Entrevista. Gabriela Estévez: Con el PJ cordobés y con De la Sota hay margen para construir transversalidad
La diputada nacional del kirchnerismo critica la relación entre la Nación y las provincias. Además, plantea que el peronismo debe ampliar su base política y dice que podría confluir con el oficialismo cordobés y con Natalia de la Sota.
La diputada nacional Gabriela Estévez relativizó el acercamiento entre Javier Milei y Martín Llaryora, al que definió como una lógica de "látigo y billetera".
En una nota con Voz y Voto, además, cuestionó la política oficial sobre la venta de tierras a extranjeros y sostuvo que el peronismo debe reconstruirse con un debate interno más profundo. En ese camino, afirma que en Diputados ha coincidido con el oficialismo cordobés y con Natalia de la Sota, y allí ve "margen para sentarse a discutir la construcción de una transversalidad política".
—¿Cuál es su posición respecto de esta nueva sintonía política que hay entre la gestión de Milei y la de Llaryora plasmada en envíos de dinero?
—La relativizo porque lo del Gobierno nacional con los gobiernos provinciales no es sintonía política sino "látigo y billetera". No creo, bajo ningún concepto, que construyan sintonía porque no le interesa sentarse a discutir política con ningún gobernador. Les interesa imponerle cosas, y que esa imposición se vea reflejada en las votaciones en el Congreso. De hecho, uno ve que las diferentes transferencias que se les hicieron a las provincias están vinculadas siempre a alguna votación. .
—¿Le parece que Llaryora se mete en una trampa porque esto no va a durar mucho? ¿Le preocupa cómo voten los diputados del oficialismo provincial en el Congreso?
–El gobierno de la Provincia siempre ha tenido una estrategia de repartir. Con algunas ausencias, algunos votos a favor, algunos en contra. Siempre manteniéndose ahí, como en el medio... Que no es estar en el medio porque, en definitiva, lo que hacía era garantizarle los votos que necesitaba el Gobierno nacional. Es especulación política. También es necesidad. La de intentar no estar en una tensión constante con la Nación. Porque a otras provincias que están en tensión, el Gobierno nacional no solamente les restringe presupuesto, sino que además no les deja tomar deuda para compensar esa necesidad.

—Está en el Senado un proyecto que genera mucha polémica porque incluye la eliminación del límite para que los extranjeros adquieran tierras en Argentina. En el kirchnerismo se oponen. ¿Por qué? ¿Cómo se dará el debate en Diputados?
—Muy arduo. Pensaba en lo paradójico de cuándo se dio la discusión en el Senado ¿No se dio justo el día posterior al partido de Argentina contra Inglaterra y todo lo que significó para el pueblo, que salió a defender esa soberanía? Eligen justo el día cuando la gente está pensando en otra cosa, para llevar adelante la discusión de una ley nefasta. Cuando se entrega soberanía es muy difícil retroceder. No solamente permiten que se extranjerice más cantidad de tierra, ya no solo el 15%, sino también los límites de las fronteras donde hay agua. Esas eran cosas que estaban explícitamente prohibidas en la ley de extranjerización de tierras que se sancionó en 2011.
—¿Cree que el Gobierno puede conseguir los votos en Diputados?
—Vamos a pelear con uñas y dientes para que eso no sea posible. Apelamos a los gobernadores porque la sesión de soberanía territorial va a ser en las provincias; y en algunas donde hay más intereses. Instamos a que defiendan sus provincias, su soberanía y que no entreguen lo que es de todo el pueblo argentino. Las potencias extranjeras están intentando quedarse con parte de nuestro patrimonio. Se quieren quedar con parte de nuestros bienes naturales, como el litio, el agua... Cosas que en sus países escasean y que nosotros tenemos para ser un gran país.
El peronismo
—Por estos días hay una variante intermedia, autodenominada "peronismo federal". Victoria Tolosa Paz, de esa vertiente, pasó por Córdoba y dijo que el peronismo cordobés es un ejemplo.
—Lo que sucede en años no electorales es que el peronismo se abre a discusiones más amplias para intentar, después, confluir en una misma propuesta electoral. Es saludable y necesario que las diferentes vertientes del peronismo, e incluso algo más amplio, podamos ponernos de acuerdo en un modelo de país. Necesitamos recuperarnos del grado de devastación absoluta que va a dejar Javier Milei. Sobre todo para poner en funcionamiento esas potencialidades que tenía y tiene nuestro país.
—¿Cree que esa síntesis hacia 2027 se puede llegar a dar sin unas Paso? El Gobierno nacional tiene la firme intención de, por lo menos, pausarlas.
—Se discutirá. También se puede construir, a partir del consenso, una interna partidaria. Pero si hay algo que tenido el peronismo es que se ha sentido llamado a la responsabilidad cada vez que la patria estuvo en riesgo. No tengo dudas que nuevamente volveremos a hacer lo mismo. .
—¿Por qué son tan fuertes las diferencias entre el kischnerismo de Bueno Aires entre Kcillof y Máximo Kichner?
—No, no son tan fuertes las diferencias. Tienen que ver con qué manera se acumula en torno a lo que se viene. Entendemos que hay un liderazgo que no se puede desconocer, y que ha sido parte de una transformación muy profunda del país. Eso no puede desconocerse. Además, todos hemos salido de la misma matriz. Por eso, en un momento tan delicado como el que atraviesa la conducción estratégica de este proyecto que hemos encarnado en 12 años, lo más inteligente sería acompañar y no intentar diferenciarse.
—¿Cómo ve la figura de Natalia de la Sota? ¿Puede confluir con su sector en 2027?
—Con todo el peronismo, en sus diferentes vertientes, que se asume la responsabilidad política hacia 2027 se puede confluir dando las discusiones que son necesarias. Uno de los problemas que tuvimos es que no hemos discutido lo suficiente hacia adentro. Tuvimos más posiciones públicas que discusiones internas.
—En el Congreso coinciden mucho con el voto de De la Sota.
–En estos últimos dos años, sí. Son los años del gobierno de Milei. Hemos coincidido mucho, aunque en algunas votamos distinto. Pero mayoritariamente fuimos en el mismo sentido y llevamos adelante discusiones muy parecidas. Pero también hemos coincidido en algunas votaciones con el peronismo de Córdoba, y en otras, con el socialismo santafesino. Creo que hay ahí margen para sentarse a discutir la construcción de una transversalidad política que entiende que hay objetivos que deben ser comunes y que tienen que ver con poner al país de pie después de una situación tremendamente crítica que nos va a quedar.

