El reto de adaptarse ante cambios vertiginosos
La reconfiguración del mercado laboral se da al mismo ritmo que la evolución de la tecnología y exige nuevos desafíos para enfrentarla.
Con una rapidez similar a la de los cambios tecnológicos, se van modificando nuestra vida cotidiana y nuestras conductas con detalles a veces menores. Nos relacionamos de otra manera a partir de esos avances en el campo de la tecnología, en cuestiones que tienen que ver con la manera en que nos comunicamos, interactuamos, nos informamos, compramos, vendemos y otra larga lista de acciones.Y esos cambios en nuestro comportamiento van atados a una permanente reconfiguración del mercado laboral. La humanidad ha asistido a la desaparición de oficios y tareas, pero aquello que hasta la revolución tecnológica eran procesos que se daban en períodos prolongados, hoy está signado por el vértigo de innovaciones permanentes.Nuestro informe de Primer Plano de esta edición refleja un fenómeno que en otros lugares ha avanzado mucho más que en Argentina, donde el acceso a la tecnología se da en un ritmo más lento que en los países desarrollados: la reconversión laboral.Los cambios son inexorables y no aparece mejor manera de enfrentarlos que la adaptación a las nuevas exigencias.En ese sentido, los desafíos son mayúsculos en distintos niveles. Y arrancan con transformaciones en el sistema educativo en función de actuales y futuras necesidades del mercado laboral.La responsabilidad del Estado es ineludible pero no exclusiva, ya que se requiere un pacto social amplio que abarque a los sectores empresariales y gremiales para que los cambios laborales no afecten puestos de trabajo.En el contexto nacional, sacudido por escandalosos datos sobre niveles de pobreza y con más de un millón de jóvenes fuera del mercado laboral y del sistema educativo, el debate adquiere una dimensión especial.El gobierno de Mauricio Macri se ha planteado como uno de sus principales desafíos la creación de "empleo de calidad". Hasta ahora, es sólo eso: un objetivo.

