Gas. El Estado volverá a importar GNL para el invierno ante la falta de acuerdo con privados
La licitación entre Naturgy y Trafigura quedó sin definición en un contexto de fuerte suba internacional. El costo del abastecimiento podría duplicarse respecto al año pasado por el impacto del conflicto en Medio Oriente.
El abastecimiento de gas natural licuado (GNL) para el invierno de 2026 en la Argentina quedará finalmente en manos del Estado, luego de que no se definiera la licitación que buscaba transferir esa responsabilidad al sector privado.
Según informó Infobae, ante la paridad entre las ofertas de Naturgy y Trafigura y en un contexto internacional marcado por precios en alza y menor disponibilidad, será Enarsa la encargada de llevar adelante la compra y la logística del recurso.
Una licitación sin definición
El plan original del Gobierno era que empresas privadas asumieran todo el proceso, desde la importación hasta la gestión de inventarios y riesgos comerciales.
Sin embargo, la diferencia entre las propuestas fue mínima: Naturgy ofertó U$S 4,50 por millón de BTU y Trafigura U$S 4,57.
La volatilidad del mercado internacional terminó por frenar la adjudicación y obligó a una revisión de las condiciones.
Un contexto internacional adverso
El precio del GNL en el mercado global registró una fuerte suba en las últimas semanas, alcanzando los U$S 22 por millón de BTU, más del doble que meses atrás.
Este aumento está vinculado al conflicto en Medio Oriente, que impacta tanto en los precios como en la disponibilidad de cargamentos.
Según estimaciones del sector, la importación de GNL para cubrir la demanda invernal podría alcanzar los USD 1.400 millones, duplicando el gasto del año anterior.
La Argentina necesitaría entre 20 y 24 buques para garantizar el suministro durante los meses de mayor consumo.
Dependencia estructural
A pesar del crecimiento en la producción de gas y el superávit energético reciente, el país continúa dependiendo del GNL en invierno.
Esto se debe a factores estructurales, como el aumento estacional de la demanda y las limitaciones en la infraestructura de transporte y almacenamiento.
Frente a este escenario, Enarsa retomó un rol central y ya inició gestiones para asegurar la llegada de los primeros buques en mayo.
La empresa estatal, con experiencia en este tipo de operaciones, volverá a garantizar el abastecimiento en un contexto de alta incertidumbre y con menores márgenes para la participación privada.

