó en un duro comunicado que cuestionó la decisión del Gobierno nacional de dejar de intervenir en la compra de Gas Natural Licuado (GNL). Desde el sector de la distrubución sostuvieron que las industrias fueron advertidas con suficiente anticipación sobre la posibilidad de restricciones durante el invierno.
“La industria no puede producir en la ley de la jungla energética”, afirmó la UIC y advirtió que el impacto económico “ya no es potencial, está ocurriendo”. Según la entidad, cada interrupción obliga a detener procesos productivos y a reemplazar el gas por combustibles considerablemente más caros, una situación que afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
Los industriales señalaron que el nuevo esquema genera incertidumbre y resta competitividad, ya que muchas plantas deben afrontar costos adicionales para mantener la producción o resignar actividad cuando el suministro es interrumpido.
Fuentes de Distribuidora de Gas del Centro (Ecogas) explicaron que las empresas fueron notificadas con anticipación para que evaluaran la compra de GNL u otras alternativas de abastecimiento.
El actual escenario responde a varios días consecutivos de bajas temperaturas en prácticamente todo el país, lo que llevó al sistema gasífero nacional a operar al máximo de su capacidad. En ese contexto, la prioridad continúa siendo abastecer a los usuarios residenciales y a los servicios críticos.
Según indicaron a La Voz, el monitoreo del sistema es permanente y las restricciones varían de acuerdo con la demanda. Aunque el esquema contempla un recorte al 75% de los contratos firmes, en determinados momentos esa limitación puede reducirse al 25%, para luego volver a incrementarse cuando cae el consumo residencial.
Cada empresa recibe diariamente, mediante una plataforma digital de despacho, el volumen máximo de gas autorizado para consumir. Paralelamente, equipos técnicos mantienen comunicaciones directas con los clientes industriales para anticipar eventuales reducciones y facilitar la planificación de la producción.
Polémica decisión de la Nación
La situación tiene su origen en la decisión del Gobierno nacional de dejar de comprar GNL para reforzar el sistema durante el invierno. En cambio, esa responsabilidad pasó a los generadores eléctricos y a los compradores privados. Es de lo que se queja la UIC.
Desde el mercado energético reconocen que muchas industrias decidieron no adquirir gas adicional porque apostaban a que la Nación cambiaría de estrategia y que finalmente no habría cortes de magnitus. “La mayoría especulaba con que no se iba a cortar y no quería pagar el precio”, resumió un analista del sector.
En el caso de las estaciones de GNC, permanecen suspendidos todos los contratos interrumpibles. Sin embargo, algunos establecimientos con ese vínculo disponen de una parte del suministro bajo contratos firmes o porque adquirieron capacidad de otros usuarios.
La Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec) compró GNL para abastecer sus centrales térmicas. Esa misma estrategia fue adoptada únicamente por cuatro grandes industrias de la provincia, que optaron por asumir un costo considerablemente superior para garantizar la continuidad de sus operaciones.
El mayor valor del combustible utilizado para generar electricidad podría trasladarse más adelante a las tarifas, una posibilidad que la empresa provincial mantiene bajo análisis.
Mientras tanto, desde Ecogas insistieron ante La Voz en que no existe una fecha prevista para normalizar el abastecimiento. "Dependemos enteramente del frío", señalaron. Hasta que las temperaturas comiencen a subir, la actividad industrial cordobesa seguirá condicionada por un sistema gasífero que funciona al límite de su capacidad.


