El PRO mira hacia el PJ para un país gobernable
“Saldremos a buscar a peronistas rescatables”, aseguró un operador del PRO y mencionó a Schiaretti.
Con un presente nacional favorable y la coincidencia entre los principales encuestadores sobre un primer lugar afianzado hoy entre las preferencias del electorado, de cara a las primarias de agosto, en el seno del macrismo ya puntean cómo sería una eventual gobierno a partir del 10 de diciembre de 2015. Y en ese escenario, al que aún le falta nada más y nada menos que oír el veredicto de los votantes, la preocupación máxima de los operadores de Mauricio Macri está puesta en asegurar la futura gobernabilidad del país.La idea, revelada a La Voz del Interior por el hombre que maneja en el país el armado del PRO, es sumar a peronistas de peso para "blindar" a Macri. "Por supuesto que primero hay que ganar, pero lo que más nos preocupa, y es en lo que estamos trabajando, es en garantizar la gobernabilidad. Hay que tener mucho cuidado a la hora de gobernar", repitió el estratega en su última incursión por Córdoba.Y para consolidar los que serían los primeros años de un gobierno de Macri hay decisión de ir a buscar a dirigentes peronistas de peso que hayan quedado golpeados tras las presidenciales, pero que aún conserven territorio y, sobre todo, buena percepción entre la gente, algo siempre determinante en el universo del PRO.En ese lote el macrismo pone como ejemplo el perfil de dirigentes como Felipe Solá. Y hasta imagina tentar a los kirchneristas Florencio Randazzo y Julián Domínguez, a quienes consideran "valiosos" fuera del Frente para la Victoria. Esa empresa hoy suena demasiado ambiciosa.En la mente del macrismo también hay apellidos cordobeses. "Nos gustaría contar con (Juan) Schiaretti si es que es gobernador. Y otro peronista interesante de Córdoba es (Eduardo) Accastello", nombró la fuente.La síntesis del pensamiento del macrismo respecto a la gobernabilidad se expresa en estas frases: "Si nos toca gobernar saldremos a buscar a los cinco peronistas más rescatables para meterlos adentro. La gente tiene que sentir que es un gobierno de todos".Trabajar para evitar la conformación de una especie de "liga de gobernadores" opositores es otro de los objetivos que, aseguran desde el macrismo, está en carpeta en pos de prevenir eventuales temblores institucionales. La Alianza de Fernando de la Rúa y el tramo en el que gobernó Eduardo Duhalde son recuerdos frescos que los macristas quieren evitar.Todo esto, claro, bajo el paraguas que otorgarían los senadores y diputados radicales quienes, si hay acuerdo con el PRO, conformarían una base de importante de sustentabilidad como aliados de Macri desde el Parlamento.En el PRO están convencidos de que las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias sólo servirán para "ordenar" a la oposición para enfrentar al oficialismo. Y que habrá un escenario antes y otro bien distinto tras las Paso. "Cuando vayamos a la elección verdadera el voto útil hará que quien haya sacado 15 puntos en las Paso tendrá cinco. Será otro el escenario", calculó el operador que convenció a Carlos Alberto Reutemann de sumarse al macrismo cuando era la gran carta de Sergio Massa.En el macrismo no especulan en reconocer que buena parte del crecimiento actual de Mauricio Macri es fruto de errores ajenos y no de méritos propios. "Massa se pasó de rosca. Interpretó que él representaba el cambio y se equivocó. Se rodeó del peronismo y para la gente eso no es el cambio", analizó el armador.En la dirigencia del PRO aseguran que el líder del Frente Renovador está en un encrucijada y que terminará optando por el plan B: competir por la gobernación en provincia de Buenos Aires. "La convención radical será el golpe final para Massa", aseguró el macrista, que da como muy seguro que la mayoría de la UCR irá a Gualeguaychú el próximo sábado con el mandato de avalar un acuerdo con Macri.

