Ganancias: cómo impacta la oficialización de suba en los mínimos
Ayer se publicó el decreto que eleva en 20% las nuevos pisos para los trabajadores. Desde marzo se compensan los montos pagados de más.
El Gobierno oficializó ayer la medida anunciada por la presidenta Cristina Fernández el 28 de enero sobre el aumento en el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias para trabajadores y jubilados. El decreto 244, publicado en el Boletín Oficial, confirma los montos informados por el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), Ricardo Echegaray, al día siguiente. El piso a partir del cual las denominadas rentas de cuarta categoría empiezan a tributar se forma por las deducciones que se pueden realizar más un monto fijo (ganancia no imponible). Así, al reducir el ingreso sujeto al impuesto, lo que hay que pagar baja. Esta última se elevó de 12.960 pesos al año (en 2011 y 2012) a 15.552 para 2013. A esto se debe sumar la deducción especial para trabajadores independientes (también pasó de 12.960 a 15.552) o para empleados en relación de dependencia (aumentó de 62.208 pesos a 74.650 pesos). Así, los asalariados comenzarán a tributar a partir de un salario de bolsillo de 90.202 pesos al año (6.938,6 por mes, incluyendo aguinaldo), frente a los 75.168 anuales (5.782,1 mensuales) anteriores. En cambio, el piso de los autónomos pasa de 25.920 al año (2.160 por mes) a 31.104 anual (2.592 pesos). Si el trabajador tiene, además, cargas de familia u otras deducciones, empezará a pagar Ganancias con un ingreso más elevado. Las deducciones en estos casos también se elevaron un 20 por ciento: cónyugue, pasa de 14.400 a 17.280 pesos al año; hijo, de 7.200 a 8.640 por cada uno; otros familiares; de 5.400 a 6.480. Cabe aclarar que, aunque el trabajador esté casado, tenga hijos, padres u otros familiares, sólo podrá deducirlos si están a su cargo, viven en el país y sus ingresos son inferiores a la ganancia no imponible (15.552 pesos).Las otras deducciones no variaron, salvo la correspondiente a la remuneración y aportes de la empleada doméstica (sube a 15.552 pesos). Tampoco se varió la escala de las alícuotas que va del nueve al 35 por ciento, fija desde 2001. Desde marzo. El decreto ratificó que la medida empieza a regir desde el 1 de marzo, por lo que recién se notará a partir de los sueldos que se cobren a fin de mes. Para la liquidación, hay que esperar una resolución de la Afip que reglamente la medida. Sin embargo, hay que aclarar una confusión que se suscitó con los dichos de Echegaray el lunes, de que no se devolverá lo cobrado en enero y febrero. En forma estricta, esto es así, no hay devolución. Pero, como Ganancias es un impuesto anual (de hecho todos los montos en las normas están expresados por año), en la práctica, a los empleados se les irá compensando en los próximos meses la diferencia abonada de más en el primer bimestre. Esta surge de calcular el impuesto con las deducciones de 2012 y las de 2013. En algunos casos, podrá haber un saldo a favor del trabajador y en otros, se reducirá en marzo o en meses subsiguientes lo que debería tributar, ya con nuevos valores. En cualquier caso, el resultado es una baja de la presión fiscal. Según Afip, la cantidad de personas que pagan bajará de 2,4 millones a 1,6 millón. Al menos, hasta que aumenten los sueldos tras las paritarias.

