Estilo propio y muy estudiado
La simpleza y la sencillez de Mauricio Macri son producto de un libreto cuidado, que tiene que ser respetado siempre. Ese libreto indica que hay que potenciar las características para diferenciarse de Cristina Fernández.
Mauricio Macri inauguró una nueva etapa en la vida política argentina, con un estilo y un lenguaje diferentes. Su mensaje ante la Asamblea Legislativa estuvo organizado por segmentos, digno de un ingeniero. Habló de unidad, de pobreza cero, de corrupción, de narcotráfico y de independencia de la Justicia (envió un directo al mentón a los jueces aduladores, disfrazados de militantes), entre otros temas que consideró prioritarios.Su estilo diferente comenzó a pulirse en la noche del miércoles, cuando salió dos veces al balcón de su departamento en Avenida del Libertador, cantó el Himno Nacional y saludó a la gente que se arrimó a su domicilio para vivarlo.Ayer por la mañana utilizó un automóvil poco convencional para un presidente. Se desplazó a paso de hombre desde Palermo hasta el Congreso, primero, y después a la Casa Rosada. Se trepó al asiento y saludó con su mujer al retraer el techo de la camioneta VW Touareg Hybrid.Ese auto eléctrico es también otra señal de diferenciación, ya que dejó de lado el tradicional Chevrolet Cadillac descapotable que usaron otros presidentes, como Juan Perón y Raúl Alfonsín.Después, en el balcón de la Casa Rosada, sorprendió con un discurso descontracturado ante la multitud que lo vivaba. También bailó, mientras la vicepresidenta Gabriela Michetti "maltrataba" el tema "No me arrepiento de este amor" , de Gilda. No es improvisación. Es parte de un libreto sumamente cuidado. Macri y sus constructores de imagen buscan potenciar las características del personaje. Aparece un hombre educado, simple, que habla de tú a tú, sin trazar distancias. "Voy a seguir siendo el mismo", dijo antes de asumir.También trató con calidez a Cristina Fernández y celebró la multitud que la despidió en la Plaza de Mayo, al mismo tiempo que agradeció a la enorme cantidad de simpatizantes que se acercaron al mismo paseo, 12 horas después, para seguir de cerca la ceremonia en la Casa Rosada.Tiene un poco de chico distinguido y bien educado, otro poco de hombre familiero y muy enamorado de su esposa, y también un toque de político que evita la acidez y las ironías.Es la antítesis de Cristina. Eso, en definitiva, lo llevó al triunfo en las urnas del balotaje.Macri es un personaje emergente de la década de 1990, rico desde la cuna y sencillo y obsesivo como buen hijo de inmigrantes italianos.Supo reconciliarse con su padre, Franco, quien ayer aplaudió al hijo-presidente.Macri tiene sello propio, guste o no.

