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Fuera de control

Con la promesa de que hoy la actividad será normal en escuelas, bancos, comercios y administración pública, se puede decir que las horas irracionales que fueron del martes a la tarde hasta la madrugada del miércoles han cesado.

05 de diciembre de 2013 a las 12:01 a. m.
Fuera de control
Sin consuelo. En miles de locales comerciales, la imagen de las horas posteriores al caos fue de dolor, resignación y desasosiego (La Voz / Raimundo Viñuelas).

Lentamente, en las últimas horas de ayer, la ciudad de Córdoba retomaba su rutina habitual y en los primeros minutos de hoy se restablecía el transporte urbano de pasajeros. Con la promesa de que hoy la actividad será normal en escuelas, bancos, comercios y administración pública, se puede decir que las horas irracionales que fueron del martes a la tarde hasta la madrugada del miércoles han cesado.Un muerto y más de 200 heridos es el lamentable saldo tras los violentos episodios de vandalismo y pillaje que se dieron a lo largo y a lo ancho de la capital provincial a raíz del autoacuartelamiento de la Policía provincial. Oficialmente, se informó que hubo 52 personas detenidas. La huelga policial cesó tras un acuerdo con las autoridades provinciales, que eleva el salario básico de un policía a ocho mil pesos (lo cual significa un 33 por ciento si se lo compara con el sueldo conformado que recibía un agente hasta ahora). También se incrementó en un 33 por ciento el valor de los adicionales.En total, pueden contabilizarse casi 120 hechos de violencia, entre saqueos e intentos de saqueo que se registraron en diferentes puntos de la ciudad.Los episodios se iniciaron el martes a primera hora de la tarde en los barrios SEP e Ituzaingó y se multiplicaron en numerosos puntos de la ciudad, ante la falta total de reflejos de las autoridades provinciales.El autoacuartelamiento de las fuerzas policiales se extendió casi 35 horas. Números complicados El balance económico también es triste: unos mil comercios fueron afectados por los ataques vandálicos. Las pérdidas se estiman en aproximadamente 400 millones de pesos. Por la red social Twitter, el gobernador anunció ayer una línea de créditos blandos para Pyme afectadas por estos sucesos, con un año de gracia. El Gobierno anunció que ofrece 200 mil pesos a pagar en cuatro años con cuatro por ciento de interés anual y un año de gracia. Tras la firma del acuerdo, el mandatario provincial fue aplaudido como si estuviera en un acto de campaña. En paralelo, se cruzaba con dureza con funcionarios kirchneristas. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, fue ubicado en el centro de los cuestionamientos del delasotismo. El funcionario nacional devolvió las críticas y responsabilizó al gobernador por el conflicto.Anoche, en diálogo con TN, De la Sota admitió que no imaginó la magnitud del problema, porque consideró que se iba a solucionar mediante el diálogo. Asimismo, aseguró que a partir de hoy la provincia funcionará con normalidad tras los sucesos que se extendieron entre el martes y ayer.La gente anhela que la realidad le devuelva la tranquilidad tras la violencia que se desató por la falta de reflejos de autoridades que parecieron subestimar un conflicto que se cobró una vida, además de los daños materiales.

Seis momentos determinantes de un conflicto que impactó en todo el país

1- El inicio. Las esposas de los policías lanzan la protesta. Se reúnen con la ministra Alejandra Monteoliva.

2- De viaje. De la Sota viaja a Colombia, a una reunión protocolar. Horas después, la Policía se acuartela.

3-Fracaso. La ministra de Seguridad y el jefe de Policía dialogan con los representantes de la fuerza. No hay acuerdo.

4-Tierra arrasada. Sin policías en la calle, la capital provincial es escenario de actos de vandalismo. Un muerto.

5-De regreso. En la madrugada de ayer, en medio de los saqueos, vuelve De la Sota de su frustrado viaje a Colombia.

6-Acuerdo. Después de prolongadas negociaciones, se llega a un acuerdo. El sueldo de un policía crece 33%.

Reclamo gremial de policías

Huelga. La disconformidad de los policías provinciales por sus salarios los llevó a realizar una riesgosa medida de fuerza: el autoacuartelamiento. Eso implica que dejan de prestar servicios y se instalan en una sede policial. Los acompañan sus esposas y familiares, que en realidad habían iniciado los reclamos. Exigían un salario de 13 mil pesos, según anunció a viva voz el representante legal que llevó el reclamo de los uniformados. Con el gobernador De la Sota de viaje, los interlocutores del Gobierno fracasaron en las negociaciones para llegar a un acuerdo. Los oficiales cerraron filas y amagaron con profundizar su protesta, mientras las ciudad se convertía en una caldera.

Gobernador ausente

Falta de reflejos. El gobernador José Manuel de la Sota viajó a Colombia para asistir a un acto protocolar de una entidad internacional que agrupa a gobiernos regionales latinoamericanos. Claramente, no calculó el impacto del reclamo policial. A las pocas horas de haber emprendido su viaje, los efectivos se autoacuartelaron.

Y la espiral de violencia inusitada convirtió a la ciudad de Córdoba en escenario de saqueos y robos.

De la Sota volvió de apuro. Y logró un trabajoso acuerdo, luego de llevar el salario básico de un policía a ocho mil pesos. Celebró tal acuerdo como una victoria electoral.

Saqueos brutales

Irracionalidad y dolor. La ciudad de Córdoba se convirtió en un campo de batalla. Hordas de forajidos armados se trasladaban a los barrios de la ciudad para saquear cuanto negocio, supermercado o local tuvieran a mano. Los tiroteos se sucedían como si se viviera en el Lejano Oeste. La gente asistía azorada a un espectáculo que jamás hubiera imaginado. Ausente De la Sota, las autoridades provinciales desaparecieron literalmente y se produjo un impactante quiebre de la autoridad. Los vándalos hacían desastres. Algunos comerciantes repelían los ataques a los tiros. Más de un centenar de personas presentaba diferente tipo de heridas. Córdoba fue una mueca de dolor.