Epec, bienvenida al club de los desterrados
La quinta discriminación: el Estado nacional perdonó la deuda de Edenor y Edesur, y desde marzo les concedió multimillonarios subsidios exclusivos que paga todo el país. Mientras, Cammesa anota a Epec como la mayor deudora del sistema eléctrico.
Sólo en el primer semestre del año, el Estado nacional le dio a Edenor 919 pesos por cada uno de sus clientes en subsidios extraordinarios. Así surge del balance de Edenor (ver facsímil). Algo similar sucede con Edesur, la otra distribuidora eléctrica de Capital Federal y conurbano bonaerense. Son 153 pesos por mes. Con ese dinero se cubre el abismo que hay entre la regalada factura eléctrica del Gran Buenos Aires y la que paga un hogar cordobés estándar, que suele multiplicar a la anterior por cuatro. La discriminación de la Nación no es sólo para Córdoba. El resto del interior también debe estar habitado por húngaros o colombianos. O algo así debe pensar el ministro Julio De Vido para sostener semejante desigualdad. La brecha es aún mayor donde el servicio es más costoso y está a cargo de privados como las cooperativas eléctricas.El cuento es viejo. Edenor y Edesur son iguales a cualquier distribuidora eléctrica. Pero son las únicas reguladas por el Gobierno nacional. Y como el kirchnerismo nunca quiso poner la cara para anunciar aumentos, congeló las tarifas. Néstor y Cristina Kirchner evitaron así pagar costos políticos en el distrito que concentra 40 por ciento de los votos del país. Pero al costo económico lo pagan todos los argentinos, que aportan los impuestos con los cuales se financia la luz gratis del distrito más rico de la Argentina. Con la boca abierta Los privilegios asombran. A fines de 2014, Edenor y Edesur le debían a Cammesa (una sociedad anónima mixta bajo control del Ministerio de Planificación que intermedia entre generadores y distribuidores eléctricos) 11.950 millones de pesos. Directamente habían dejado de pagar la energía que repartían. En marzo, la Secretaría de Energía, bajo control de Axel Kicillof, sacó una resolución que permitió a Edenor y Edesur licuar su deuda con Cammesa. Pagamos todos. Pero, además, les da desde entonces subsidios increíbles. Por un lado, armaron un cuadro tarifario "teórico" (las tarifas que Edenor y Edesur deberían cobrar para no quebrar) y un cuadro "real" (de tarifas congeladas). A la diferencia la pone el Estado nacional. Por otro, se les compensan los "mayores costos", incluyendo aumentos salariales. Por eso, hoy, Edenor y Edesur no le deben nada a Cammesa.Es más: el balance de Edenor, que en el primer semestre de 2014 mostró una pérdida de 947 millones, arrojó en los primeros seis meses de 2015 un milagroso resultado positivo de 606 millones. No es para menos: los 2.575 millones que todos los argentinos regalamos en ese lapso a los consumidores de Edenor equivalieron al 38 por ciento de la facturación bruta (ver facsímil). Traigan a Kafka La novedad es que ahora, encima, Cammesa le reclama a Epec una suma multimillonaria: 4.695 millones de pesos al 8 de septiembre. Epec reconoce sólo una parte: 1.609 millones de pesos. Esto es así porque hay multas multimillonarias recurridas por la empresa y, a su vez, reclamos por pagos no reconocidos a la actividad de generación y distribución de Epec que, al 30 de septiembre, sumaban 2.143 millones de pesos. El vicepresidente camporista de Cammesa, Esteban Kiper –que tiene el control de la firma–, nunca contestó las notas. Como la Anses.Algunos de estos reclamos están en la Justicia. En Epec dicen que, si la deuda que demanda Cammesa tuviera que pagarse, los clientes de Epec afrontarían "facturas de fantasía: imposibles de imaginar".En una situación similar están –aunque por montos menores porque ninguna de ellas carga el peso muerto de generar y no invirtieron en hipotecas como la Central Pilar– otras 24 distribuidoras del interior. Entre ellas, la santafesina EPE, la platense Edelap, la mendocina Edemsa y la chaqueña Secheep. Todos kelpers .El resultado es que, en electricidad, los cordobeses no sólo están entre los argentinos menos subsidiados por el Estado nacional; también son los que más le deben a la Nación. Anotá, Scioli Es la quinta discriminación. Se suma a la de la Caja de Jubilaciones; la del refinanciamiento de deudas que rige para todas las provincias excepto para Córdoba (porque no renuncia a juicios derivados de otras cuestiones); la de partidas presupuestarias nacionales para obras jamás ejecutadas; y a la de los subsidios al transporte, que también privilegian al Gran Buenos Aires en desmedro del interior. Si alguien tiene dudas, puede consultar al auditor General de la Nación, el radical Leandro Despouy. Ayer lo dijo clarito: Córdoba es el distrito más discriminado por la Nación, seguido de Santa Fe y San Luis.El "temita Epec" ya se trató entre el gobernador electo, Juan Schiaretti, y Daniel Scioli. Los radicales deben habérselo comunicado a Mauricio Macri. Si no, deberían.Pero antes de poder hacer algo a favor de Córdoba, Scioli ya anotó otro gol en contra: les garantizó a los gobernadores petroleros que les seguirá reconociendo un precio de 77 dólares el barril, aunque en verdad cuesta 45. Al sobrecosto lo paga el mayor consumidor de combustibles líquidos del país: el agro. Sobre todo el que más lejos está de los puertos... como el de Córdoba.¿Dónde está Luz y Fuerza? Es curioso que los tres sindicatos de Luz y Fuerza de Córdoba no digan nada de todo esto. Sobre todo sus sectores más "combativos" y "progresistas", cuyos sueldos son igual de elevados que los de Edenor y Edesur pero que no son pagados por todo el país sino por los usuarios de Epec. Ocasión no les falta: ayer el gremio de Capital le prestó su salón al ministro de Trabajo de Scioli, Oscar Cuartango, encargado de alinear a las centrales cordobesas detrás de Scioli para profundizar "el proyecto".

