Milei en Córdoba. Los empresarios tomaron nota: la apertura no tiene vuelta atrás

El auditorio siguió con atención un discurso de más de una hora y media que dejó apoyos, dudas y preocupación por el empleo. Esta vez no hubo alusiones personales a industriales.

16 de marzo de 2026 a las 06:10 p. m.
Los empresarios tomaron nota: la apertura no tiene vuelta atrás
Milei en la Bolsa de Comercio de Córdoba. Hubo saludos con Manuel Adorni, Martín Menem y estuvo en la mesa con Manuel Tagle.

Esta vez no hubo acusaciones con nombre y apellido ni insultos dirigidos, pero sí una ratificación plena del modelo económico, inclusive en sus aspectos más polémicos, como la apertura y la caída de la industria.

El presidente Javier Milei pasó por el auditorio de la Bolsa de Comercio de Córdoba y convalidó plenamente el modelo. Allí sostuvo que la Argentina se sitúa en el penúltimo lugar entre los países más cerrados del mundo, algo que necesita revertir para tener presencia global.

Milei llegó acompañado por su hermana Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, y por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La presencia de Adorni fue interpretada como un respaldo político al funcionario frente a los cuestionamientos por su viaje a Estados Unidos con su esposa en el avión presidencial.

El mandatario habló durante casi una hora y media ante un auditorio compuesto por empresarios de rubros variados y dirigentes políticos locales. En ese lapso repasó lo que consideró los principales logros de la política económica aplicada durante sus dos años y tres meses de gestión.

"Basta del verso de la protección, cuando abren la economía generan competencia", sostuvo Milei.

El Presidente remarcó que el país ocupa la posición 178 en el ranking de economías más cerradas del mundo, entre 179 naciones.

A diferencia de otras exposiciones recientes, como su discurso en Estados Unidos, Milei evitó personalizar sus críticas y centró su mensaje en la defensa del rumbo económico y en cuestionar a quienes objetan el crecimiento de la actividad.

Según indicó, de los 15 sectores que integran el índice de actividad económica Emae, 11 muestran crecimiento.

"Es una idiotez pensar que uno puede crecer todo balanceado, no se puede ser tan precámbrico", afirmó. "Tras años de no crecer, llevamos dos seguidos de crecimiento y vamos por el tercero", agregó.

En otro tramo del mensaje, que por momentos resultó monótono y de difícil comprensión para parte del auditorio porque enlazó economía, filosofía y religión, Milei enfatizó que el superávit fiscal continuará siendo el eje de su gestión.

"El superávit fiscal sigue en pie hasta que yo esté en el Sillón de Rivadavia", aseguró.

Quizá uno de los datos más llamativos de su exposición fue que en Córdoba, una provincia fuertemente identificada con la actividad industrial, el Presidente volvió a ratificar la apertura económica. "Las barreras se construyen con la complicidad política de ladrones", dijo.

Respaldo de la Bolsa

La presentación estuvo a cargo del presidente de la Bolsa de Comercio de Córdoba, Manuel Tagle. El empresario sostuvo que el último año fue extraordinario para la gestión de Milei por los resultados económicos obtenidos.

Tagle señaló que, pese a la caída del nivel de actividad en algunos sectores, existen señales de que la estabilidad comienza a consolidarse.

Desde temprano había expectativa sobre si Milei volvería a cuestionar con dureza a la industria y a algunos de sus referentes con nombres propios. Entidades empresariales nacionales siguieron con atención esas expresiones.

La discusión también alcanzó al círculo de parlamentarios cordobeses cercanos al oficialismo. "El mensaje de la industria prebendaria ya lo viene dando desde hace mucho, ya está dado y enviado a la sociedad que lo comprende", comentó una fuente.

"Lo compartimos, aunque no era necesario machacar tanto, menos en los Estados Unidos frente a inversores", agregó.

La exposición comenzó a las 13.11 y concluyó a las 14.32. A lo largo de ese tiempo se registraron 18 aplausos del público, incluidos los de apertura y cierre. Ninguno fue particularmente efusivo.

Los mayores gestos de aprobación se produjeron cuando Milei habló del equilibrio fiscal, la baja de la inflación y la necesidad de mantener la estabilidad macroeconómica.

Entre los asistentes estuvieron, además del anfitrión Manuel Tagle, Carlos Casto (seguro), Luis Pavone (combustibles), Tato Genaro y Pablo Parga (comercio), los hermanos Martín y Gabriel Teicher, César Martínez y Roque Lenti (desarrolismo), Lucas Olmedo (insumos biomédicos), Aldo Micheli (finanzas) y Alejandra Cesolari (metalúrgica), entre otros representantes del sector empresario.

También participaron funcionarios provinciales, entre ellos la vicegobernadora Myrian Prunotto, aunque varios de ellos se retiraron rápido al finalizar el discurso y no participarn del lunch con gaseosas que se ofreció a los asistentes.

El encuentro se desarrolló así sin un almuerzo formal, como es costumbre en la Bolsa. "No lo hay porque a Milei le molesta el ruido de los cubiertos mientras habla", explicó uno de los presentes mientras tomaba un canapé de verduras de una bandeja.

El Presidente había llegado temprano al edificio de la Bolsa, ubicado en el Parque Empresarial Aeropuerto, donde un estricto operativo de seguridad revisaba bolsos y mochilas con perros detectores para el ingreso.

En el primer piso del edificio fue recibido por Tagle cuando el salón todavía estaba vacío. Ni diputados ni senadores oficialistas participaron de ese encuentro previo.

Durante su mensaje de apertura, el titular de la Bolsa sostuvo que el Gobierno logró convertir a la Argentina en un "bastión liberal en América del Sur" y que obtuvo respaldo tanto de la sociedad argentina como del gobierno de Estados Unidos.

Tagle planteó además que la caída del consumo puede interpretarse como una señal de estabilidad. "La caída del consumo es un síntoma de que la estabilidad se afianza", dijo, al explicar que empresas y particulares ya no necesitan acumular stocks para protegerse de la inflación.

La explicación contrasta con la de economistas que sostienen que para fortalecer una economía las tres cosas básicas que se requieren son inversión, exportación y consumo.

Al finalizar la actividad, Milei se retiró acompañado por Karina Milei y Manuel Adorni. Antes de salir del auditorio se abrazó efusivamente con una persona del público. "¿Qué hacés?", se lo escuchó decir. Se trataba del economista cordobés Rinaldo Antonio Colomé.

Entre los empresarios quedó definitivamente instalada la idea de que el Gobierno mantendrá la apertura económica incluso a costa de tensiones con sectores productivos.

"Hay empresas que van a desaparecer, inclusive de mi rubro", señaló un empresario del comercio. "Es inevitable si como país apuntamos a lo que está ocurriendo en el mundo. El tema es qué va a pasar con el empleo", añadió.

Otro asistente comentó que durante el discurso buscó el significado de una palabra utilizada por el Presidente. "Me ocupé de buscar en el chat gpt quiénes eran los 'luditas'.

Se trató de un movimiento de obreros textiles ingleses de comienzos del siglo XIX que destruían máquinas industriales porque consideraban que amenazaban sus puestos de trabajo", explicó. "La inteligencia artificial es infrenable", concluyó.

En la industria, en cambio, prevalece una mirada más inquieta sobre el rumbo económico.

"En los últimos 10 días hubo 900 despidos en Córdoba. Acá se viene una crisis social muy grande", advirtió una persona que admitió tener en lista una veintena de indemnizaciones por la caída de ventas y la competencia externa.