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Política

Más y menos. El enojo del Gobierno no ayuda a la economía

La embestida del Gobierno nacional contra medios de comunicación y empresarios no ayuda al humor social. Caputo reclama más predisposición a quienes aún temen el regreso del kirchnerismo y el cambio en las reglas de juego.

29 de mayo de 2026, 17:51
El enojo del Gobierno no ayuda a la economía
Milei apuesta a que la economía ordene a la política. ¿Podrá

El enojo del Gobierno nacional con los medios de comunicación no es una novedad (sucedió en todos los mandatos democráticos), pero sorprende que esa actitud se extienda a los empresarios, a quienes la administración de Javier Milei intenta conquistar con sus medidas.

Luis Caputo muestra su enojo con las entrevistas que realizan los cronistas a consumidores, a amas de casas y a jubilados, a quienes, según el ministro de Economía, los obligan a reconocer que “no llegan a fin de mes”.

El ministro de Economía, Luis Caputo.
El ministro de Economía, Luis Caputo. (Captura de pantalla)

El tema se presentó como uno de los grandes debates de la coyuntura, pero esconde ciertas particularidades.

La inflación en torno del 2% al 3% mensual cambió los ingresos, que antes sumaban otros pagos, como sumas extraordinarias o bonos, que el gobierno –en particular los de Cristina Kirchner y el de Alberto Fernández– otorgaban a los trabajadores.

Más allá de esos extras, el costo de los servicios se sinceró al extremo de que ese es hoy una de las principales preocupaciones de las familias.

Hay “servicios” que están fuera del cálculo inflacionario –cocheras, gimnasios, traslados, entre otros–, que son como un cocodrilo depredador en el bolsillo de los consumidores.

El economista Guido Sandleris, de la Fundación Ecosur, suele quejarse de cómo se elabora el índice de precios al consumidor.

Guido Sandleris.
Guido Sandleris. (Ramiro Pereyra / La Voz)

Advierte, por ejemplo, sobre la fuerte incidencia del precio de la carne en la inflación, como sucedió en los primeros meses del año.

La suba afecta los contratos de alquiler, los acuerdos salariales y otras variables que se rigen por la inflación, lo que origina un “efecto cascada” sobre otros precios, señala Sandleris.

Sandleris prevé una inflación de 33% para este año, con un crecimiento de 2,8%.

Mayo, algo mejor

Mejoró la recaudación, según admitió el ministro de Economía de Córdoba, Guillermo Acosta, quien el miércoles último dijo que “viene mejor” que en los meses anteriores.

La clave estaría en los ingresos por el Impuesto a las Ganancias, que se coparticipa a las provincias.

Acosta aseguró que la Provincia no tiene necesidad de recurrir a fondos extras de la Nación, ya sea a través de adelantos de coparticipación o de otros instrumentos, a los que sí acudieron “las provincias amigas” del Gobierno central.

El funcionario también destacó que las emisiones de deuda realizadas por Córdoba durante este año –por un total de U$S 800 millones– no necesitaron de garantías de la Nación.

“Los antecedentes de Córdoba y la calificación de deuda fueron suficientes”, subrayó Acosta, en diálogo informal con periodistas.

El enojo de Caputo

El enojo del titular de Economía incluye también a inversores y a ahorristas, renuentes a acometer negocios por la especulación de un posible salto inflacionario y de una fuerte devaluación.

Caputo insiste en que esos desfases no ocurrirán, al tiempo que estimó una inflación de 22% y un crecimiento superior al 4%.

El enojo en sus palabras va desde el histórico “comprá, campeón”, en relación con un dólar que pierde ante la inflación, hasta los “dólares en el colchón” que los ahorristas temen exteriorizar por la actuación de los sabuesos fiscales.

Javier Milei tiene más encono con los periodistas, pero es más cauto ante los empresarios, a quienes intenta sumar con medidas favorables.

Es poco probable que alguien decida invertir bajo el rigor del látigo.

Los proyectos sobre el Super-Rigi, el etiquetado frontal, la propiedad privada y el lobby, además de la nueva ley de patentes, son iniciativas que pretenden movilizar el capital privado.

Hasta ahora, salvo las inversiones en litio, oro, cobre, petróleo y gas natural, el dinero privado ha sido renuente a las propuestas oficiales.

Los desarrollistas, que realizarán una “convocatoria federal” en Córdoba entre el miércoles y el jueves próximos, advierten que el sector podría crecer a tasas exponenciales si la dirigencia los escuchara antes de sancionar leyes y ordenanzas.

El principal temor de los empresarios es el regreso del kirchnerismo al poder –¿vía Axel Kicillof?–, que modifique buena parte de las medidas adoptadas.

El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof (La Voz).
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof (La Voz). (La Voz)

Por caso, las grandes marcas que desembarcaron en Argentina no tendrían asegurada la importación de sus productos con un cambio en la conducción del Poder Ejecutivo.

El paulatino regreso del crédito a tasas más accesibles en relación con la inflación y la regularización de las carteras en mora pueden alentar el consumo en el segundo semestre.

Esa posibilidad cambiaría el enojo que transitan hoy los sectores postergados.