La Voz En Vivo. "Febrero fue trágico": los almacenes reportan una fuerte caída de ventas y advierten por el cierre de locales
El sector sufrió una retracción de casi el 50% en la comercialización diaria, impulsada por las subas de precios y los altos costos operativos.
Los almacenes de barrio atraviesan una severa crisis comercial impulsada por los aumentos en los productos y una fuerte contracción del consumo. Durante las últimas semanas, los niveles de venta diaria llegaron a reducirse a la mitad, encendiendo las alarmas en el rubro minorista.
Fernando Savore, referente del sector, y vice de la Cámara de Almaceneros, dialogó con La Voz en Vivo y trazó un duro diagnóstico sobre el actual escenario económico.
"Febrero fue trágico, hemos llegado casi a la mitad de la venta diaria", sentenció el dirigente mercantil durante la entrevista.
A nivel nacional, el canal de consumo masivo cuenta con un registro que supera ampliamente los 60.000 comercios activos. Sin embargo, la rentabilidad y supervivencia de estos negocios barriales se encuentra fuertemente amenazada en el actual contexto.
Aumentos en góndolas y peso de las tarifas
El inicio del año estuvo marcado por incrementos en artículos esenciales que debilitaron el poder adquisitivo de los trabajadores. Según detalló Savore, los productos lácteos subieron casi un 3%, mientras que los alimentos envasados aumentaron hasta un 4%.
El impacto en los precios fue mayor en los artículos de limpieza e higiene personal, que registraron alzas de entre un 6% y un 7%. Por su parte, el valor del café experimentó un marcado incremento de entre el 7% y el 10% en las góndolas.
A la caída de ventas, agravada por el éxodo vacacional de las familias, se le sumó el abultado peso de los costos fijos. Los comerciantes deben afrontar fuertes subas en las tarifas de energía eléctrica, pagos de alquileres y diversas cargas impositivas nacionales y provinciales.
Cierre de comercios y necesidad de reinvención
El desfasaje entre los gastos fijos mensuales y la baja recaudación diaria ya comenzó a reflejarse negativamente en la actividad comercial. Según relevamientos informales realizados por empresas proveedoras, el cierre de locales alcanza proporciones preocupantes en algunas zonas de reparto.
A modo de ejemplo, un distribuidor lácteo reportó recientemente que, sobre una cartera habitual de 90 clientes, aproximadamente 10 debieron bajar sus persianas. Frente a esta problemática extrema, los almaceneros realizan asambleas virtuales para debatir nuevas alternativas y sostener sus fuentes de trabajo.
"Está el que dice 'ya está, me entrego', y los que decimos 'no, le voy a dar batalla'", relató el referente sobre la actitud de sus colegas. Las nuevas estrategias de reinvención apuntan fundamentalmente a agilizar la experiencia de compra de los clientes que disponen de poco tiempo libre.
Nuevos formatos de venta minorista
Entre las soluciones operativas que evalúa el sector, proponen ofrecer quesos fraccionados al vacío para evitar las demoras tradicionales en el sector de fiambrería. El objetivo es que el comprador pueda tomar el producto directamente de la heladera sin aguardar a ser atendido.
También analizan cambiar los clásicos pozos de frío por modernas heladeras verticales para mejorar la exhibición y facilitar el autoservicio. Estas innovaciones comerciales requieren inversiones muy elevadas, ya que cada equipo de refrigeración vertical alcanza un valor de dos millones de pesos.
Mientras evalúan la viabilidad financiera de estas remodelaciones para atraer nuevamente a la clientela, el rubro comercial aguarda expectante una pronta estabilización del consumo interno para los próximos meses.

